Verdades y mitos de la toxoplasmosis

Una de las enfermedades que trasmiten los gatos, que m[as pueden preocuparnos a nosotros los seres humanos, es la toxoplasmosis. Pero con esta enfermedad hay mucho de mito y poco de verdad, por lo que es importante conocerla a fondo, para tomar en cuenta las precauciones y dejar de preocuparnos tanto a la hora de tener un animalito de estos en casa.

Primero que todo es cierto que los gatos transmiten esta enfermedad llamada toxoplasmosis. En realidad son los únicos animales en los que el parásito de la enfermedad produce los huevos llamados oocistos, por lo que el huésped será definitivo. En el resto de las especies, y en esas estamos incluidos nosotros los humanos, el parásito es huésped intermediario, donde entra al organismo, lo infecta pero no es capas de depositar o dejar huevos.

Es importante recalcar que la infección en los seres humanos, aunque es muy frecuente, pocas veces produce síntomas. Cuando la mujer se encuentra en estado de embarazo, existe un riesgo de trasmisión directamente en el feto, ya que va a afectar directamente al embrión, pero es importante saber que porque tenemos un gato y nos encontramos en embarazo no necesariamente podemos contraer esta enfermedad o nuestro hijo va a padecer problemas.

Los humanos podemos infectarnos con toxoplasmosis cuando ingerimos carne cruda o ligeramente cocida, o al ingerir agua o alimentos contaminados con heces de gatos que se encuentran infectados y contienen los huevos o los oocistos. Es por esto que las mujeres que se encuentran en embarazo deben permanecer lo más alejadas de la caja de arena de su animal e incluso evitar limpiarlas, para no correr el riesgo de contagiarse.


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