¿Tener un segundo gato?

Gatitos

Si estás pensando en tener un segundo gato, en este artículo te daremos algunos consejos para que todo vaya fenomenal. Un gato que tiene oportunidad de convivir con otro de su especie, es un animal que es prácticamente imposible que se aburra, pues siempre va a estar acompañado, y además, ¡¡se lo pueden llegar a pasar pipa!! Tras el periodo de adaptación, pronto los verás corretear por toda la casa, persiguiéndose uno al otro, jugar a pelearse, tirarse la pelotita… en fin, haciendo mil y una cosas para divertirse.

Pero antes de todo eso, es importante que estemos totalmente seguros de que queremos un segundo gato en la familia.

Tener más de un animal en casa supone más gastos económicos: veterinario, alimentación, mobiliario que necesitará (cama, rascador), su propia vajilla (comedero y bebedero, preferentemente de acero inoxidable), y sobretodo y lo más importante: cariño, y mucha paciencia si se trata de un cachorrito. Y hablando de gatitos: una vez que estemos realmente seguros de que queremos tener otro y de que podremos mantenerlo, tocará responder la siguiente pregunta.

¿Gatito o gato adulto? En realidad dependerá de la edad que tenga nuestro gato, y sobretodo de lo sociable que sea. Me explico: los gatos sociables aceptarán con más ”rapidez” (pueden pasar algunas horas o bien días) al segundo gato tenga la edad que tenga éste. Sin embargo, si no es del todo sociable, si es más bien independiente, le costará menos aceptar a un gatito que a un gato adulto, ¿por qué? Los gatos son animales muy territoriales, y un gatito no supone (o no suele suponer) una ”amenaza” seria para el gato adulto que llegó primero a casa.

Gatitos

Un gatito y un gato adulto se pueden llevar muy, muy bien, tal y como demuestran Keisha (de 4 años) y Benji (de 6 meses) todos los viernes en este mismo blog. El gato adulto hará de ”hermano mayor”, jugando con él, enseñándole las técnicas de caza, y poniéndole -mediante el juego- unos límites que a nosotros a veces nos puede costar.

Y si se tiene un gatito, y se quiere tener otro peludito, el periodo de aceptación no sólo será muy corto, sino que crecerán como si fuesen hermanos biológicos.

No hay que olvidar lo mencionado antes: estamos hablando de animales territoriales. Y nunca debemos de dejar de prestar atención al primer gato que llegó a casa a favor del nuevo, pues entonces lo que conseguiríamos es aumentar el estrés en nuestro primer gato. Siempre caricias, a los dos, incluso algunas más al primer gato, que no tenga motivos para sentirse desplazado, que todos forman parte de la misma familia. Así, en poco tiempo se harán grandes amigos.


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