Problemas en los sacos anales de los gatos

Por si no te habías dado cuenta, o simplemente no lo sabias, los gatos, tienen unos sacos anales ubicados a cada lado de su ano, que posiblemente eran utilizados por los antepasados de estos animales para rociar marcar un territorio como propio o para defenderse de sus enemigos. Sea cual sea la razón, estos animales tienen esos sacos anales, que poseen un fluido con un olor muy fuerte y penetrante, y aunque la mayoría de los animales no tienen problemas con ellos, otros si pueden llegar a tenerlos.

Es importante destacar que, los gatos al defecar o al hacer ejercicio deberían segregar el fluido que hay en ellos, pero si esto no sucede, podría producirse una infección. Generalmente los síntomas que nos indican que se ha producido esta son bastante obvios, ya que el animalito se lamerá la zona incansablemente y arrastrará su cola por el suelo, como si tuviera parásitos. De igualmente, al haber una infección en esa zona, el ano se pondrá muy rojo, se hinchará y causará mucho dolor al animal. Al romperse el absceso, podría salir un liquido amarillento y sangriento, por lo que produciría una fístula.

De igual manera, este tipo de inflamaciones, también podría llegar a producir diarrea e infecciones en la glándula anal, razón por la cual es importante que acudamos de manera inmediata donde el veterinario ya que podría terminar causando cáncer en nuestro animalito. En casos crónicos de inflamación de la glándula anal, se deberían retirar estas con un tratamiento quirúrgico.

Si este es el caso de tu animalito, no te preocupes ya que la eliminación de estas glándulas es muy seguro, siempre y cuando lo realice un especialista. Una vez haya sido operado tu gato, deberás limpiarlo con crema antibiótica cicatrizante para ayudar el proceso de cicatrización.


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