Las garrapatas en los gatos


Como hemos hablado en entradas anteriores, las garrapatas son parásitos externos que se alimentan primordialmente de la sangre de su huésped, es decir del animalito. Generalmente, las garrapatas se fijan a la piel del gato, sobretodo detrás de las orejas, en el cuello, o entre los dedos de sus patas. Poco a poco se alimentan de la sangre de su mascota, y sin que nos demos cuenta van aumentando su tamaño considerablemente.

Aunque no es frecuente que un gato sufra por garrapatas, ya que es más común que tenga pulgas, si es factible que de pronto encontremos una en su cuello o detrás de sus orejas, sobretodo si nos encontramos en época cálida y húmeda. Es importante controlar este tipo de parásitos externos, ya que podrían llegar a afectar negativamente la salud de nuestro amiguito.

Las garrapatas, pueden producir una lesión local en la zona donde se enganchan a la piel, y transmitir diferentes enfermedades, por lo que debemos estar atentos ante la aparición de alguna y quitársela lo antes posible. De igual manera es importante que al extraerla tomemos una pinza, tratando de agarrar la garrapata lo más cerca de la piel posible para evitar dejar la cabeza del parásito dentro de la piel de nuestro gato.

Si tienes un gatito que permanece mucho tiempo fuera de casa, ya sea en el jardín o en la calle, es importante que le apliques un producto antiparasitario externo, para evitar así que se infecte con este tipo de parásitos. Si tienes dudas acerca de qué tipo de producto utilizar, consulta con tu veterinario para proteger a tu gato de las garrapatas.


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