El gato, por muy poco que nos guste, va a marcar su territorio de un modo u otro. Algunas de esas maneras pueden acabar por destrozar los muebles, por lo que tenemos que evitarlo. Algo que, en realidad, no es tan difícil como parece. Y no, no es necesario recurrir a ningún especialista para que nos dé un producto que mantenga calmado a nuestro amigo.
Tan sólo tenemos que entender por qué lo hace, y saber qué es lo que tenemos que darle para que marque ese objeto y no nuestros muebles. Por todo ello, te vamos a explicar cómo hacer que el gato no marque. Ya verás que con tiempo y paciencia conseguirás restablecer la armonía de tu hogar.
¿Por qué marca el gato?

El gato es un animal muy territorial. En la naturaleza, y aún en las calles, dedica buena parte de su tiempo a arañar los troncos de los árboles y a marcar con orina los puntos que considera estratégicos para tener controlados «sus dominios». Y es que, en un mundo donde hay cada vez más población felina, necesita tener controlado toda el área donde caza, descansa, y pasa sus días.
Cuando está en casa, al pasar a vivir con los humanos, el instinto de marcar no lo pierde, más bien puede ocurrir lo contrario, es decir, que se le haga más intenso. Esto suele pasar cuando traemos a un nuevo animal doméstico, o cuando nace un bebé. En estas situaciones, si el felino no se ha socializado correctamente desde cachorro, se puede llegar a sentir tan incómodo que es probable que marque los muebles, las esquinas, en fin, todo aquello que considera suyo… inclusive a nosotros mismos.
Sí, sí. También a nosotros. Te puedo contar que una de mis gatas, Keisha, cuando llegó Sasha, cada vez que sentía el olor de la pequeña en mis manos, lo que hacía era restregar su cara contra ellas con el único fin de tapar ese olor y «dejarme» el suyo. Así de poco le gustó la idea de tener una nueva amiga que no quería que nada oliera a Sasha. Afortunadamente, con el tiempo se fue calmando y no tardó mucho en jugar con ella, sólo unas semanas.
Vale, es cierto. Unas semanas pueden parecer bastante tiempo, pero la pequeña llegó con días de vida, así que tuvo que pasar un mes hasta que finalmente pudiera caminar bien y jugar, por lo que en realidad no fue tanto.

¿Cómo marca el gato?

Pero, ¿cómo marca el gato? El animal tiene varias formas de marcar, que son:
- Con sus uñas, dejando sus marcas en sofás, sillones, etc.
- Restregando su cara, abriendo un poquito su boca, por todo lo que considera suyo.
- Expulsando algunas gotas de orina sobre las paredes, postes, troncos de árbol, etc. Siempre en superficies altas o paredes.
Tan sólo lo hace de estas tres formas. Ahora bien, conviene diferenciar: el rociado o pulverización suele hacerse de pie, con la cola elevada y temblorosa, en superficies verticales y con poca cantidad de orina; la micción normal se realiza agachado sobre superficies horizontales y en mayor volumen. Ocasionalmente, los gatos también pueden rociar en horizontal si están muy estresados, por lo que observar la postura es clave.
Si ves que el gato se ha orinado en el suelo, lo más probable es que la bandeja de arena no esté lo suficientemente limpia o que tenga alguna infección que deba ser tratada por un veterinario. También puede existir dolor (por ejemplo, cistitis) que le haga evitar el arenero por asociación negativa.
¿Cómo evitar que marque?

Pasemos ahora a lo importante: ¿qué podemos hacer para evitar que marque lo que no debe? Pues varias cosas. Aunque lo primero es tener mucha paciencia. Tenemos que tener siempre presente que el gato no hace las cosas que hace para culparnos de nada, sino simplemente porque su instinto le «obliga» a actuar así. Está en sus genes, y contra eso no podemos hacer nada. Así que lo que podemos hacer será lo siguiente:
Diferencias clave entre marcaje con orina y orinar fuera del arenero
Antes de intervenir conviene asegurarse de qué problema afrontamos. En el marcaje el gato se coloca erguido, cola levantada, suele sacudir la punta y expulsa poca orina en superficies verticales. En la micción fuera del arenero se agacha sobre superficies horizontales y deja un charco mayor. Si hay dudas, consulta con tu veterinario para descartar causas médicas antes de actuar.
Evitar el marcaje con orina
Castrar al gato
Un gato castrado —no esterilizado— marca mucho menos que uno que está entero, ya que al no tener el celo, no va a tener necesidad alguna ni de marcar su territorio, ni de decirles al resto que busca pareja. Además, te puedo confirmar que, si a ese felino no se le ha despertado el instinto reproductor nunca, será mucho menos probable que marque. Aun así, la castración no garantiza el 100%: en la práctica puede reducir entre aprox. un 50% y hasta un 90% el marcaje por orina según el caso y la edad a la que se realice. Cuanto más temprano se haga, más probabilidades de éxito.
Limpiar las zonas afectadas con productos que eliminen la orina
Al gato le encanta el olor a limpio que dejan los productos que normalmente usamos para limpiar la casa, por lo que si ha empezado a marcar con orina, buscará precisamente estos sitios. Para evitar que vuelva a ocurrir, se deben de usar productos específicos enzimáticos para eliminar los restos de orina del felino, que encontrarás a la venta en las tiendas de animales. Evita la lejía y el amoníaco, ya que su olor se parece al de la orina y puede incitar a volver a marcar.
Protocolo práctico de limpieza en casa: 1) retira el exceso; 2) aplica limpiador enzimático según instrucciones; 3) deja secar al aire; 4) en superficies duras, tras el enzimático, puedes usar alcohol isopropílico y dejar evaporar; 5) en textiles lavables, lávalos con detergente y un chorrito de vinagre blanco para neutralizar olores y seca completamente. La humedad residual puede atraer de nuevo al gato.
Mantener la bandeja de arena limpia
Es importante recoger las heces y los orines al menos una vez al día, y limpiar la bandeja higiénica a consciencia una vez por semana. Además, si tenemos más de un gato cada uno debe de tener la suya propia, ya que normalmente no les gusta compartir. Como regla orientativa, dispón de una caja por gato + 1 extra.
La colocaremos en una habitación tranquila, donde apenas vaya la familia, y lejos del comedero y de su cama. A los gatos suele gustarles el sustrato fino, aglomerante y sin perfume; evita arenas perfumadas que pueden resultarles desagradables. Muchas veces prefieren bandejas abiertas, grandes (1,5 veces el largo del gato), de entrada baja para gatos mayores o con dolor articular, y no cambiarlas de sitio una vez aceptadas.
Consultar con un veterinario
Si el gato marca con orina, no está de más consultar con un veterinario, pues podría tener una infección. Además de infecciones urinarias, considera otras causas como cistitis idiopática, cálculos, diabetes, hipertiroidismo o dolor crónico (artrosis). Antes de tratarlo como un problema de conducta, es vital descartar origen orgánico.

Gestionar el estrés y el entorno
El marcaje suele aumentar cuando el gato está estresado o inseguro. Revisa si hay cambios recientes (mudanzas, obras, muebles nuevos, un bebé, un nuevo animal) y facilita la adaptación con rutinas predecibles, feromonas y zonas seguras.
- Contactos con gatos de fuera: si los gatos callejeros provocan tensión, limita los estímulos visuales colocando láminas translúcidas en la mitad inferior de las ventanas o baja las persianas en horas críticas.
- Entrada de intrusos: instala una gatera por microchip para evitar que entren otros gatos y generen ansiedad.
- Revisión de recursos: separa comederos, bebederos, bandejas y zonas de descanso por toda la casa para evitar competencia, sobre todo en hogares multi-gato.
- Espacios seguros: ofrece refugios elevados, cuevas, estanterías y una habitación «propia» donde el gato pueda retirarse sin ser molestado.
- Juego y actividad: sesiones diarias de juego de caza con cañas y alimentación ambiental (rompecabezas, dispensadores) ayudan a reducir el estrés.

Evitar el marcaje con sus uñas
Comprarle un rascador (o varios)
Como no podemos evitar que se afilen sus uñas varias veces al día, le podemos comprar uno o varios rascadores que colocaremos en zonas donde la familia haga más vida, como por ejemplo el salón. También es muy recomendable que tenga uno en donde tenga su cama, ya que después de dormir una de las primeras cosas que hacen los felinos es cuidarse sus garras.
En el caso de que los rascadores no te gusten o prefieras comprarle algo más económico, puedes optar por alfombras-rascador, o poner varios estantes a diferentes alturas envueltos con cuerda de rafia. A muchos gatos les gustan los rascadores altos y estables (70-90 cm) para estirarse completamente, y otros prefieren superficies horizontales; ofrece variedad.
Utilizar Feliway para evitar que arañe los muebles
Feliway es un producto que sirve, no sólo para que esté tranquilo cuando está dentro del transportín o cuando hay un nuevo miembro familiar, sino que también es muy útil cuando se quiere evitar que el gato arañe lo que no tiene que arañar. Se pulveriza un poco, y listo.
De todas formas, y para que aprenda mejor que no puede arañar según qué, cada vez que lo veas intentando afilarse sus uñas, dile un NO firme (pero sin gritar), o haz un ruido fuerte mientras estás escondido/a (es importante que no te vea, ya que de lo contrario no le será difícil asociar el ruido contigo, y podría acabar perdiéndote la confianza). Complementa con refuerzo positivo: premia cuando use el rascador y considera frotarlo con catnip o valeriana para aumentar su atractivo.
Apoyos y productos útiles
- Feromonas sintéticas: difusores y sprays de feromonas faciales felinas crean una señal de seguridad que reduce el marcaje y la ansiedad. Úsalas de forma continuada en estancias clave.
- Repelentes y olores: el vinagre blanco diluido puede disuadir en zonas concretas. Algunos gatos rehúyen los cítricos, pero evita aceites esenciales concentrados por su posible toxicidad. Prioriza soluciones seguras y probadas.
- Soporte nutracéutico: bajo consejo veterinario, ciertos suplementos calmantes pueden ayudar a gatos muy sensibles o en periodos de cambio.
Presentaciones entre animales y resolución de conflictos
Si el problema comenzó tras la llegada de otro gato o un perro, trabaja una presentación gradual: separa estancias, intercambio de olores con paños, refuerzo calmado a ambos lados de una barrera y exposición controlada aumentando tiempo y distancia de manera progresiva. En conflictos arraigados, busca apoyo de un etólogo felino para diseñar desensibilización y contra-condicionamiento.
Cuándo pensar que no es marcaje
Si el gato orina tumbado/agachado en alfombras, camas o cerca del arenero, y deja gran cantidad de orina, probablemente no sea marcaje. Revisa areneros (número, tamaño, sustrato, ubicación), descarta dolor o enfermedad y corrige problemas de higiene. No castigues nunca: el castigo aumenta el estrés y empeora el problema.

Protege y reeduca sin castigos
Cubre temporalmente las zonas críticas con protectores o plásticos, usa fundas lavables en sofás y coloca rascadores justo delante de la superficie objetivo para redirigir. El entrenamiento con clicker puede ayudar a enseñar a usar rascadores y acudir a zonas designadas; premia cada aproximación y uso correcto.
Checklist rápido para cortar el ciclo de marcaje
- Veterinario primero si hay dudas, dolor o cambios bruscos.
- Limpieza enzimática minuciosa y retirada de olores residuales.
- Castración si no está realizada, preferentemente temprana.
- Areneros óptimos: número, tamaño, tipo de arena, ubicación y limpieza.
- Entorno rico y predecible: juegos, alturas, refugios, recursos separados.
- Feromonas y manejo de estímulos externos (ventanas, gatera segura).
- Rascadores adecuados y refuerzo positivo; proteger muebles al inicio.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad para evitar que tu gato marque Con una combinación de limpieza eficaz, ajuste de areneros, enriquecimiento ambiental, control de estímulos, feromonas y, cuando proceda, castración, la gran mayoría de hogares recuperan la calma. Mantén la paciencia, registra lo que funciona y no dudes en pedir ayuda profesional si persiste: cada gato es único, pero todos responden mejor cuando se sienten seguros.