Las colonias felinas se han convertido en uno de los grandes retos de bienestar animal en muchas ciudades españolas. La presencia de gatos comunitarios en entornos urbanos ya no se aborda con soluciones improvisadas, sino con planes municipales y protocolos específicos que buscan compatibilizar su protección con la salud pública y la convivencia vecinal.
En los últimos meses, universidades, diputaciones y ayuntamientos de todo el país han puesto en marcha o reforzado programas basados en el método CER/CES (Captura, Esterilización y Retorno/Suelta). Estos proyectos se apoyan en la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales y están generando nuevas formas de colaboración entre administraciones, asociaciones y voluntariado.
La Universidad de Jaén convierte su campus en modelo de gestión de una colonia felina
La Universidad de Jaén (UJA) ha presentado un convenio pionero para la gestión de la colonia felina del Campus Las Lagunillas, con el que refuerza su estrategia de sostenibilidad y su compromiso con el respeto a los animales que habitan el recinto universitario. El acuerdo, de carácter tripartito, fija un protocolo de actuación ajustado a la Ley 7/2023 y toma como eje el método CER para controlar población y salud de los gatos.
En la presentación han intervenido el vicerrector de Universidad Sostenible y Saludable, Juan de Dios Carazo Álvarez; la concejala del Ayuntamiento de Jaén con competencias en Protección y Bienestar Animal, Isabel Cano Caballero, y la representante de la Asociación para la Protección Felina y Aplicación del Método CER (PROCERCAT), María Luisa Fernández de Córdova. Este trío institucional y asociativo simboliza la apuesta por un modelo de gestión compartida de colonias felinas.
Carazo subrayó que la UJA no se limita a cumplir la ley, sino que asume un compromiso ético añadido: monitorizar la evolución de la colonia, analizar su impacto y bienestar, y convertir el campus en un espacio de convivencia e integración donde los gatos son parte reconocida del entorno. Esta perspectiva sitúa a la universidad como referente en gestión felina en entornos académicos.
La concejala Isabel Cano recordó que el Ayuntamiento de Jaén cuenta con un Plan Municipal de Gestión de colonias felinas, aprobado en pleno, que asume los costes de esterilización, identificación mediante microchip, desparasitación y vacunación obligatoria. Todo ello se realiza siguiendo los criterios del personal veterinario municipal, lo que garantiza criterios técnicos homogéneos entre ciudad y campus.
Desde PROCERCAT, María Luisa Fernández puso el acento en la dignificación de la vida de los gatos comunitarios. Gracias al convenio, se asegura una alimentación controlada, la limpieza periódica de los espacios de la colonia y el acceso a los cuidados veterinarios necesarios. Este enfoque evita conflictos, reduce problemas sanitarios y mejora la percepción social de las colonias.
Tras el anuncio oficial, los asistentes visitaron los nuevos puntos de alimentación y refugios instalados en el campus. Se han incorporado casetas exteriores de madera de pino tratada, con techumbre asfáltica impermeable, pensadas para soportar la climatología y ofrecer un refugio seguro a los felinos. Estos elementos físicos son una pieza clave para ordenar la presencia de los gatos en el espacio universitario.
El proyecto incluye también la creación de puntos señalizados de refugio y alimentación, con cartelería informativa que explica las normas y objetivos del programa. La gestión cotidiana recae en PROCERCAT y en personal voluntario autorizado, que cuenta con un carné de cuidador expedido por el Ayuntamiento tras recibir la formación correspondiente, profesionalizando así el cuidado de la colonia.
La UJA recuerda a su comunidad académica que está prohibido alimentar a los gatos por personas no acreditadas, así como molestar a los animales o manipular las casetas. Además, advierte de que el abandono de gatos en el campus está tipificado como infracción grave en la Ley 7/2023 y puede acarrear sanciones importantes. El mensaje es claro: los gatos comunitarios son responsabilidad colectiva, pero su manejo debe seguir protocolos muy concretos.
Con esta iniciativa, la Universidad de Jaén refuerza su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y el ODS 17 (Alianzas para el Desarrollo). La gestión de la colonia felina se plantea como un ejemplo de cómo excelencia académica, sostenibilidad y bienestar animal pueden avanzar de la mano.
Crevillent consolida su programa CES y controla casi 600 gatos comunitarios
En el ámbito municipal, Crevillent (Alicante) ha hecho balance del programa de gestión integral de colonias felinas CES puesto en marcha desde el consistorio en 2024. A fecha de diciembre, se han esterilizado 204 gatos callejeros dentro de este plan, una cifra significativa para una población que registró inicialmente 596 animales.
Según el centro gestor del programa, actualmente hay 508 gatos comunitarios activos repartidos en colonias controladas. De ellos, 258 ejemplares ya han sido intervenidos, sumando las actuaciones del programa municipal (204 gatos) y las esterilizaciones previas realizadas por protectoras locales y por el programa de la Diputación de Alicante (54 gatos). Todavía quedan, por tanto, 250 animales pendientes de esterilizar, lo que marca el siguiente objetivo del municipio.
El concejal de Bienestar Animal, David Amorós Candela, ha destacado el impulso dado al sistema de control ético de las colonias con la implantación del CES. A su juicio, el programa ha permitido construir una estrategia sólida y ordenada para abordar la superpoblación felina, combinando control poblacional, protección de los gatos y mejora de su calidad de vida en la vía pública.
Amorós subraya que el modelo no solo beneficia a los animales, sino que también mejora la convivencia vecinal. Al regular los puntos de alimentación, garantizar la salubridad y proteger las colonias autorizadas, se reducen molestias y riesgos sanitarios asociados a colonias descontroladas. El edil incide en que el CES permite ordenar la presencia de gatos en la ciudad sin recurrir a métodos letales u obsoletos.
El programa de Crevillent integra actuaciones clave como la esterilización, desparasitación, vacunación e identificación de los gatos comunitarios, así como la regulación de personas voluntarias acreditadas y la definición de pautas de manejo responsable. Esta combinación de medidas sienta las bases para una gestión a medio y largo plazo, alineada con la normativa estatal de bienestar animal.
El Ayuntamiento prevé mantener y reforzar el CES durante 2026, con el propósito de seguir avanzando en protección animal, salubridad pública y convivencia ciudadana. La continuidad presupuestaria y política del programa se plantea como un factor determinante para consolidar los resultados alcanzados hasta la fecha.
Planes municipales, formación y nuevos recursos: Jaén, Coria, Tres Cantos y Huesca se organizan
Más allá de casos concretos como Crevillent o la Universidad de Jaén, distintas administraciones locales están diseñando o mejorando sus planes de gestión de colonias felinas a la luz de la Ley 7/2023. Entre ellas destacan los ayuntamientos de Jaén, Coria, Tres Cantos y la Diputación de Huesca, que han puesto el foco en la formación, la coordinación y la dotación de recursos.
En Jaén capital, el Ayuntamiento ha organizado una jornada formativa para más de un centenar de personas gestoras de colonias felinas. El encuentro, celebrado en el Teatro Darymelia, se enmarca en el refuerzo de la política municipal de bienestar animal y en la profesionalización del cuidado de los gatos ferales que viven en la ciudad.
La concejala de Protección y Bienestar Animal, Isabel Cano-Caballero, recordó que la ciudad cuenta actualmente con 145 personas acreditadas para la gestión de 123 colonias. Esta red de colaboración ciudadana se considera ya consolidada, pero la formación continua es obligatoria para obtener o renovar el carné de gestor de cara al próximo año, lo que asegura un mínimo común de conocimientos y buenas prácticas.
Durante la jornada se repasaron las claves del programa municipal basado en el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), considerado por el consistorio como la vía más eficaz y ética para el control poblacional felino en entornos urbanos. Se presentaron además nuevos recursos operativos destinados a mejorar el día a día de las personas gestoras y del propio Ayuntamiento.
Entre las novedades anunciadas destacan la instalación de nuevas casetas y señalización para todas las colonias registradas, la creación de un grupo municipal especializado en capturas que comenzará a funcionar a partir de 2026 y la dotación de un botiquín veterinario básico para gestoras y personal municipal. Este material facilitará desparasitaciones, curas menores y otras actuaciones de salud preventiva siempre bajo supervisión profesional.
En el plano económico, la concejala detalló que el presupuesto de bienestar animal se ha incrementado de 15.000 a 95.000 euros desde enero, lo que supone un aumento del 600%. Esta subida permitirá profesionalizar la gestión de las colonias, mejorar los recursos disponibles y garantizar un modelo sostenible que tenga en cuenta tanto a los animales como a los vecinos.
Cano-Caballero quiso también reconocer el papel del voluntariado, las asociaciones protectoras y las clínicas veterinarias que colaboran con el programa municipal. Gracias a su implicación se puede mantener un control ético de la población felina, reforzar la salud pública y asegurar que los gatos de la calle reciben los cuidados necesarios.
En la localidad cacereña de Coria, el Ayuntamiento ha anunciado la próxima puesta en marcha de un Plan de Gestión de colonias felinas diseñado para cumplir con la Ley 7/2023 y mejorar la convivencia entre ciudadanía y gatos comunitarios en el núcleo urbano. El concejal de Medio Ambiente, Juan José Alcón Gazapo, destaca que este documento supone un salto cualitativo en gestión responsable de las colonias del municipio.
El plan establecerá un modelo integral basado en criterios éticos y sanitarios, así como en la coordinación con entidades de protección animal. Entre sus ejes principales figura la aplicación prioritaria del método CER para el control poblacional, la identificación y registro de todas las colonias y de sus personas cuidadoras, y la regulación de la alimentación mediante un protocolo que delimite zonas habilitadas y pautas de suministro, con el fin de mantener la higiene urbana y evitar molestias.
Asimismo, el documento prevé un seguimiento veterinario continuo, con especial atención a la prevención de enfermedades y a la intervención rápida ante posibles incidencias. La colaboración con asociaciones y profesionales especializados será clave para supervisar y evaluar la evolución de las colonias en el tiempo.
Una de las piezas centrales del plan de Coria será la acreditación oficial de las personas colaboradoras. Para obtener esta autorización, de carácter personal e intransferible, será necesario completar un curso formativo gratuito sobre buenas prácticas en la gestión de colonias felinas, impartido por un profesional externo con experiencia demostrable en el método CER. El consistorio también contratará servicios veterinarios para garantizar la correcta esterilización y el seguimiento del estado de salud de los gatos.
El Ayuntamiento de Coria insiste en que estas medidas permitirán reforzar su compromiso con la protección animal, la convivencia vecinal y la gestión responsable de las colonias presentes en el término municipal, alineándose con la misma línea de actuación que están adoptando otros consistorios del país.
Por su parte, el municipio madrileño de Tres Cantos ha dado un paso más en su política de bienestar animal con el traslado del Centro de Intervención y Custodia de Animales (CICA) a una nueva ubicación en la calle Calera. Este centro, especializado en gatos, juega un papel fundamental en la gestión de la población felina y en la tramitación de adopciones, apoyándose desde hace años en el método CER.
El CICA se creó en 2010 como respuesta ética a la superpoblación felina del municipio y, desde entonces, ha atendido a más de 2.200 gatos. Cada año, el centro recibe alrededor de 150 ejemplares, de los cuales en torno a 100 son esterilizados antes de ser reubicados o devueltos a sus colonias controladas. Además, facilita la adopción de una media de 50 gatos anuales, una cifra que ha ido creciendo con el tiempo.
En el último ejercicio se entregaron 61 felinos en adopción, y en lo que va de 2025 ya se han contabilizado 53 adopciones, lo que refleja un aumento de la implicación vecinal. El centro se ha convertido así en un modelo para otros ayuntamientos que buscan sistemas respetuosos para abordar la presencia de colonias felinas en sus municipios.
La gestión del CICA descansa en buena medida en la colaboración con vecinos y entidades. Gracias a este trabajo conjunto, se han localizado más de 300 gatos distribuidos en unas 50 colonias controladas en Tres Cantos. En la actualidad, más de 35 colaboradores están acreditados para tareas de cuidado, seguimiento y alimentación supervisada de estos animales.
Para facilitar su identificación, el centro ha entregado a estas personas un chaleco identificativo que las reconoce como personal autorizado. Además, a partir del 1 de enero de 2026, estos voluntarios pasarán a estar cubiertos por el Seguro de Voluntariado del Ayuntamiento, lo que aporta una capa adicional de seguridad jurídica y personal a quienes colaboran en la gestión de las colonias.
En el ámbito de las adopciones, el CICA colabora estrechamente con la asociación “Felinos 3Cantos”, que ayuda tanto en las capturas como en la captación de nuevos voluntarios y en la concienciación ciudadana sobre protección animal. Desde la entrada en vigor de la Ley 7/2023, todos los gatos que ingresan en el centro deben ser identificados con microchip, lo que refuerza el control y la trazabilidad de los animales.
El concejal de Salud Pública, Mario Arancón, ha detallado que los gatos en adopción se entregan desparasitados, testados de leucemia e inmunodeficiencia, con microchip, cartilla sanitaria y con la esterilización cubierta. De este modo, el consistorio garantiza una adopción responsable, ajustada a la normativa y pensada para el bienestar de los animales y de sus futuras familias.
Con el objetivo de acercar aún más el servicio a la población, el CICA ha abierto perfiles en redes sociales y prepara nuevas campañas de difusión. El responsable local destaca que el centro es ya un referente en la zona y una muestra tangible del compromiso del municipio con la salud pública y el bienestar animal, al ofrecer una respuesta eficaz a la superpoblación felina desde el respeto y la convivencia.
En paralelo, la Diputación Provincial de Huesca ha organizado una jornada informativa dirigida a ayuntamientos del Alto Aragón sobre control y gestión de colonias felinas. El encuentro, celebrado en las instalaciones del Vivero Provincial, ha reunido a una treintena de representantes municipales y personal técnico interesados en adaptar su actuación a la Ley de Bienestar Animal, que obliga a identificar, esterilizar y gestionar adecuadamente a los gatos comunitarios.
El diputado delegado de Desarrollo, José Cebollero, explicó que uno de los objetivos era resolver las dudas que plantean los municipios, ya que el control de colonias es una preocupación recurrente en muchas localidades del Alto Aragón. Durante la jornada se compartió la experiencia del propio Vivero Provincial, que alberga una colonia controlada de una decena de felinos, como ejemplo práctico de gestión.
La DPH anunció la creación de una partida presupuestaria de 120.000 euros destinada a los ayuntamientos para facilitar la correcta aplicación de la normativa. Aunque las bases de la convocatoria aún se están redactando, la institución provincial manifestó su compromiso firme de apoyar a las entidades locales en el control ético de las colonias felinas.
La sesión estuvo dirigida por Susana Ara, presidenta de la protectora de animales y plantas ‘Pirineos’ de Jaca, y por la veterinaria Marga Moreno, ambas responsables de la colonia del Vivero. La jornada permitió resolver dudas y ofrecer pautas prácticas para mejorar la convivencia, la gestión sanitaria y la coordinación entre ayuntamientos, voluntariado y profesionales, así como remarcar las responsabilidades legales de las administraciones en materia de gatos comunitarios.
El despliegue de convenios universitarios, programas municipales CES/CER, planes estratégicos y jornadas formativas muestra que la gestión de colonias felinas ha pasado a ocupar un lugar central en las políticas públicas de bienestar animal en España. Proyectos como los de Jaén, Crevillent, Coria, Tres Cantos o la Diputación de Huesca apuntan hacia un modelo común: control poblacional mediante esterilización, coordinación estrecha con asociaciones y voluntariado, financiación específica y un marco legal que protege tanto a los gatos comunitarios como a la convivencia vecinal.

