La Salud de su Mascota, después de su Divorcio


Algunas personas piensan que la salud de nuestra mascota se puede ver afectada después de divorciarnos de nuestra pareja.

Seguramente hemos oído cómo se ven afectados nuestros hijos al pasar por una separación. Su comportamiento se ve afectado negativamente, se pueden volver agresivos, miedosos, y hasta terminar con problemas de salud.

Lo mismo pasa con nuestras mascotas. Para muchas parejas, los animales domésticos se convierten en “hijos” y en algunos casos los efectos de un divorcio pueden ser los mismos que afectan a los niños.

Lamentablemente, los animales no pueden hablarnos ni tampoco expresarnos con palabras sus tristezas o sentimientos. Debemos ser nosotros quienes descifremos sus acciones y emociones.

Hoy les traemos algunas señales emocionales a las que debe prestar mucha atención:

  • Cambio en su comportamiento: Cuando pasan de ser unos gatitos bien portados a unos absolutamente necios y dañinos, a los que le gusta masticar y morder todo lo que encuentran en su casa, incluyendo muebles, zapatos, sillas, etc.
  • Lamerse excesivamente: si empezamos a notar que nuestro gato se lame constante y excesivamente hasta el punto de agrietar su piel, debemos prestar atención pues puede encontrarse deprimido y requiriendo afecto.
  • Halarse la piel y el pelo: este comportamiento de auto mutilación se le atribuye a la tensión emocional que sienten nuestras mascotas cuando sus “padres” se divorcian.

    Recuerde que los gatos son animales extremadamente sensibles y perspicaces y se darán cuenta de todo lo que pasa a su alrededor. Por esta razón, en el momento de la separación,  y aunque la ley no trate a las mascotas como víctimas de este hecho, los dueños deben prestarles mucha atención y tratar de darles el mismo cariño y cuidado que le daban antes del divorcio. De lo contrario no sólo su psiquis se vería comprometida, sino también su salud física.  


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