Humano y gato: trabajando juntos

Gato blanco

Los gatos son animales que pueden ayudarnos mucho, en muchas situaciones que se nos presentan a diario. Nos disminuyen el nivel de estrés con su ronroneo, nos alegran el día con sus travesuras, y nos relaja el dormir con ellos. Pero además de todo esto, son capaces de alegrar la vida de las personas mayores que están viviendo en residencias. Estas personas, que hasta hace poco vivían en sus casas con sus familias, ya no pueden hacer lo que hacían de jóvenes, bien porque tienen problemas de articulaciones, o bien porque al sentirse solas ya no tienen las mismas ganas de vivir. Y es ahí donde entran los perros y los gatos de terapia. Mucho se sabe de perros que han ayudado a miles, millones de personas, a recuperar la alegría; pero también hay gatos que son capaces de hacer eso.

A veces, la felicidad podemos encontrarla en forma de acaricia a un gato. Sólo con eso, muchas personas, de todas las edades, discapacitadas o no, disfrutan del momento, y se sienten más animadas.

Gato persa

Los gatos entrenados como ”gatos de terapia” son aquellos que han de cumplir una serie de condiciones, que como veremos, seguro que más de uno tiene un gato con estas características:

  • No ha de ser agresivo.
  • No tiene que reaccionar de forma agresiva a los sonidos fuertes.
  • Le ha de gustar estar rodeado de gente.
  • Tiene que ser sociable y cariñoso.

¿Verdad que no piden nada raro? Por lo general, cualquier gato que haya convivido con humanos desde su más tierna infancia puede ser candidato a ser gato de terapia, pues estará más que acostumbrado a nuestras rutinas, a nuestros movimientos, y a nuestros sonidos.

Gato

Es importante que se entienda a los gatos, que se juegue con ellos, y sobretodo que se les dé mucho cariño para que sean sociables. Y así, algún día, poder llevarlo a ayudar a otros humanos que tanto necesitan recuperar el ánimo.


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