Mi gato tiene mala conducta

Mi gato

Quizás esos comportamientos que consideramos mala conducta sean normales en los gatos. Aunque es cierto que pueden multiplicarse debido al estrés o alteraciones de su hábitos. Y una de las conductas más habituales es marcar su territorio dentro de la casa con ello muestra que se siente inseguro, y la marca como para restablecer su confianza.

Una cosa es marcar el territorio (lo suelen hacer fuera de casa) y otra orinar en casa. Es importante saber la diferencia. Si lo hacen en casa puede ser a una situación de estrés, un gato puede empezar a sentirse lo bastante amenazado como para marcarlo en casa.


Una nueva mascota o bebé en casa pueden desencadenar esta conducta y un cambio de circunstancias como una mudanza o la llegada de nuevas moquetas o muebles pueden tener el mismo efecto. Una vez que vuelve a recuperar la confianza deja de marcar el territorio. Si el comportamiento persiste, el veterinario puede recetarle un tratamiento hormonal o pastillas para la ansiedad.

Cuando muestran mala conducta, a los felinos no se les puede enseñar normas de comportamiento y los castigos no les afectan. La única forma de influir en su comportamiento es con tacto y acción inmediata.

Simplemente ante un caso de mala conducta hay que intentar ver el problema desde el punto de vista del gato y quizás comprendamos mejor la situación. Sin embargo, nunca hay que descartar un trastorno de salud, que puede ser la raíz del problema, por lo tanto hay que pedir consejo al veterinario en primer lugar si la conducta del gato nos preocupa.

Realmente es muy raro que un gato feliz y confiado se convierta en un problema, por lo que es importante socializarlos desde que son muy pequeñitos.

Por ello hay que dejar que los gatitos interactúen con otros animales y con niños y adultos. Así, podrán descartar situaciones que podrían alarmar a un gato una vez que es mayor y sus hábitos están arraigados.

 


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Rosa Sanchez

Puedo decir que el gato puede ser el mejor amigo del hombre. Rodeada siempre de ellos me impresionan y me maravillan por la gran capacidad que tienen... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   carmillabastet dijo

    Tengo ese mismo problema con un gato con el que ya he vivido más de un año y lo desencadenó la llegada de una nueva gatita, no porque llegara en sí, porque ellos están acostumbrados a socializar con todos los que alimentamos y que no tienen hogar. Lo que desencadenó esa reacción fue que la gatita usara una de sus camas. A pesar de que son grandes amigos y están casi todo el tiempo juntos, él no ha dejado de marcar y dañar, y lo único que me ha servido es el Feliway rociado en ciertos lugares y lo otro es mimarlo, mimarlo mucho, no cuando hace el desastre, porque los regaños no resultan, sino todo el tiempo en el que está tranquilo, así disminuyó muchísimo el marcaje y cuando lo hace lo chantajeo y de verdad el pobre baja las orejas y se arrepiente. Gritarlos o castigarlos es definitivamente lo peor en estos casos.

  2.   Rosa Sanchez dijo

    Hola ¡¡

    Es cierto que no podemos reñirles porque ellos no tienen esa capacidad, al no ser en el momento y sin muchos gritos. La llegada de un nuevo gato al hogar es precisamente una de las principales causas de un mal comportamiento y marcar territorio. Precisamente en mi caso hemos traído una gatita de una protectora, ya tenemos otra que la criamos desde pequeña, y la verdad es que a base de paciencia, mucho tacto y mimos estamos consiguiendo que se ‘respeten’. Eso sí cada una tiene su territorio y si alguna lo invade … ya tenemos la guerra. Con lo cual estamos se diría en la primera fase, aunque en mi caso la que hemos traído está operada, y eso suaviza el que no marque … tan solo lo hizo los dos primeros días.

    Tampoco te preocupes por el tiempo que lleve actuando de ese modo, aunque sean grandes amigos, todavía tienen esa parte de ‘no invadas mi espacio’ que con el tiempo se solucionará.

    Muchas suerte y gracias por tu aportación.

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