Qué hacer si mi gato no quiere estar con la familia

Gatito joven

Los gatos que han convivido siempre con humanos, por lo general, son animales muy sociables y cariñosos que adoran estar con nosotros. Sin embargo, a veces pueden surgir problemas en la relación que tenemos con ellos que harán que el peludo comience a evitar determinadas situaciones.

Será entonces cuando nos tenemos que sentar a hablar para tratar de descubrir la causa de ese repentino cambio de conducta del pequeño felino. Así pues, para saber qué hacer si mi gato no quiere estar con la familia, lo primero que debemos trabajar es nuestro comportamiento para con él.

En efecto. Muchos de los problemas que pueden tener un gato son causa de una mala convivencia con los humanos. Si la familia lleva muchos días seguidos manteniendo un ambiente tenso en el hogar, inevitablemente el animal lo acabará sintiendo. Otra de las cosas que no hay que olvidar es que ellos, al igual que nosotros, quieren pasar tiempo en soledad. Por ello, no tenemos que agobiarlos, ni dejar que los niños pequeños u otros animales les persigan. Es muy frecuente que el gato deje de querer pasar tiempo con su familia debido a las constantes persecuciones. Una vez que éstas paren, poco a poco volverá a ser el mismo.

Es muy recomendable que el gato tenga su rincón, donde estará su cama, un bebedero con agua fresca y limpia, algunos juguetes, y si lo prefieres también el comedero. En esa estancia, aunque a veces resulte complicado, es importante no ”llevar” con nosotros los sentimientos y/o emociones negativas. Ese lugar debe ser sólo una zona de paz y descanso, para tu amigo, y para ti. Puedes incluso poner un sillón para sentarte y simplemente descansar, o un cojín para practicar la meditación.

Gato adulto atigrado

En el caso de que el gato se esté volviendo antisocial, tenemos que hacer lo mismo; es decir: cambiar nuestro estado de ánimo. No está de más hacerle una visita al veterinario por si tuviera alguna enfermedad o daño, pero la mayoría de las veces el origen del problema, además de la solución, la encontraremos en casa.

Con respeto y cariño, y una buena dosis de paciencia, todo es posible. ¡Ánimo!


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