Gatos, ¿macho o hembra?

 

 

Cuando nos decidimos a tener como mascota un gato, se nos pueden plantear muchas preguntas, e incluso, si no se nos plantean, quizás deberíamos hacérnoslas nosotros, porque su respuesta puede darnos realmente la respuesta a si, de verdad, podemos cuidar de un gato.

Si las preguntas nos han dado un resultado afirmativo, ahora debemos plantearnos muchos detalles de un gato: si queremos uno de raza, si lo queremos desde pequeño (y por tanto enseñarle todo) o uno adulto, si queremos macho o hembra, …

Hablando de macho o hembra en este caso debemos saber qué preferimos. Siempre se ha dicho que la hembra es más dócil, juguetona y afectuosa que el macho ya que éste tiende a escaparse a menudo y a luchar por la posesión (es más territorial e incluso puede enfrentarse a sus amos si se encuentra que le han tocado "su espacio". 

Sin embargo, también se dice que si un macho está castrado entonces se vuelve como una hembra, más dócil y juguetón.

Claro está, todo esto es por norma general. A veces podemos encontrarnos con hembras muy ariscas y con machos demasiado dulces. 

Quizás lo que más se tenga que tener en cuenta para elegir el sexo del gato es dónde van a estar porque, si es fácil que se escape, una gata podría quedar preñada cada dos por tres y llenarnos la casa de gatitos. En cambio el gato se escapa pero no tendríamos problemas de gatitos (salvo que nos hiciéramos responsables de sus actos).


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