Cómo ayudar a tu gata lactante: guía completa de cuidados, problemas y soluciones

  • Proporcione nido tranquilo, temperatura adecuada y máxima higiene para prevenir infecciones.
  • Alimente a la madre con dieta para gatitos a libre disposición y refuerce hidratación con comida húmeda.
  • Controle a diario el peso de los gatitos y pese semanalmente a la madre para ajustar la ingesta.
  • Si falta leche, use fórmula específica, postura correcta y estimulación; ante mastitis o metritis, acuda al veterinario.

gatitos recién nacidos amamantando


Como lo vimos anteriormente, el proceso de lactancia es muy importante para el desarrollo de los recién nacidos. De una buena alimentación dependerá su desarrollo, su salud y vitalidad, por lo que debemos permanecer atentos ante cualquier inconveniente que surja durante este proceso.

Existen 3 problemas que afectan la lactancia de estos animalitos domésticos:

  • Falta de leche: también conocida como agalactia, que ocurre cuando las glándulas mamarias de la madre no producen leche. Debemos permanecer atentos ya que si los recién nacidos no son alimentados podrían llegar a morir de hambre. Ante este primer problema en la lactancia, es importante la crianza con biberón, debemos ser nosotros quien alimentemos las crías con ayuda de un biberón hasta que el problema sea resuelto o hasta que los animalitos puedan alimentarse con alimentos sólidos. Consulta al veterinario para descartar dolor, estrés o problemas hormonales que retrasen la bajada de la leche y para valorar apoyo farmacológico si procede.
  • La depresión de la lactancia: también conocida como dysgalactia, es el problema más común durante la lactancia. Aunque las glándulas mamarias producen leche, no producen lo suficiente para cubrir las necesidades de sus hijos. Si usted empieza a notar que algunos gatos se encuentran más gorditos que otros, puede ser indicio que están consiguiendo más leche, dejando a otros sin alimentación. Es importante que supervise los aumentos de peso y el comportamiento de los gatitos para ayudar a que todos obtengan la misma cantidad de alimento. Rotar a los gatitos en las mamas y vigilar tomas cada 2-3 horas ayuda a equilibrar la ingesta.
  • Leche deficiente: Este problema en la lactancia, se produce cuando la leche que segrega la glándula mamaria de la madre es suficiente pero carece de los nutrientes necesarios para que sus hijos se desarrollen correctamente. La solución pasa por optimizar la dieta de la madre (alimento de crecimiento/para gatitos, más energía y proteínas) y asegurar una correcta hidratación.

alimentando a un gatito con biberón

    Si usted empieza a notar cualquiera de los problemas mencionados anteriormente, es importante que visite a su veterinario para que permanezca al tanto de la situación y determine el tratamiento o el proceso que se debe seguir.

    De igual manera existen ingredientes naturales y remedios homeopáticos que pueden ayudar a restablecer el equilibrio en la lactancia y estimular la producción de leche.

    Por ejemplo, la ruda de la cabra es una hierba recomendada que ayuda a promover la producción de leche, al mismo tiempo que aumenta el flujo constante de la leche. Antes de usar cualquier producto natural o homeopático, coméntelo con su veterinario para garantizar seguridad y dosificación adecuada.

    Cuidados clave para una gata recién parida

    Tranquilidad y nido: proporcione un área de anidación silenciosa, cálida y segura, lejos de visitas y otras mascotas. Mantenga ropa de cama limpia y seca para prevenir infecciones y parásitos. La madre debe poder entrar y salir libremente.

    Temperatura: los gatitos no regulan su temperatura la primera semana y requieren un ambiente de 30–32 ºC; la segunda semana puede bajarse a ~24 ºC. A partir de la cuarta semana toleran mejor ambientes más frescos. Nunca los alimente fríos.

    Alimentación de la madre: ofrezca comida para gatitos o para lactancia a libre disposición y agua fresca cerca del nido. La dieta ha de ser energética y rica en proteínas; añadir comida húmeda mejora la hidratación. Evite dietas solo de carne: un perfil con proteína alta y carbohidratos moderados favorece el microbioma y la calidad de la leche.

    Higiene: cambie mantas con regularidad, desinfecte el área y limite el contacto con otros animales. Minimice el estrés; el uso de feromonas ambientales puede favorecer el comportamiento maternal. Para prevención y tratamiento de parásitos, consulte remedios caseros y medidas específicas sobre parásitos.

    gata lactante con sus crías

    Cómo saber si los gatitos maman bien

    Observe tomas frecuentes (cada 2–3 horas las primeras semanas), gatitos tranquilos que duermen entre tomas y abdomen moderadamente lleno tras mamar.

    Pese a los gatitos a diario a la misma hora. Un aumento constante indica buen aporte; pérdida de peso o estancamiento requiere actuar (refuerzo de tomas, rotación en mamas y consulta veterinaria).

    Si en una camada unos engordan más que otros, organice “turnos” para que todos accedan a las mamas más productivas.

    Problemas frecuentes en la madre lactante y señales de alerta

    Mastitis: mamas calientes, dolorosas o enrojecidas; leche con color marrón, verdosa o rojiza es anormal. Requiere revisión veterinaria y, según el caso, antibióticos y manejo de las tomas.

    Metritis posparto: decaimiento, fiebre y secreción purulenta. Controle la descarga vaginal y, si sospecha retención de placenta o restos, acuda de inmediato.

    Celo durante lactancia o estrés intenso pueden disminuir cuidados a la camada. Reduzca estímulos y mantenga rutinas. Tras cesárea, vigile la herida, manténgala seca y valore lactancia asistida para evitar tirones en los puntos.

    Acuda al veterinario ante rechazo de crías, dolor al amamantar, sangrado anormal, fiebre, letargo o falta de leche.

    cómo ayudar a su gata lactante

    Si falta leche o hay crías huérfanas: biberón y soporte

    Use leche maternizada para gatitos (evite la leche de vaca) y, si hay crías huérfanas, consulte cómo sacar crías a su gata. Caliente la fórmula y alimente al gatito en posición esternal, cabeza más alta que la cola. La tetina debe gotear lentamente al invertirse.

    Frecuencia orientativa: cada 2–3 h hasta 2 semanas; luego cada 4–6 h; desde 4 semanas, cada 6–8 h e inicie papillas. Tras cada toma, ayude a eructar y estimule la zona anogenital con algodón húmedo para orinar y defecar.

    Si un gatito no succiona o está muy débil, un veterinario puede indicar sondaje temporal y supervisar la pauta. Mantenga al pequeño caliente antes de alimentar para evitar aspiración.

    Seguimiento del peso de la madre y destete

    Pese a la madre al finalizar el parto y semanalmente. Es esperable que pierda entre un 5% y un 33% del peso del parto hasta alrededor de las 8 semanas; ajuste calorías si la pérdida es excesiva o si deja de producir leche adecuada.

    Mantenga agua disponible y combine seco y húmedo para favorecer la hidratación. El destete de los gatitos puede iniciarse sobre la 4ª–5ª semana; consulte cuándo pueden comer pienso los gatitos, manteniendo el soporte nutricional elevado de la madre hasta el final de la lactancia.

    Con un entorno sereno, una nutrición de calidad, higiene del nido y un control cercano del peso de madre y crías, la gran mayoría de gatas superan la lactancia sin complicaciones. Ante cualquier duda o señal de alerta, la consulta veterinaria temprana es la mejor garantía para la salud de toda la camada.

    Gata con gatitos
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