Mantenimiento de la vajilla del gato

Comederos

Los peludos, al igual que nosotros, necesitan algunos utensilios de cocina, como un comedero y un bebedero. Hay quienes tienen dos bebederos: uno para el agua y otro para la leche. Tanto en un caso como en otro, es necesario hacer un mantenimiento de la vajilla del gato.

Y de eso hablaremos hoy, pues ellos también desean tener sus platos impecables.

La importancia del lavado

Muchas veces lo que hacemos es, simplemente, ir rellenando los comederos y bebederos. Es cierto, es lo más cómodo, y al no disponer de mucho tiempo es lo que se suele hacer. Sin embargo, y especialmente durante la época de muda, pueden caer pelos en el pienso o en el agua, algo que puede acabar sintiéndole mal. Te puedo contar que hace tiempo una de mis gatas tuvo problemas justo después de haber comido. Creíamos que era el pienso, pues ella no se come cualquier cosa al ser muy sibarita, pero lo cierto es que se trataba de un pelo. Sí, sí, un pelo. Es por ello que es tan importante que se laven los platos del gato, para evitarle disgustos.

Cada cuánto lavar los platos

Pero… ¿cada cuánto? Bueno, lo ideal sería que tanto el comedero como el bebedero se limpiasen una vez al día, e incluso un par de veces más en el caso del primero, especialmente si le damos pienso húmedo o una dieta cruda. Para ello, utilizaremos agua y unas gotas de lavavajillas; retiramos toda la espuma y secamos bien, como si de nuestros propios platos se tratara.

Un truco para asegurarte de que tu gato dispone de pienso limpio, libre de pelos, es el de comprar una caja de plástico con tapa (tipo tupperware, pero grande) y llenarla con la comida del peludo. Según qué sacos de pienso no llevan cierre. La caja te resultará muy práctica, ya lo verás 😉 .


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