¿Te gustaría saber cómo puedes ayudar a un gato con insuficiencia renal en fase terminal? La verdad es que cuando le diagnostican esta enfermedad a tu mejor amigo de cuatro patas es inevitable preocuparse, pues ello significa que uno o los dos riñones le están fallando. Esta patología es especialmente común en gatos mayores, siendo una dolencia lenta y silenciosa que puede avanzar hasta que el órgano deja de funcionar casi por completo.
La apatía, la pérdida de apetito, o la falta de interés por cosas que antes le gustaban son solo algunos síntomas. Pero es importante cuidarlo de la mejor manera posible para que tenga un buen final, centrándonos en el confort y la calidad de vida.
¿Qué es la insuficiencia renal?

Se trata de una enfermedad que se produce cuando uno o los dos riñones tienen problemas para filtrar las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre. Los riñones son vitales para regular el agua corporal, equilibrar los electrolitos y producir orina. Cuando fallan, se produce una acumulación de desechos en la sangre conocida como uremia.
Existen dos tipos principales de insuficiencia renal:
- Insuficiencia renal aguda: Ocurre de manera repentina. Puede ser causada por sustancias tóxicas (como lirios, líquido refrigerante o ciertos medicamentos), infecciones renales, tumores o causas congénitas como los riñones poliquísticos.
- Insuficiencia renal crónica: Se produce de forma progresiva. Es un deterioro lento del tejido renal que no tiene cura, ya que el tejido fibrosado no se regenera, aunque puede estabilizarse con tratamiento.
Pueden tenerla muchos animales, personas, perros, y por desgracia también los gatos. En casos extremos, la vida de quien la padece corre un serio peligro.
Etapas de la enfermedad renal crónica
La medicina veterinaria, siguiendo la guía IRIS, clasifica la enfermedad crónica en cuatro etapas basadas en niveles de creatinina, urea y marcadores en sangre u orina:
- Etapa 1 (Incipiente): Daño inicial sin elevación acusada de toxinas ni síntomas evidentes.
- Etapa 2 (Leve): Ligera elevación de creatinina y urea; el gato comienza a beber y orinar más.
- Etapa 3 (Moderada): Aparecen síntomas claros como pérdida de peso, náuseas y deshidratación.
- Etapa 4 (Severa/Terminal): Acumulación masiva de toxinas que compromete el sistema nervioso, cardiovascular y digestivo.
¿Cuáles son los síntomas en el gato?

Los síntomas más frecuentes son:
- Beben más agua de lo normal (polidipsia).
- Visitan más el arenero debido a que la orina pierde concentración (poliuria).
- Pérdida de peso y falta de apetito.
- Pelaje apagado, seco y sin el brillo habitual.
- Apatía o estado depresivo, buscando lugares oscuros para esconderse.
En la fase terminal, los signos se intensifican y pueden incluir: letargia profunda, coma urémico, vómitos continuos (a veces espuma blanca), aliento con olor fuerte a amoníaco, úlceras en la boca o lengua, debilidad extrema y, en algunos casos, convulsiones o temblores por alteraciones neurológicas.
Por eso, en cuanto tengamos la mínima sospecha de que le pasa algo, hay que llevarlo de manera urgente al veterinario, donde si hace falta le administrarán nutrientes por vía intravenosa o suero para estabilizarlo.
¿Cómo ayudarle si está en fase terminal?

En esta etapa, el objetivo ya no es la cura, sino el manejo paliativo para evitar el sufrimiento. Aparte de consultar siempre con el profesional, es fundamental seguir estas pautas:
Alimentación y Nutrición
Es importante que en casa le demos una dieta baja en fósforo y proteínas de alta calidad para reducir la carga de trabajo de los riñones. Se recomienda que sea comida húmeda para incrementar su consumo de agua. Algunas opciones avanzadas incluyen dietas libres de cereales, con mayor aporte de hierro para combatir la anemia renal y suplementos de Omega-3 para mejorar la salud general.
Hidratación y Confort
Para combatir la deshidratación severa, el veterinario puede indicar la administración de suero subcutáneo. En casa, podemos colocar varias fuentes de agua o cuencos en distintos puntos para incentivar la bebida. Es vital ofrecerle un lugar tranquilo, cálido y cómodo, lejos de ruidos estresantes.
Apoyo Emocional y Cuidados Finales
Será necesario darle mucho cariño y hacerle mucha compañía. Puede que le quede poco tiempo de vida, pero no por ello significa que tengamos que quererlo menos; hay que aprovechar cada segundo para demostrarle que nos importa. Si notas que ya no busca caricias, no se acicala o jadea, es posible que el sufrimiento sea irreversible.

Cuando los tratamientos dejan de hacer efecto y la calidad de vida desaparece, la eutanasia puede ser el acto de amor más generoso para evitar que el animal fallezca en un coma urémico o con dolor intenso, permitiéndole partir en paz y con respeto.
Acompañar a nuestro felino en su último tramo, con calma, medicación para las náuseas y todo nuestro afecto, es la mejor forma de agradecerle los años de compañía. Espero que te haya sido de utilidad.