Los gatos y nuestro frenético estilo de vida

Gatitos

Nuestro día a día es agotador: pasamos muchas horas fuera de casa, trabajando o buscando trabajo incansablemente. A ésto se le añade nuestro estado emocional actual, el cual se puede ver protagonizado por el estrés, la ansiedad y/o la depresión…, y en casa tenemos a nuestro pobre gato que no vive su vida de manera tranquila. El origen es obvio: estrés provocado por la rutina diaria. Empieza a mostrar conductas que no esperábamos que tuviera, como mordernos, o incluso es posible que se vuelva antisocial.

Afortunadamente, cada vez son más los ”productos”, ”medicamentos” o cosas que podemos darles o hacer para que no se vean en exceso afectados por nuestro frenético estilo de vida.

Antes de nada es importante que tengamos en cuenta que no se pueden ”recuperar” ese tiempo que el gato ha pasado solo en el hogar, tratando de colmarle de atenciones durante media hora. Esto, además de agobiarle, podría causar que empezara a tener conductas no deseadas, o agresivas. Si por lo que sea hemos llegado a este punto, no tenemos que echarle la culpa al animal. De hecho, él ya nos dio unos cuantos avisos antes. Estos avisos pueden ser:

  • Mover la punta de cola bruscamente, dando ”golpecitos” contra el suelo, de un lado para otro
  • Orejas hacia atrás
  • Gruñidos
  • Y en cuando el estrés o la tensión es mayor de lo que puede soportar y no puede huir, atacará (bien a sus dueños, juguetes, al cojín que tenga justo al lado,…)

Una vez que se llega a ese estado emocional, es muy importante dejarlo tranquilo. No tocarlo, ni mirarlo. Él sólo se irá tranquilizando a medida que vayan pasando los minutos u horas dependiendo del caso.

Gato

Cuando se pasa tiempo con un gato, es necesario interactuar con él: ver la televisión juntos, jugar, … en definitiva, que se divierta y que se sienta parte de la familia. Si llegamos cansados a casa, debemos hacer un esfuerzo por él. Por muy cansados que estemos, podemos coger un plumero con ratón -para gatos- y jugar con él.

Si necesitáis una ayuda extra, en el mercado puedes ayudarle con medicamentos recetados por el veterinario, o utilizar remedios alternativos como las Flores de Bach.


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