Cómo prepararse para el parto de una gata: Guía Completa y Paso a Paso

  • La gestación dura entre 61 y 72 días, requiriendo un control veterinario previo para estimar la camada.
  • Es fundamental preparar un nido tranquilo, cálido y discreto con al menos dos semanas de antelación.
  • La intervención humana debe ser mínima, actuando solo en casos de distocia o falta de limpieza del saco amniótico.
  • Se debe vigilar la expulsión de todas las placentas y asegurar la ingesta temprana de calostro por los gatitos.

Gata embarazada

El embarazo en la gata dura aproximadamente 65 días (aunque el rango normal oscila entre los 61 y 72 días), periodo durante el cual su cuerpo experimentará cambios físicos y conductuales para preparar la llegada de sus crías. Es fundamental entender que, aunque estemos emocionados, si los humanos nos implicamos demasiado o generamos estrés, la gata podría rechazar a las crías.

Para evitar complicaciones, es vital saber cómo prepararse para el parto de una gata. En la mayoría de los casos, la no intervención es la estrategia más segura, ya que las gatas son animales increíblemente autosuficientes.

Calcula la fecha del parto y control veterinario

Una vez que sospechemos que nuestra gata está embarazada, lo primero es llevarla al veterinario. Mediante una ecografía, el profesional podrá confirmar la gestación, estimar el número de cachorros y determinar la fecha probable del parto. Es recomendable realizar un seguimiento veterinario previo para detectar posibles riesgos como la obesidad o predisposiciones raciales.

Proporciónale un ‘nido’ adecuado

Por instinto, la gata buscará un lugar seguro, cálido y tranquilo. Nosotros podemos facilitarle este proceso proporcionándole una habitación tranquila con una cama cubierta de toallas o mantas limpias y suaves. Una caja de cartón mediana forrada es una opción excelente, siempre que esté ubicada en un rincón apartado de ruidos y corrientes de aire.

Es aconsejable instalar el nido con dos semanas de antelación para que se familiarice con él. No obstante, si ella elige un lugar inesperado (como un armario o la cesta de la ropa), no la obligues a cambiarse, ya que ella elige el sitio donde se siente más protegida.

Asegúrate de que tiene agua y comida

En la habitación del nido deben estar siempre disponibles su agua y comida. Los gatos comen varias veces al día y, durante la gestación y lactancia, sus necesidades calóricas aumentan dranásticamente (entre un 25% y un 50% más). Se recomienda ofrecerle alimento rico en proteínas y, durante la lactancia, incluso comida para gatitos (kitten), debido a su mayor densidad nutricional.

Gata descansando

Cómo reconocer que el parto es inminente

Existen señales claras que indican que el momento ha llegado. La gata se acicalará mucho, especialmente la zona de la vulva, se mostrará apática, perderá el apetito (aunque beberá más agua) y maullará intensamente. Otros signos incluyen:

  • Agitación e inquietud: caminar de un lado a otro y búsqueda activa de refugio.
  • Cambios afectivos: puede volverse muy pegajosa o, por el contrario, buscar distancia total.
  • Temperatura: unas 24 horas antes, su temperatura rectal puede bajar de los 37,8 °C.
  • Ubres: aparición de leche materna en las glándulas mamarias.

Las fases del parto de la gata

El proceso se divide generalmente en tres etapas principales:

  1. Fase 1 (Contracciones): Dura entre 6 y 12 horas. La gata está inquieta, jadea, ronronea intensamente y el abdomen se tensa rítmicamente.
  2. Fase 2 (Nacimiento): Los gatitos nacen generalmente envueltos en un saco amniótico. Pueden nacer de cabeza o en posición podálica (de patas). El intervalo entre cada gatito puede ser de 10 minutos a una hora.
  3. Fase 3 (Placentas): Tras cada cría debe salir una placenta. Es normal que la gata se coma la placenta, ya que aporta nutrientes y elimina rastros que atraerían depredadores.

Cómo ayudar y cuándo intervenir

Debemos evitar intervenir salvo que sea estrictamente necesario. No fuerces la salida de los gatitos ni los manipules en exceso. Sin embargo, ten a mano un kit de emergencia con: guantes desechables, gasas estériles, toallas limpias, hilo dental sin cera y tijeras desinfectadas.

Intervén únicamente si:

  • El saco amniótico no se rompe: tras 30-60 segundos, abre el saco con cuidado desde la cabeza y limpia las vías respiratorias.
  • El gatito no respira: frótalo suavemente a contrapelo con una toalla cálida para estimular la respiración.
  • El cordón umbilical no se corta: liga con hilo dental a unos 2-3 cm del cuerpo y corta por encima del nudo.

Complicaciones parto gata

Señales de alerta y complicaciones

Llama inmediatamente al veterinario si observas lo siguiente:

  • La gata hace fuerza durante más de una hora sin que nazca ningún gatito.
  • Pasan más de dos horas entre el nacimiento de un gatito y el siguiente.
  • Expulsión de líquido verdoso o maloliente antes del primer cachorro.
  • Hemorragias abundantes o si la gata parece extremadamente apática o inconsciente.
  • Retención de placentas (menos placentas que gatitos).

Cuidados postparto y de los recién nacidos

El calostro (primera leche) es fundamental para el sistema inmune de los gatitos y deben ingerirlo en las primeras horas. Si la madre no produce suficiente leche, se puede utilizar leche maternizada específica y biberones.

El nido debe mantenerse cálido (entre 29 y 32 °C) y limpio. Los ojos de los gatitos se abren entre los 7 y 14 días; puedes limpiar legañas con gasas húmedas. Es recomendable una visita veterinaria de control a los 1-2 días del parto para asegurar que no queden fetos retenidos y verificar que la madre no tenga fiebre o mastitis.

Mantener la calma y respetar los instintos de la madre es la clave para un parto exitoso. Al asegurar un entorno tranquilo, una nutrición reforzada y una supervisión discreta, permitimos que el vínculo natural entre la gata y sus crías se fortalezca sin interferencias innecesarias.


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