Baleares refuerza el control y la esterilización de las colonias felinas con apoyo técnico a los ayuntamientos

  • El Govern balear celebra una segunda jornada técnica para aplicar la Ley 7/2023 y coordinar la gestión de colonias felinas con los ayuntamientos.
  • En Baleares hay 1.759 colonias felinas registradas, aunque la Administración admite que la cifra real es superior y exige un censo más completo.
  • El objetivo inmediato es esterilizar al menos al 50 % de los gatos y avanzar hacia colonias controladas, con más del 90 % de ejemplares esterilizados.
  • La ley atribuye a los municipios la gestión directa, mientras el Govern aporta un protocolo marco, herramientas técnicas y coordinación con registros y profesionales.

Control y esterilización de colonias felinas en Baleares

Las Illes Balears han dado un nuevo impulso a la gestión, control y esterilización de las colonias felinas con una jornada técnica dirigida a los ayuntamientos del archipiélago. La Administración autonómica busca dejar atrás la improvisación y avanzar hacia un modelo coordinado, con datos actualizados y protocolos comunes para todo el territorio.

Según la última información disponible, en el registro oficial constan 1.759 colonias felinas censadas en las islas, aunque el propio Govern admite que la cifra real es claramente superior. El reto ahora pasa por completar ese mapa y disponer de un censo actualizado, reforzar las campañas de esterilización y asegurar que la gestión se ajusta a lo que exige la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales.

Una jornada técnica para alinear a los ayuntamientos con la Ley 7/2023

La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, a través de la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha celebrado la segunda jornada técnica centrada en la aplicación de la Ley 7/2023 en materia de colonias felinas. El encuentro se ha organizado en colaboración con la Federación de Entidades Locales de las Illes Balears (FELIB) y ha tenido lugar en su sede.

El objetivo central de la sesión ha sido coordinar con los ayuntamientos las actuaciones de control y esterilización de los gatos comunitarios, aclarar dudas jurídicas y técnicas y explicar cómo aplicar en la práctica el nuevo marco normativo. La jornada da continuidad a un primer encuentro de análisis de la ley celebrado en noviembre de 2023, lo que muestra que el proceso es progresivo y requiere varios hitos de trabajo conjunto.

Desde la Conselleria se insiste en que el despliegue de la normativa estatal, publicada en el Boletín Oficial del Estado en marzo de 2023 y en vigor desde septiembre del mismo año, es un proceso complejo que exige información clara, coordinación y criterios técnicos compartidos. Por ello, la Administración autonómica se ha comprometido a acompañar a los municipios con formación y soporte técnico.

El director general Fernando Fernández ha remarcado que, aunque la competencia directa sobre las colonias felinas recae en los consistorios, el Govern «tiene la obligación y la voluntad de brindar apoyo» para que esta labor se lleve a cabo «con garantías, con rigor y con una visión común en todo el archipiélago».

Protocolo marco para la gestión de colonias felinas en las Illes Balears

Uno de los pilares del nuevo modelo es el Protocolo marco para la gestión de colonias felinas de Baleares, elaborado por el Servicio de Sanidad y Bienestar Animal y publicado el pasado 11 de diciembre. Este documento fija los procedimientos básicos y los requisitos mínimos que deben seguir los programas municipales de gestión.

El protocolo se enmarca en lo que establece la Ley 7/2023 de Bienestar Animal, que atribuye a las entidades locales la responsabilidad directa sobre las colonias de gatos comunitarios y encarga a las comunidades autónomas la elaboración de un marco de referencia. Las Illes Balears han asumido este mandato con la intención de unificar criterios entre municipios, de modo que no haya grandes diferencias de tratamiento según el término municipal.

Durante la jornada técnica se ha presentado en detalle este protocolo, se han explicado sus apartados principales y se ha habilitado un espacio para el debate y la resolución de dudas. La idea es que los ayuntamientos puedan adaptar el contenido a su realidad local, pero partiendo de unas bases comunes que garanticen la protección del bienestar animal y la salud pública.

Además de la explicación del protocolo, se ha ofrecido una actualización sobre el estado del desarrollo reglamentario de la ley y una sesión específica dedicada al módulo de colonias felinas vinculado al Registro de Identificación de los Animales de Compañía de Baleares (Riacib), herramienta clave para un control más preciso, y se abordaron aspectos relacionados con la gestión en el terreno y la implicación de voluntariado.

Qué es una colonia felina y por qué se insiste en el control poblacional

A efectos de la nueva normativa y de la planificación autonómica, se considera colonia felina a un grupo de gatos de la especie Felis catus que vive en libertad o semilibertad, con un grado bajo o nulo de socialización, y que desarrolla su vida en torno a los humanos para garantizar su subsistencia y las pautas para cuidar una colonia felina.

Lejos de ser un fenómeno marginal, estas colonias están presentes en barrios, parques, polígonos y zonas periurbanas de prácticamente todos los municipios. Su correcto manejo tiene implicaciones directas en la convivencia vecinal, el estado de los espacios públicos y la conservación del entorno.

La Conselleria subraya que el control poblacional a través de programas municipales de gestión de colonias felinas persigue varios objetivos simultáneos: mejorar las condiciones higiénicas y de salubridad en los entornos urbanos, reducir el riesgo de propagación de enfermedades, proteger la salud y el bienestar de los propios animales y prevenir la transmisión de zoonosis. Este enfoque de control poblacional es el que se impulsa desde diferentes niveles administrativos.

En este contexto, Fernando Fernández ha explicado que la finalidad última es reducir el impacto de las colonias sobre el medio ambiente y sobre la salud, tanto humana como animal, y encaminarse hacia el modelo de «colonias controladas». Se entiende que una colonia está controlada cuando más del 90 % de los gatos que la integran están esterilizados, lo que frena de manera efectiva el crecimiento descontrolado; en este sentido se han analizado medidas como la gestión in situ frente al traslado de colonias.

Como paso intermedio, la Administración autonómica se ha marcado un primer objetivo cuantificable: lograr que, al menos, el 50 % de los gatos que viven en colonias felinas en Baleares estén esterilizados. A partir de ese umbral, la experiencia indica que es posible avanzar de forma más sostenida hacia tasas superiores de esterilización.

Datos por islas: participación municipal y situación de los servicios

Durante la jornada se han presentado los resultados del trabajo de recopilación de datos llevado a cabo durante el último año junto a los ayuntamientos. De los 67 municipios de las Illes Balears, un total de 45 han respondido al cuestionario remitido por la Dirección General, lo que supone un 67,16 % de participación en esta primera fase.

Por islas, Mallorca concentra la mayor parte de los consistorios y también la mayor respuesta: 37 de sus 53 ayuntamientos han facilitado información, lo que equivale a un 69,81 %, mientras que 16 todavía no han contestado. En Menorca, solo 3 de los 8 municipios (37,50 %) han remitido datos, y 5 siguen pendientes de respuesta.

En el caso de Ibiza, la implicación es más elevada: 4 de los 5 ayuntamientos (80 %) han participado en el proceso de recopilación de información, quedando únicamente uno sin contestar. Formentera, por su parte, ha respondido a través de su único consistorio, lo que representa un cumplimiento del 100 %.

El director general ha valorado positivamente estas cifras iniciales, destacando que el retorno de información demuestra que muchos ayuntamientos «ya se han puesto manos a la obra y han comenzado a organizarse para cumplir las obligaciones que marca la ley». Con todo, ha admitido que todavía queda trabajo por hacer para lograr una respuesta más homogénea en el conjunto del archipiélago.

Los datos recopilados señalan que la mayoría de los municipios que han contestado disponen de servicios externos contratados para la recogida y atención de animales, mientras que un número menor cuenta con servicios propios o modelos mixtos. Esta diversidad de estructuras obliga a adaptar las herramientas de gestión y coordinación a cada realidad local.

Esterilización, censo y microchip: los retos pendientes

Más allá de la foto general, la información recabada revela avances y carencias concretas en la gestión de los gatos comunitarios. Una parte importante de los ayuntamientos todavía no dispone de un mapeo completo ni de un censo actualizado de colonias felinas, pese a que se considera un paso básico para planificar las actuaciones.

En cambio, la mayoría de los municipios que han respondido sí han llevado a cabo campañas de esterilización durante el año 2024, en algunos casos de forma continuada y en otros mediante actuaciones puntuales. Estas campañas son la herramienta principal para frenar el crecimiento de las colonias y evitar que nuevos gatos sin controlar se incorporen a ellas.

Uno de los puntos con mayor margen de mejora es la identificación mediante microchip. Muchos consistorios reconocen que no han desarrollado de forma sistemática esta tarea en relación con los gatos de colonia, o bien indican que la información disponible podría responder a otros sistemas de marcado aún por verificar. La identificación es clave para la trazabilidad sanitaria y el seguimiento veterinario.

La falta de una identificación adecuada complica el seguimiento individual de los animales, la trazabilidad sanitaria y la coordinación con clínicas veterinarias y registros oficiales. Por este motivo, tanto el Govern como los ayuntamientos coinciden en que será necesario reforzar el trabajo en este ámbito si se quiere avanzar hacia un control real y documentado.

En la jornada se ha insistido también en la relevancia de articular sistemas de gestión que permitan registrar de forma ordenada las colonias, los ejemplares, las incidencias y las actuaciones, algo que hasta ahora, en muchos casos, se hacía con medios muy básicos o quedaba en manos de voluntarios sin integración en ninguna base de datos común.

Hacia una gestión profesionalizada de las colonias felinas

La implantación de la Ley 7/2023 y del Protocolo marco balear se produce en un contexto en el que, tanto en España como en otros países europeos, se apuesta cada vez más por la profesionalización de la gestión de las colonias felinas. Durante décadas, el control de estos gatos se ha sustentado en el trabajo discreto de voluntarios y entidades, que a menudo actuaban de forma casi artesanal.

Este escenario está cambiando con la incorporación de herramientas digitales y criterios técnicos más homogéneos. Plataformas especializadas permiten a los consistorios y al voluntariado registrar colonias y ejemplares, geolocalizar incidencias y planificar actuaciones siguiendo el conocido método CER (Captura, Esterilización y Retorno), que se ha consolidado como referencia para el control poblacional.

A nivel estatal y europeo, cada vez más municipios optan por apoyarse en este tipo de soluciones para coordinar a voluntarios, veterinarios y personal técnico, cumplir las obligaciones legales y disponer de datos fiables para la toma de decisiones. La experiencia acumulada en diferentes ciudades demuestra que, cuando la gestión se basa en información estructurada y protocolos claros, disminuyen los conflictos vecinales y mejora el bienestar de los animales.

En Baleares, la puesta en marcha del módulo específico de colonias felinas en el Registro de Identificación de los Animales de Compañía (Riacib) se inscribe en esta misma lógica de modernización. El objetivo es que las colonias de gatos comunitarios dejen de ser una realidad difusa y pasen a estar integradas en las políticas públicas de bienestar animal y salud.

El Govern ha dejado claro que su intención es que los ayuntamientos no afronten solos este cambio de modelo, sino que cuenten con apoyo técnico, formación y herramientas que les ayuden a transformar un problema tradicionalmente percibido como difícil de gestionar en una política estable y basada en evidencias.

Con la combinación de un marco legal específico, un protocolo autonómico, datos cada vez más detallados por municipio y el refuerzo de las campañas de esterilización e identificación, las Illes Balears se encuentran en una fase clave para consolidar un sistema de control y esterilización de colonias felinas más ordenado, transparente y eficaz, que tenga en cuenta tanto la protección de los animales como la convivencia en los entornos urbanos.

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