Los gatitos son una auténtica monada. Son tan dulces, bonitos y peluditos que dan ganas de darles muchos besos y protegerlos. Pero, lamentablemente, tenemos que tener presente que hay superpoblación de gatos, y que muchos, la gran mayoría de los que nacen en la calle, acabarán malviviendo si nadie se ocupa de ellos.
En el caso de que te hayas encontrado con un peludito o hayas adoptado uno muy joven, a continuación te voy a explicar cómo alimentar a un gatito desde que nace hasta que cumple el año, qué tipo de comida es mejor en cada etapa, qué cantidades aproximadas necesita y qué otros factores influyen en su nutrición.
Lo que necesita un gatito para crecer sano
Durante sus primeras semanas de vida, un gatito depende totalmente de la leche para sobrevivir. Su sistema digestivo es inmaduro y solo puede procesar correctamente la leche materna o leche maternizada específica para gatitos. Más adelante irá necesitando alimentos cada vez más concentrados en nutrientes, proteínas y grasas de calidad.
En cualquier etapa, la base para que el gatito crezca sano es:
- Una alimentación completa y equilibrada, adaptada a su edad.
- Raciones adecuadas a su peso, tamaño y nivel de actividad.
- Agua fresca y limpia siempre disponible, especialmente cuando empiece a comer pienso seco.
- Supervisión veterinaria para ajustar la dieta si tiene alguna enfermedad o necesidad especial.
Con esto en mente, vamos a ver con detalle mes a mes cómo alimentar a tu gatito.
0-1 mes de vida: solo leche adecuada para gatitos

Durante las primeras cuatro semanas de vida el gatito tiene que ser alimentado con leche de sustitución, cada 2-3 horas. Lo ideal es que tome leche materna de su madre. Si la madre no está o no puede amamantar, deberás usar leche maternizada específica para gatitos, que se vende en clínicas veterinarias y tiendas especializadas.
La leche maternizada está formulada para imitar la composición de la leche felina, con el nivel correcto de proteínas, grasas y minerales que su organismo necesita. Es muy importante evitar la leche de vaca, incluso sin lactosa, porque puede provocar diarreas, deshidratación y graves desequilibrios nutricionales.
Si te pilla de imprevisto y no puedes conseguir leche maternizada en ese momento, puedes usar de forma muy temporal un preparado casero como solución de emergencia. En las clínicas veterinarias podremos encontrar leche específica, pero si no es así, podremos proporcionarle el siguiente preparado:
- 250ml de leche entera sin lactosa
- Una yema de huevo cruda (sin nada de clara)
- Una cucharadita de crema de leche (nata)
En el caso de que no podamos conseguir leche entera sin lactosa, podremos poner:
- 150ml de leche entera
- 50ml de agua
- 50ml de yogur natural (sin azúcar)
- Yema de huevo cruda (sin clara)
- Una cucharadita de crema de leche
Estos preparados caseros solo deberían usarse hasta que consigas leche maternizada, y siempre bajo recomendación veterinaria. Cada gatito es distinto y un profesional podrá orientarte sobre la mejor opción en su caso concreto.
Respecto a las tomas, como pauta general:
- Primera semana: alrededor de 8 tomas diarias, aproximadamente cada 3 horas.
- Segunda semana: unas 6 tomas diarias, cada 3-4 horas.
- Tercera y cuarta semana: se pueden ir espaciando ligeramente las tomas, siempre observando que el gatito gane peso y esté activo.
La leche debe ofrecerse con biberón para gatitos, a temperatura corporal, y con el gatito en posición horizontal, boca abajo y con la cabeza ligeramente elevada, simulando la postura natural de amamantamiento para evitar atragantamientos.
1-3 meses de vida: inicio del destete y comida muy blanda

En estos meses el gatito empezará a tener sus dientes de leche, de modo que es el momento de que coma alimentos sólidos pero muy blandos. El destete suele empezar alrededor de la cuarta semana y se va completando sobre las ocho o nueve semanas.
Lo ideal es darle comida húmeda para gatitos de alta calidad (latas o sobres), que no contenga cereales ni subproductos de baja calidad. Se la troceamos bien y se la ofrecemos en pequeñas cantidades, varias veces al día. La textura tipo paté o mousse suele ser la más fácil de aceptar en esta etapa.
Al principio es normal que dude mucho en comérsela o no. Podremos tratar de convencerle poniendo un poquito –muy, muy poco– de comida dentro de su boca, cerrársela suavemente con las manos y no soltarle hasta que no haya tragado, algo que por instinto hará.
Puede parecer algo cruel, pero a veces no queda más remedio que animarle un poco, sobre todo cuando la leche ya no le sacia. Esto se podrá saber si, habiéndolo desparasitado y revisado un veterinario, bebe con mucha ansia y después maúlla pidiendo más. Otra opción es mezclar una pequeña cantidad de pienso seco específico para gatitos con agua tibia o leche maternizada, creando una papilla muy blanda que le resulte más atractiva.
Durante este periodo, la pauta habitual suele ser:
- Entre 4 y 8 semanas: de 4 a 6 pequeñas comidas al día, combinando leche maternizada y comida húmeda o papilla blanda.
- Entre 2 y 3 meses: de 3 a 4 comidas al día, con cada vez más protagonismo de la comida sólida y disminuyendo las tomas de leche.
Es importante que el alimento esté formulado especialmente para gatitos, ya que necesitan más proteínas, energía y ciertos nutrientes que un gato adulto.
3 meses en adelante: transición a pienso seco de calidad
A partir de esta edad, el gatito ya podrá comer pienso seco para gatitos que no contenga cereales ni subproductos. Es muy importante que desde muy joven sea alimentado con comida de calidad, ya que es la única forma de que tenga un crecimiento equilibrado y sano, con huesos fuertes, buena masa muscular y un sistema inmunitario robusto.
Para que le sea más sencillo acostumbrarse y, de paso, evitar problemas gastrointestinales propios de los cambios bruscos de dieta, hay que hacer lo siguiente:
- Durante una semana, le pondremos cada vez más pienso seco y menos comida enlatada, mezclados en el mismo comedero.
- Le dejaremos la comida siempre a libre disposición, para que pueda acercarse a ella cuando quiera, salvo que el veterinario indique lo contrario.
- Tiene que tener agua limpia y fresca en todo momento. Si todavía no bebe con soltura, podremos echarle un poco de agua en su comida para aumentar su hidratación.
Los gatitos jóvenes tienen estómagos pequeños y mucha energía, por lo que es preferible ofrecerles varias comidas pequeñas al día antes que una o dos muy grandes. Una pauta orientativa desde los 3 meses hasta el año son unas 3 a 4 tomas diarias, ajustando la cantidad según las recomendaciones del fabricante y el consejo del veterinario.

Otros factores que influyen en la alimentación del gatito
La edad es el factor principal a la hora de elegir comida para tu minino, también influyen otros aspectos que conviene tener presentes desde pequeño para que se acostumbre a una dieta adecuada:
- Peso y tamaño: un gatito muy pequeño o de raza grande necesitará ajustar las raciones. Es recomendable pesarlo con frecuencia para comprobar que gana peso de forma constante.
- Actividad física: los mininos muy activos pueden necesitar algo más de energía que los más tranquilos, incluso siendo cachorros.
- Estado de salud: si el veterinario detecta alguna patología (digestiva, renal, intolerancias, etc.), es posible que recomiende dietas específicas para gatitos con necesidades especiales.
- Esterilización: tras la esterilización, las necesidades energéticas disminuyen. Aunque siga siendo joven, puede necesitar un alimento adaptado para evitar el sobrepeso.
En todos los casos, la referencia principal será siempre tu veterinario, que conocerá el historial del gatito y podrá indicarte la mejor combinación de alimento seco, húmedo y, si procede, dietas veterinarias especiales.
Si necesitas más información, haz clic aquí para saber cómo cuidar a un gatito recién nacido huérfano.
Cuidar la alimentación de tu gatito desde el primer día, elegir productos de buena calidad y respetar el ritmo de destete y crecimiento es una inversión directa en su salud futura: un gato bien nutrido tendrá más energía, mejor pelaje, menos problemas médicos y muchas más posibilidades de disfrutar de una vida larga y feliz a tu lado.
