Síndrome del gato paracaidista

Gato

Los gatos son unos animales muy curiosos, pero… esa curiosidad puede llevarles a actuar de una manera que podría resultarles muy perjudicial, especialmente a aquellos que no tienen la posibilidad de salir al exterior. A todos les encanta mirar el paisaje por la ventana, y de hecho, cada vez que se les presente la oportunidad irán a cazar aquello que han visto.

Es un comportamiento tan habitual entre los gatos que desde finales del siglo pasado tiene nombre, pues son muchos los que cayeron, y siguen cayendo hoy, de su piso. Se le conoce como el síndrome del gato paracaidista y, aunque no tiene tratamiento, sí que podemos evitar que sufra una caída.

Todos hemos oído alguna vez decir que ”los gatos caen de pie”, y es cierto… pero a medias. Si cogemos a un gato, lo ponemos boca arriba y lo dejamos caer, sólo caerá de pie si dispone del tiempo necesario para colocarse en la posición idónea; es decir, lo primero que hará será girar la cabeza, después la espalda y las patas, y finalmente erguirá la cola a fin de controlar el sentido del equilibrio. Esto sucede en escasos segundos, quizás dos o tres, pero ese tiempo es primordial para evitar una fractura.

Es por ello que los gatos que caen de un cuarto piso terminan con más roturas de huesos que los que caen de un décimo. Es curioso, ¿verdad?

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Como decíamos, no hay curación para el  síndrome del gato paracaidista, ya que a los gatos les encanta explorar. Pero para evitar estos sustos es necesario que tengas siempre las ventanas cerradas. También puedes modificar un poco la rutina del gato, añadiendo más tiempo de juego para que esté entretenido (y seguro) dentro del hogar, y conseguir así que se olvide de las ganas de querer saltar.


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