La depresión en el gato

Gato triste

Aunque es un tema del cual no nos gusta hablar, lamentablemente debemos hacerlo, pues nuestros amigos peludos, al igual que nosotros, también pueden sentirse muy decaídos y tristes en algún momento de su vida.

Los felinos son animales de costumbres, por los que cualquier cambio en el hogar les puede perjudicar seriamente. Pero, ¿cómo identificar la depresión en el gato?

Como sabemos, lamentablemente los gatos no pueden articular palabras como los seres humanos, pero eso no supone un problema: al saber que no toleran muy bien los cambios en su rutina, sólo tenemos que estar atentos a cualquier cambio en su día a día. Cualquier pequeño detalle nos puede estar indicando que hay algo que no va como debería de ir. Por ejemplo, si vemos que sus horas de sueño aumentan, o si modifica sus horarios de aseo y/o comida, si se muestra apático, o incluso si se vuelve un poco menos sociable, nos tendrá que poner en alerta.

Aunque dicen que el tiempo lo cura todo, es mejor ayudarle a pasar la depresión. ¿Cómo? No lo dejes solo por mucho tiempo. Ojo: no se trata de agobiarle, sino de hacerle saber que tú estarás ahí siempre que lo necesite. Acompáñalo mientras come, cepíllalo a diario, juega con él (o si no tiene ganas, enséñale el juguete e invítale a jugar todos los días). Verás como en cuestión de pocos días o semanas empiezas a recuperarle.

Gatito con cara triste

Sigue estos consejos si tu gato ha sido recientemente separado de su madre o si está pasando por la etapa del duelo. En ambos casos la tristeza que siente puede ser muy profunda, y seguramente lleve más tiempo conseguir que recupere el ánimo.

Pero no pierdas la esperanza. Dale mucho cariño y verás como poco a poco comienza de nuevo a hacer esas travesuras que tanto nos hacen disfrutar a ambos: gato y humano.


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Curiosidades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   CEO de Malmor Group dijo

    Mi mujer tuvo un gato que se cogió una depresión de caballo cuando ella cambió un sofá de sitio, pero vamos, que fue una crisis en toda regla! De hecho el veterinario le mandó que tomara ansiolíticos. Es increíble lo que les puede afectar cualquier cambio!

    Buenos consejos Mónica!

  2.   Monica Sanchez dijo

    Sí, es sorprendente. Cualquier cosa que se cambie de lugar, les puede afectar.

    ¡Muchas gracias 🙂 !

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