Existen muchos mitos alrededor de la castración y esterilización felinas, y uno de ellos es que tras la intervención las hembras se vuelven mucho menos activas y empiezan a ganar peso. Pero, ¿es eso cierto? Y en el caso de que lo sea, ¿se puede evitar de alguna manera?
En este especial vamos a saber si se producen o no cambios en la gata esterilizada, y qué podemos hacer nosotros para que a partir de ahora pueda llevar una vida tranquila, sin sobresaltos.
¿En qué consiste la castración? ¿Y la esterilización?

Antes de entrar en materia, sepamos en qué consiste primero la castración y la esterilización. De esta manera, podremos entender mucho mejor los cambios que se producirán en nuestra gata.
Castración
La castración es una intervención quirúrgica en la que se extirpan los órganos sexuales, que en el caso de las hembras pueden ser sólo los ovarios (ovariectomía), o también el útil (ovariohisterectomía). Al desaparecer estos órganos, los procesos hormonales desaparecen y el carácter del animal puede sufrir alteraciones que, lejos de perjudicarla, pueden ayudarla a llevar una mejor vida.
Esterilización
En esta operación se dejan intactos los órganos sexuales, pero se impide la reproducción. En las hembras se ligan las trompas de Falopio. No podrán tener descendencia, pero seguirán teniendo el celo.
Si además de querer evitar camadas no deseadas, se pretende que la gata lleve una vida algo más tranquila, es muy recomendable castrarla. Sin embargo, si no se quiere dañar la sexualidad del animal, entonces se optará por la esterilización. Como ves, elegir una u otra es una decisión muy personal, lo que sí que me gustaría decirte es que no tenemos que humanizar a los gatos, quiero decir: una gata esterilizada no echará de menos el celo, sino que simplemente continuará con su rutina en cuanto se recupere de la operación.
Cambios en el comportamiento

Ahora sí, sepamos si se producen o no cambios en su comportamiento. Si esterilizamos a nuestra gata, como continuarán los procesos hormonales no va a cambiar nada; ahora bien, si la castramos, entonces sí que notaremos una serie de cambios, sobretodo durante las primeras semanas.
Cada gata es un mundo, única e irrepetible, y no se puede generalizar. Pero cuando has cuidado durante muchos años a alguna gata, y actualmente sigues compartiendo tu vida con estos increíbles animales, sí que con el tiempo vas notando ciertos cambios en su carácter. Los que hasta ahora he visto yo son:
- Se vuelven más caseras: todos los gatos que he tenido siempre les hemos dado permiso para salir al exterior, y los que tenemos ahora también pueden hacerlo. A mis gatas las llevaba a castrar con seis meses (excepto a Keisha que fue muy precoz y la llevé a los 5 meses, hace ahora 5 años). Desde los 2 meses hasta los 6 eran unos cachorros tremendos, muy, muy revoltosos y traviesos. A partir de los 6, empezaron a pasar mucho más tiempo en casa.
- Se tranquilizan: no es algo que suceda de repente, pero poco a poco notas que están más tranquilas, más sedentarias. Eso sí, puede que este cambio no dure para siempre y que en cuanto menos te lo esperes vuelva a salir el gatito que lleva dentro.
Además, al no tener el celo no tendrás que preocuparte por los maullidos nocturnos desesperados llamando a un gato, pues tu peludita no tendrá necesidad alguna de llamar la atención de nadie, excepto de su humano para que le dé una caricia o su comida favorita. - No engordan: ¿cuántas veces hemos oído decir que una gata esterilizada tiene tendencia a engordar? Muchas, ¿verdad? Pues bien, eso es una media verdad. De hecho, sólo engordarán si no se juega con ellas, con lo cual conseguiremos que pasen muchas horas durmiendo, aburridas. Pero si se dedica un tiempo cada día a que se lo pasan bien, no será necesario ni siquiera darle un pienso light ni uno especial para gatas castradas, créeme .
- Viven más años: con la castración se previenen varias enfermedades graves, como el cáncer de mama o de ovario, las cuales pueden ser mortales hasta en un 90% de los casos. Una manera eficaz de evitarlas (no completamente, pero sí disminuyendo drásticamente las posibilidades de que la contraigan) es operándolas, extirpándoles sus órganos sexuales.
¿Cómo ayudar a mi gata castrada?

Si es la primera vez que convivimos con una gata y la llevamos a castrar, es muy normal que nos preguntemos si va a necesitar ayuda para su nueva vida, o si le va a perjudicar en algo la intervención. Bien, pues deja de preocuparte pues estos animales se recuperan rápidamente de la operación (normalmente, a los 7 días), y después sólo hay que seguir cuidándolas como se ha hecho hasta la fecha, quizás dándole algo más de importancia a las sesiones de juego para evitar que gane kilos de más.
Eso sí, es importante que no le demos más que su comida, ya que entonces sí que engordaría bastante, sobretodo si lleva una vida muy sedentaria.
Como hemos visto, la esterilización o castración felinas son operaciones quirúrgicas muy diferentes. Decide junto con tu veterinario cuál es la que más le conviene a tu amiga, y después sólo tendrás que continuar disfrutando de su compañía.
Precio de esterilizar gata
Si bien no es un gasto muy importante, es cierto que es necesario ir haciendo hucha durante unos meses para que la economía familiar no se vea afectada. Así y todo, dependerá sobretodo del veterinario y del tipo de operación, pero más o menos te puedo decir que el coste es el siguiente:
Esterilización:
- Gata: 50-100 euros.
- Gato: 40-70 euros.
Castración:
- Gata: 150-300 euros.
- Gato: 100-200 euros.
Postoperatorio de una gata esterilizada

¿Cómo cuidar a nuestra peluda tras la cirugía? Con mucho mimo . Tenemos que dejarla en una habitación tranquila, con su cama puesta en el suelo para que no se vea obligada a saltar. Asimismo, es muy recomendable ponerle su bandeja higiénica cerca pero lo más lejos que se pueda de su comedero, ya que a las pocas horas de despertarse orinará la anestesia. Una alternativa a poner su arenero en el cuarto es colocar en el suelo pañales protectores de cama, que se usan para cubrir las camas donde deben permanecer aquellas personas que no pueden moverse.
Es muy necesario que le administremos los medicamentos que el veterinario nos haya dado para evitar que nuestra gata sienta dolor o molestias. Además, no tenemos que dejarla sola en ningún momento, pues podría hacerse daño.
Si tenemos más gatos tenemos que mantenerlos alejados de la gata. ¿Por qué? Muy sencillo: la gata recién operada huele a veterinario pero también a estrés. Los gatos se guían mucho por el olor, tanto es así que si perciben un olor distinto lo verán como un enemigo. Para evitar esto, hay que dejar a la gata que se recupere en una habitación antes que reunirla de nuevo con el resto de gatos.
¿Se puede esterilizar una gata sin cirugía? ¿con pastillas?

Sí, claro. Existen pastillas anticonceptivas para gatos que se administran por vía oral. Las tiene que recetar un veterinario, quien nos dirá cuántas tenemos que darle y en qué días, pues de lo contrario no serán todo lo efectivas que deberían de ser.
Además, hay inyecciones anticonceptivas, que las pone el profesional. La ventaja es que no tendremos que acordarnos de cuándo tenemos que darle la pastilla pues no será necesario dársela, y eso por no hablar de que no tendremos que no le obligaremos a pasar por un mal rato (los gatos, por lo general, odian las pastillas).
Pero así y todo hay que tener en cuenta que puede haber efectos secundarios, como estos:
- Incremento del riego de cáncer de mama
- Incremento del riesgo de cáncer de útero
- Aumento en la probabilidad de padecer infecciones de útero
- Diabetes
- Aumento del apetito
- Pérdida de pelo
- Cambios de comportamiento
- Celos irregulares
Por este motivo, nunca se pueden usar como tratamiento a largo plazo.