¿Por qué mi gato me muerde el pelo?

Maine Coon

Es, sin duda, un comportamiento que no terminamos de comprender, y es que ¿quién no se ha preguntado alguna vez por qué mi gato me muerde el pelo? A veces no sólo muerden, sino que pueden lamer. Es muy, muy curioso.

Descubramos por qué se comporta así.

Para encontrar el motivo por el cual un peludo se comporta de esta manera para con nosotros podemos fijarnos en lo que hacen los felinos en la naturaleza. En los documentales a menudo se ven familias felinas que se lamen entre sí. Nosotros podríamos pensar que lo hacen para asearse, ya que en la sabana o en la selva hay muchos parásitos e insectos que los pueden perjudicar, pero ésta no es la única razón.

Como hablábamos en el artículo del marcaje felino, los gatos -independientemente de si son domésticos o no-, se guían por las feromonas. Cada ser vivo tiene su propio olor corporal, y cada familia tiene también el suyo. Para el peludo, este olor es muy, muy importante, ya que le hará saber con quién puede estar tranquilo y con quién debe de mostrarse alerta.

Gato tumbado

Así que… ¿por qué nos muerde el pelo? Por dos sencillas razones:

  • Nos quiere: para él, el lamer o morder el pelo es una muestra de afecto, por lo que no podemos otra cosa que relajarnos y hacerle saber que nosotros también le queremos.
  • Nos deja su olor corporal: este es un olor que nuestro olfato no puede percibir, pero que sin embargo sí puede hacerlo cualquier otro gato, e incluso los perros. Con ello, nos está haciendo saber que nos ve como parte de su familia.

El gato es un animal que no hemos terminado de comprender del todo, pero esperamos que este artículo te haya servido para resolver una de las dudas más frecuentes sobre su comportamiento.


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Curiosidades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Mercè dijo

    Hoy mismo, a uno de los pequeños (3 meses) lo he dejado entrar al comedor (los voy dejando entrar a ratos desde la terraza, para intentar que no coincidan todos a la vez dentro, porque al menos los pequeños todavía están alborotadores y acabo un poco loca jaja), al ver que le dejaba entrar ha empezado a ronronear, muy fuerte, diría que hacía hasta eco en el comedor jeje.

    Estaba muy contento, bueno este ronronea con mucha facilidad, es muy optimista :-). Lo empiezo a acariciar y se pone a ronronear más fuerte, empieza a retorcerse de gusto, sigo acariciándolo, le hago cosquillas por la cabeza, cuello, orejas, panza, lomo/cola, entre los dedos de las patitas (eso les vuelve locos y como no pueden aguantar las cosquillas me lamen o mordisquean), el pobre gatito ya no sabía como ponerse, se retorcía, se revolcaba, y claro como yo estaba tumbada en el sofá, pues cuando llegó serpenteando hasta mi cabeza, me mordisqueó el pelo también, para ellos es un imán, como una madeja de lana, les gusta hundir su carita dentro de la melena y jugar con ella.

    Los hilos y similares les atraen mucho, pero hay que tener cuidado porque se los comen. Un día vi que a uno le colgaba un trozo de goma de la boca, de esa para hacer collares, lo cogí rápidamente y empecé a estirar de la goma, que le subía desde el estómago porque era muy larga. Al rato también vomitó otro lio de cordón-goma que se había tragado antes.

    1.    Monica Sanchez dijo

      Sí, hilos, cables,… cualquier cosa delgada y larga les atrae 🙁 .
      Me alegro de que al pequeñajo no le pasase nada malo.

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