¿Cómo recuperar la confianza de un gato?

Los gatos necesitan seguir una rutina

La relación que tiene el gato con el humano es casi la misma que tiene éste con otro miembro de su especie. ¿Qué quiere decir esto? El felino se comportará de la manera que considere adecuado dependiendo del trato que reciba. A diferencia del perro, si se le hace algo que le disgusta enormemente, vamos a tener que esforzarnos -más o menos, eso dependerá también del propio peludo- para recuperar su confianza.

Por este motivo, día a día, contando a partir del primero, tenemos que hacer todo lo posible para que viva feliz con nosotros. A fin de cuentas, somos quienes han decidido convivir con él. Aún así, siempre pueden surgir problemas, de modo que si necesitas saber cómo recuperar la confianza de un gato, no dejes de leer.

¿Por qué podemos perder la confianza de un gato?

Los gatos necesitan sentirse queridos

Antes de nada, es importante que sepamos por qué se ha perdido esa confianza, ya que de lo contrario va a resultarnos bastante complicado saber qué hacer para recuperarla. Los motivos más comunes son los siguientes:

  • El gato se ha sentido ignorado: la situación más típica es la de que el gato se pasa todo el día solo en casa, y cuando su familia humana vuelve no le hace apenas ningún caso a pesar de que le quiere mucho.
  • Ha sido maltratado: el maltrato no es sólo físico, también es verbal. Es cierto que el gato no entiende el significado de nuestras palabras, pero sí sabe mucho de tonos y volumen de voz. Si sus humanos le gritan y/o le pegan, si ponen la música a todo volumen, si lo acosan,… el animal va a vivir con miedo y, desde luego, va a aprender a no confiar en los humanos.

Y, en definitiva, si hacemos cualquier cosa que pueda disgustarle como obligarle a estar en un sitio donde es evidente que no le gusta por ejemplo, o si no le demostramos cariño ni jugamos con él.

¿Cómo recuperar la confianza de un gato?

Primeramente, tenemos que ser conscientes de que un gato es un ser vivo que necesitará atenciones a lo largo de su vida. Con »atenciones» no me refiero sólo a agua y comida, sino también a un lugar seguro y cómodo donde pueda vivir. Además, tenemos que demostrarle, a diario, lo mucho que nos importa con juegos, caricias, y también con alguna que otra lata (comida húmeda) para gatos de vez en cuando.

Si hemos adoptado un gato que ha sido maltratado, o si por el motivo que sea últimamente no le hemos prestado la debida atención, tenemos que ser muy pacientes con él y observar su cuerpo para entender qué nos está tratando de decir. Hay que ir poco a poco. No debemos nunca forzar la situación.

Cuando vayamos a acariciarlo, dejaremos que nos huela primero la mano y luego, si no ha bufado ni se ha mostrado nervioso, le acariciaremos suave y lentamente la espalda. Y si todavía no quiere recibir mimos, no pasa nada, ya habrá tiempo para ello. Le invitaremos a jugar cada día y poco a poco entenderá que no le haremos ningún daño.

Tu gato, ¿está contento o no?

Puedes recuperar la confianza de tu gato con paciencia

Es importante que aunque te hayamos dado algunos consejos más arriba, sepas identificar si tu gato está contento contigo o no. Si cuando te ve tiene las pupilas dilatadas, las orejas aplanadas y el cuerpo agachado, entonces es probable es que no esté a gusto con tu presencia y querrá huir.

Si tiene miedo se esconderá en algún rincón de la casa. Si nunca lo ha hecho antes, es porque ha pasado algo que le ha causado temor y está asustado… es posible que haya perdido tu confianza.

Es importante que averigües qué es lo que no le ha gustado a tu gato y que controles eso que no le gusta. Aunque si no sabes bien qué le puede ocurrir, entonces puedes seguir los siguientes consejos para intentar ganar su confianza de nuevo.

Dale espacio

Dale a tu gato espacio para que se sienta seguro y se anime a sentir de nuevo tu afecto y tu cariño. Tu felino irá a ti cuando se sienta preparado pero no debes obligarle a hacerlo si aún siente desconfianza. Respeta el momento en que pueda estar listo. Deberás tener paciencia para ello.

Nunca le cojas en brazos si te das cuenta que no quiere, porque podrías llevarte un buen zarpazo. Si le coges y se retuerce, suéltale y deja que vaya a su aire. Es una señal de que necesita su propio espacio.

Si no quiere que le cojas nunca en brazos, entonces permite que te diga cuando quieres que le acaricies y hazlo con todo tu cariño una vez que te permita hacerlo.

Sé gentil

Cuando permita que le acaricies es una forma de decirte que confía de nuevo en ti, aunque no te deje cogerle en brazos. Si te sigue o se frota contra tus piernas de manera espontánea también es una buena señal.

Puedes intentar acariciarle mientras duerme en la cabeza o entre las orejas e incluso en su barbilla para ver si lo acepta. Pero si tu gato no quiere, evítalo. También puedes intentar cepillarle con movimientos suaves y lentos. Esto hará que se sienta bien a tu lado.

Juega con él

Cuando notes que empieza a acercarse a ti, será buena idea que comiences a intentar jugar con él. Puedes hacerlo para reconstruir la confianza y que tu felino sienta que realmente le quieres, le respetas y que te gusta pasar tiempo a su lado.

Puedes utilizar un juguete para gatos o algo que le guste para jugar como una cuerda o un rollo de cartón… cualquier cosa para que disfrute a tu lado es bienvenido. Recuerda que es tiempo de juego y que deberás prestarle toda tu atención para que realmente se sienta amado.

Que no falten las rutinas

Las rutinas son importantes para los humanos, pero también para los gatos. Les gusta saber qué ocurrirá a continuación. Por eso, busca una rutina en diferentes espacios de tu hogar para que lo pase a tu lado.

Puedes combinar juego y descanso. Los horarios con tu gato es importante por lo que tenlo en cuenta en tu día a día.

La hora de la comida

Darle golosinas a tu gato de vez en cuando (golosinas aptas para gatos) también es una buena idea para que mantenga la confianza en ti. Puedes recompensar su buen comportamiento.

Además, aliméntale tú y así establecerás un vínculo muy estrecho con tu gato, puesto que siempre prefieren a esas personas que se preocupan por su alimentación. Dale premios en tu mano para que sepa que eres tú quien le quiere.

Las interacciones siempre deben ser positivas porque si tu gato vuelve a tener miedo por alguna reprimenda es posible que la confianza se vuelva a romper y que recuperar el vínculo sea aún más difícil.

Si no quiere o se esconde, no le persigas ni le obligues a comer de tu mano. Ten paciencia y permite que lo haga cuando se sienta preparado.

Has de darle comida a u gato para ganarte su confianza

Si pese a nuestro esfuerzo pasan los meses y no conseguimos ninguna mejoría, es muy recomendable consultar con un etólogo o terapeuta felino.


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