Fisioterapia en Gatos: Aplicación Superficial de Calor

Al igual que en las personas, también con los gatos se pueden practicar diferentes técnicas de fisioterapia para tratar diversos tipos de enfermedades o dolencias ortopédicas y neurológicas. La Aplicación Superficial de Calor es una de ellas.

Esta técnica de terapia en gatos se resume en la aplicación de calor mediante distintos instrumentos sobre el felino, obteniéndose de ello importantes beneficios para su salud y estado físico como la dilatación vascular y el aumento del flujo y oxigenado sanguíneo, estimula la flexibilidad en los músculos e incrementa la capacidad móvil de las articulaciones, reduce moderadamente la sensación de dolor, relaja las contracciones musculares y favorece las fibras de colágeno en los tejidos. 

Para la Aplicación Superficial de Calor en gatos podemos optar por diferentes herramientas como las almohadillas eléctricas, compresas,  secadores de pelo, bolsas de agua caliente, lámparas de onda corta o de luz infrarroja. La terapia debe efectuarse no más de un par de veces al día durante 15 o 20 minutos, y con una temperatura de entre 40 y 45 grados.

Este tipo de terapias físicas está pensado para ser aplicado al gato por el mismo dueño, pero siempre habiendo recibido previamente las instrucciones de un profesional, con las cuales nos guiaremos para tratar adecuadamente a nuestro gato, y evitar, entre otras cosas, las posibles quemaduras en la mascota.

En cuanto a los casos en que es recomendable utilizar la Aplicación Superficial de Calor se encuentran los cuadros de inflamación, la presencia de edemas y antes de efectuar estiramientos o ejercicios. Aunque también es practicable en casos crónicos.

Como puedes ver, esta terapia es de muy sencilla aplicación, y probablemente ya cuentes con alguno de los medios para practicarla y brindar a la salud de tu gato todos sus beneficios. Recuerda consultar a un veterinario.


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