La llegada del pequeño gato al hogar

Gato pequeño

Los gatos felices, que viven en perfecto equilibrio con su entorno, no surgen de la nada, son el resultado de las buenas decisiones y el trato correcto que les damos desde que llegan a casa siendo unos bebés hasta que finaliza su periodo juvenil, alrededor de los seis meses, por ello hay que prestar mucha atención cuando los traemos a casa.

Realmente se piensa que educar a un gato es una tarea difícil. La mayoría de las personas que adquieren un gato pequeño le dan una educación mínima, lo ven como un ser tan independiente que interactúa con la familia sólo cuándo quiere, que no le marcan más pautas a seguir.


Realmente hay un punto de razón, el gato suele ser más antisocial que los perros, sin embargo, no debemos admitir que se convierta en un antisocial en el hogar. La educación del gato es posible y ayuda a mejorar la calidad de vida tanto del gato como del humano.

Por lo tanto, cuando un gato pequeño llega a casa, las cosas que se hagan o dejen de hacer pueden marcar una gran diferencia en el modo en que al crecer se comportarán. Hoy se habla mucho de cómo la herencia genética condiciona el temperamento. No podemos actuar sobre la composición genética de nuestro gatito, es cierto, pero su temperamento es como un bloque de arcilla en bruto en el que se pueden esculpir grandes virtudes o enormes defectos, según se le eduque.

En nuestras manos está que al crecer se convierta en un buen ciudadano felino que nos haga la vida muy agradable sin comportamientos agresivos y absurdos. Mayormente si no educamos bien al gatito desde pequeño, nos puede acarrear más de un disgusto y como consecuencia no aceptar la convivencia entre felinos y humanos.


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Cría de gatos

Rosa Sanchez

Puedo decir que el gato puede ser el mejor amigo del hombre. Rodeada siempre de ellos me impresionan y me maravillan por la gran capacidad que tienen... Ver perfil ›

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