Cómo encontrar a un gato en casa y qué hacer si se escapa

  • Identifica qué atrae más a tu gato (comida, premios o juguetes) y asócialo siempre a las mismas palabras y tono de voz.
  • Realiza una búsqueda minuciosa dentro de casa y, si ha salido, amplía el radio revisando rincones tranquilos cerca del hogar.
  • Apóyate en vecinos, carteles, redes sociales, veterinarios y protectoras, pero evita grandes equipos de búsqueda que puedan asustarlo.
  • Refuerza la prevención con ventanas seguras, collar identificativo y microchip con datos siempre actualizados.

Cómo encontrar a un gato en casa

Los gatos son expertos en mantenerse ocultos

¿Cuántas veces te ha pasado que has llamado a tu felino una y otra vez y no ha acudido a tu llamada? Y, ¿cuántas has alzado la voz mientras tu angustia iba en aumento pensando que le habría pasado algo? Unas cuantas, ¿verdad? A menudo se podría pensar que le encanta hacérnoslo pasar mal, pero la realidad es que los gatos son maestros del escondite y saben encontrar rincones en los que prácticamente se vuelven invisibles. Eso podría estar a punto de acabar, ya que te voy a decir cómo encontrar a un gato en casa rápidamente y qué hacer si sospechas que ha salido al exterior.

Sí, en realidad es muy sencillo atraer la atención del peludo. Tan sólo hay que saber aquello con lo que disfruta; ya sabes, aquello a lo que no puede resistirse. Luego sólo es cuestión de hacer un poco de ruido, decir las palabras mágicas… y listo. Pero además, es muy útil conocer cómo piensan y se comportan los gatos cuando están asustados, para buscarlos de forma más eficaz tanto dentro como fuera del hogar. Sigue leyendo, que te lo voy a explicar mejor. 

¿Qué es aquello con lo que se vuelve loco mi gato?

Gato escondido en casa

Esto es lo primero que tenemos que preguntarnos antes de que la preocupación nos invada. Algunos gatos, por ejemplo, no pueden resistirse a las latas para gatos (comida húmeda). Es escuchar el sonido de la lata abrirse y salen corriendo hacia ella, incluso aunque hayan estado disfrutando de una agradable y cómoda siesta. Para conseguir la atención de ellos, simplemente tenemos que dar golpecitos con la lata o agitar ligeramente el sobre de comida húmeda para que suene.

A otros peludos en cambio les gustan más los juguetes sonoros, como una pelota con cascabel, una caña con plumas o un ratoncito que haga ruido. Si nuestro gato es de ellos, cogeremos su juguete favorito y lo haremos sonar cerca de los posibles escondites. Muchos gatos responden también al sonido de una bolsa de premios agitándose, ya que lo asocian con un premio delicioso.

Ten en cuenta que si el gato está muy asustado, puede tardar unos minutos en atreverse a salir aunque escuche la comida o el juguete. Por eso, es fundamental mantener un ambiente tranquilo, hablarle con voz suave y evitar ruidos fuertes mientras intentas atraerlo.

¿Cuáles son las palabras mágicas?

Para que la lata o el juguete nos sea realmente útil, tenemos que llamar a nuestro gato con las palabras mágicas. Cada uno tendrá las suyas. Las mías por ejemplo son, llamar al peludo con un tono de voz muy alegre y pronunciar la palabra ‘lata’. Si no funciona, siempre digo ‘mira, mira’, utilizando el mismo tono que utilizan los padres cuando les quieren enseñar algo muy interesante a sus hijos pequeños.

Muchas personas utilizan también el típico sonido de besitos, chasquidos de lengua o un silbido concreto que siempre emplean con su gato. Lo importante no es tanto la palabra exacta, sino que sea siempre la misma combinación de palabra y tono, repetida a lo largo del tiempo junto con algo positivo (comida, juego, caricias). De esta manera, el gato la asociará con experiencias agradables.

Es importante utilizar las mismas palabras cada vez, ya que así el animal muy pronto las asociará con ese premio que tanto le gusta. Si conviven varias personas en casa, conviene que todos se pongan de acuerdo para usar las mismas expresiones, para no confundir al minino y aumentar las probabilidades de que acuda cuando lo llaméis.

Gato perdido dentro de casa: búsqueda paso a paso

Buscar a un gato escondido en casa

En el momento que notes la ausencia de tu mascota deberás empezar a buscarle. Si no le ves en los lugares habituales en los que suele estar, será el momento de organizar una búsqueda sistemática dentro del hogar. Recuerda que los gatos asustados suelen quedarse muy cerca del lugar donde desaparecieron, así que es bastante probable que siga en casa aunque no lo veas.

Coge su juguete favorito y llévalo contigo durante la búsqueda; al visualizarlo puede salir del lugar en el que se encuentra. Debes tener en cuenta que en muchas ocasiones tu gato se ha podido esconder en un sitio oscuro y tranquilo en el que resguardarse de cualquier peligro, y puede que esté muy asustado y en silencio, sin maullar.

Mira bien debajo de las camas, en los armarios y en cualquier hueco por pequeño y oscuro que sea. Es posible que se encuentre cerca de fuentes de calor si tiene frío (radiadores, detrás del frigorífico, junto al termo) o en alguna superficie alta como pueden ser las estanterías, la parte superior de los muebles o encima de los armarios de la cocina. No olvides revisar también detrás de sofás, dentro de sofás con cajonera, bajo mantas, detrás de cortinas y dentro de cajas o cestos de ropa. Revisa también la lavandería y cualquier rincón donde pueda caber o sentirse protegido.

Si con una búsqueda visual y con su juguete no logras encontrarlo, puedes recurrir a la comida con olor intenso. Gracias a su olfato tu mascota podrá localizar la comida y salir del lugar en el que se encuentre escondido. La comida húmeda, el atún o sus premios favoritos pueden servirte de ‘imán’. Coloca el plato en una zona tranquila y aléjate un poco para que el gato sienta que es seguro acercarse.

En casos en los que el gato esté extremadamente asustado (por ejemplo, después de una mudanza o de la visita de extraños), puede ser útil apagar luces fuertes y dejar solo una luz tenue mientras llamas con tus palabras habituales, para que el entorno sea menos amenazante y se anime a salir.

¿Y si no sale de su escondite?

A veces, sin embargo, por mucho que lo llamemos no hay manera de que salga. En estas situaciones, no nos quedará más remedio que buscarlo por todos los rincones con calma, sin hacer movimientos bruscos ni arrastrar muebles de forma violenta. Hay que echar un vistazo incluso por aquellos lugares donde supuestamente no tiene que estar, como dentro del armario por ejemplo, en la lavandería, entre cajas del trastero, detrás de electrodomésticos, dentro de falsos techos accesibles o incluso en huecos de obra.

También es importante revisar garajes, cuartos de contadores y zonas de acceso al coche. Hay gatos que consiguen meterse en el chasis o cerca de la suspensión del vehículo sin que nos demos cuenta, pudiendo permanecer allí escondidos muchas horas. Antes de mover el coche, merece la pena mirar con una linterna por debajo y alrededor de las ruedas si sospechas que tu gato podría estar allí.

Los accidentes pueden ocurrir, de modo que si una vez lo hemos encontrado vemos que cojea, que respira con dificultad, que tiene heridas visibles o que se encuentra mal, deberemos de llevarlo al veterinario lo antes posible. Aunque aparentemente esté bien, si ha quedado atrapado en algún sitio peligroso o ha podido sufrir un golpe, conviene que un profesional lo revise.

Aún así, la prevención siempre es la mejor curación: tenemos que mantener todos los productos de limpieza, los objetos punzantes y/o pequeños, y aquellas cosas que puedan caerse fácilmente lejos de nuestro gato. También es recomendable revisar ventanas, mosquiteras y balcones para asegurarnos de que no hay huecos por los que pueda escaparse o quedar atrapado.

Si, pese a todo, no aparece dentro de casa y sospechas que ha podido salir al exterior, será el momento de ampliar la búsqueda como si se tratara de un gato perdido fuera.

Gato perdido fuera de casa: cómo actuar

Buscar a un gato en el exterior

Si no se encuentra en casa deberás ampliar la búsqueda con rapidez pero sin entrar en pánico. Es posible que, asustado, se encuentre escondido en algún lugar del portal, en el garaje del edificio o haya entrado en casa de algún vecino. No dudes en preguntarles por si pueden darte alguna información al respecto o permitirte revisar sus patios, cobertizos, trasteros y jardines.

Tras estas comprobaciones, deberás recorrer las zonas más cercanas a tu casa haciendo hincapié en lugares oscuros, altos y fuentes de calor, como motores de coches, porches, huecos bajo escaleras, arbustos densos o pilas de leña. Ayúdate de comida, su juguete favorito y una linterna para buscarlo en la oscuridad si fuese necesario. Abarca una superficie cada vez mayor para lograr localizarlo, pero recuerda que la mayoría de los gatos de interior que se escapan no se alejan mucho en las primeras horas.

Los momentos más eficaces para buscar son el amanecer y el atardecer, cuando el entorno está más silencioso y el gato se siente más seguro para moverse. En esas horas, tu voz se oye mejor y también podrás localizar el reflejo de sus ojos con una linterna si está escondido entre arbustos o bajo coches. Camina despacio, llama con tus palabras habituales y escucha cualquier pequeño ruido.

Avisa a los vecinos y pide ayuda sin agobiar al gato

Si no encuentras a tu gato en tu casa o jardín, es una buena idea pedir a los vecinos que estén atentos. Anímales a que miren en sus jardines, cobertizos, sótanos y cualquier espacio pequeño donde tu gato pueda esconderse. Explícales si tu gato es miedoso, dócil o agresivo con desconocidos para que sepan cómo actuar si lo ven.

Incluso puedes pedir ayuda al cartero o repartidores habituales, ya que recorren el barrio con frecuencia y suelen conocer a las mascotas de la zona. No olvides llevar una foto clara de tu gato cuando hables con otras personas, para que sepan exactamente a quién buscar.

Aunque es maravilloso que la gente quiera ayudarte a encontrar a tu gato, organizar un gran equipo de búsqueda no suele ser una buena idea. La presencia de muchos desconocidos puede abrumar y asustar a tu gato, haciendo que huya aún más lejos o se esconda aún más. Suele ser más eficaz que solo una o dos personas conocidas lo busquen, especialmente durante las horas más tranquilas del día.

Ayuda a tu gato a encontrar el camino a casa

Si a tu gato le encanta comer, agitar una bolsa de comida o snacks es sin duda una buena idea para llamar su atención cuando lo busques cerca de tu casa. Si esto no funciona, prueba a dejar su cama, mantas o una prenda con tu olor cerca de la puerta, en el portal o en el jardín, siempre en un lugar protegido de la lluvia. Muchos gatos utilizan el olfato para orientarse y regresan a los olores familiares.

Hay quien recomienda colocar el arenero fuera, pero en muchos casos no es aconsejable, ya que podría atraer a gatos callejeros u otros animales que asusten aún más al tuyo. Es preferible usar su cama o una manta con olor de casa.

Si vives en un barrio relativamente tranquilo, sin delincuencia ni animales peligrosos, considera dejar una ventana o puerta entreabierta durante un rato (siempre que sea seguro) para que tu gato pueda entrar por su propio pie. Puedes colocar dentro comida húmeda y agua, y vigilar discretamente desde cierta distancia.

Si es posible, instala una cámara inteligente con detección de movimiento apuntando a la puerta, jardín o punto por el que crees que podría volver. Así recibirás un aviso si pasa por delante y podrás salir con calma a llamarlo.

Difusión: carteles, redes sociales y contacto con veterinarios

Trascurridas unas horas de búsqueda, si tu gato sigue sin aparecer puedes recurrir a distintos métodos para localizarlo. El más tradicional es el uso de carteles con la fotografía de tu gato, su descripción y un número de teléfono en el que puedan localizarte. Deberás pegar estos carteles en las partes más transitadas del barrio (tiendas, paradas de autobús, portales, veterinarios) para que todos los vecinos puedan ayudarte.

Otra forma muy efectiva es la de compartir su foto y sus datos a través de las redes sociales. Publica en tu perfil personal y en grupos locales de mascotas perdidas, asociaciones de barrio y páginas comunitarias. Incluye una foto clara y una descripción detallada (color, tamaño, carácter, si se asusta fácilmente, si lleva collar, si está microchipado). Indica también la zona donde se perdió y cómo deben actuar si lo ven (intentar cogerlo o solo llamarte).

Es importante ser muy prudente con posibles estafas: si alguien dice haber encontrado a tu gato pero se niega a enseñarte fotos claras, no permite que lo veas en persona o exige dinero por adelantado, desconfía y no realices pagos. La colaboración real para encontrar animales perdidos no debería basarse en exigir dinero antes de comprobar que realmente se trata de tu mascota.

Por otro lado, acude a las clínicas veterinarias de tu ciudad y a las protectoras de animales. En muchas ocasiones, sobre todo si el gato está herido o desorientado, la persona que lo ha encontrado lo llevará al veterinario o a la protectora para que puedan hacerse cargo de él hasta que aparezca su dueño. Deja allí carteles o fichas con su foto y tus datos de contacto actualizados.

Si en tu zona existe un servicio municipal para animales o un registro de mascotas extraviadas, también es buena idea informar a las autoridades locales, facilitando una descripción y una foto. Así, si alguien llama porque lo ha visto o lo ha recogido, podrán localizarte rápidamente.

Para el futuro: seguridad, collar y microchip

Gato Tabby de color gris

Para asegurarte de que tu gato pueda ser localizado con mayor facilidad en caso de pérdida, es muy recomendable que lleve un collar con placa identificativa y que tenga implantado un microchip. El microchip es especialmente útil si se pierde el collar, ya que permite que cualquier veterinario o protectora pueda leer tus datos de contacto con un lector especial.

Recuerda actualizar la dirección y número de teléfono vinculados al microchip si te mudas de casa o cambias de número. Muchos animales con chip tardan en volver a sus familias simplemente porque los datos están desactualizados.

Además, conviene revisar con frecuencia el estado de las ventanas, mosquiteras y balcones para evitar fugas accidentales, y acostumbrar al gato a entrar en el transportín con calma, para que si necesitas sacarlo a buscarlo o recogerlo de una clínica, todo sea menos estresante para él.

¿Te ha sido de utilidad? Tener claro cómo reaccionar, qué trucos usar dentro de casa y qué pasos seguir si tu gato se escapa al exterior te ayudará a mantener la calma y aumentar muchísimo las posibilidades de reencontrarte con tu pequeño felino en poco tiempo.


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