Los niños pequeños y los gatos

Gato

Se dice que los niños pequeños que crecen junto a animales como perros y gatos se volverán personas adultas que respetarán a dichos animales. Y es cierto. Tanto unos como los otros aprenderán a quererse, a convivir juntos. A veces resulta que el primer mejor amigo del niño es el peludo de cuatro patas que anda por casa, pues estos animales tienen la virtud de que sólo con la mirada, pueden expresar mil palabras.

Es por ello que si tienes un hijo al que le gustaría tener un gato, te lo aconsejo, pero… siempre teniendo en cuenta algunas cosas que te diremos a continuación.

Yo tengo dos sobrinos, de 9 y 3 años. A menudo vienen por casa a ver y a jugar con los gatos, especialmente con el peque Benji que cada viernes aprovecha para contar las cosas interesantes que le ha pasado durante la semana. A los niños por lo general les gustan mucho los animales, pero, por lo que he visto, juegan con ellos sobretodo cuando son cachorros. Una vez que los gatos crecen ya no es igual. Por supuesto, hay niños que disfrutan de los felinos tengan la edad que tengan. Pero a la hora de aumentar la familia con un miembro peludo hay que tener en cuenta esto, que es probable que le haga caso mientras sea cachorro, y que cuando crezca no le haga tanto.

Si al final se toma la decisión de tener un gato, hay que vigilar tanto al felino como al niño mientras juegan, pues se pueden hacer daño sin querer: uno arañando al otro, y el otro cogiéndole de la cola (por ejemplo).

Gato

Otro dato a tener en consideración es el tema del oído felino. Los gatos tienen el oído mucho más desarrollado que el nuestro, y hay niños a los que les gusta gritar. Bien, sabiendo esto, hay que enseñarles que no se les puede gritar a los gatos, pues pueden asustarse, además de que resultaría muy molesto para ellos.

Por lo demás, niños y gatos pueden vivir en armonía, siempre y cuando se respeten mutuamente.


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