Errores más frecuentes en la educación del gato

Gato en su cama

Si eres un recién estrenado cuidador de gatos seguramente ya hayas podido ver el comportamiento y carácter que tiene tu nuevo amigo, ¿verdad? Es muy habitual que, cuando son cachorros, utilicemos nuestras manos para jugar con él, pues los mordiscos o arañazos que hacen a esta edad apenas nos duelen. Ahora bien, estos animales crecen muy rápido, y si han aprendido que las manos humanas son un juguete, luego cuando sea adulto puede ser difícil de evitar recibir algún ataque.

Para evitar este tipo de situaciones, veamos cuáles son los errores más frecuentes en la educación del gato.

Gato común europeo

No adaptamos la casa al gato

Es cierto que se ha conseguido adaptar a vivir en un piso con los humanos, pero ellos … también se aburren. De hecho, uno de los causantes de la obesidad es precisamente el no hacer ejercicio. Por supuesto, no se trata de que le hagamos correr durante 20 minutos por toda la vivienda, sino de que dediquemos varias sesiones de 5 a 10 minutos a lo largo del día para jugar con él. Además, tampoco pueden faltar los rascadores o, si lo prefieres, coloca estantes altos envueltos con cuerda de rafia para que pueda veros desde arriba y afilarse sus uñas.

Utilizamos castigos físicos

Cuando hacen algo que está mal, nunca hay que pegarles ni gritarles. Nunca. Ellos no entenderán por qué los tratas así; lo único que se consigue es que te tengan miedo. Así, lo que debemos hacer en estos casos es redigirir su conducta, con una golosina para gatos, o con un juguete; quizás haciendo una palmada fuerte -con nuestras manos-  si va a hacer algo que puede ser perjudicial para él o para detener una pelea entre gatos. Recuerda que para que la amistad sea duradera tiene que haber confianza y respeto por ambas partes.

Gato expresivo

Los humanizamos

¿Cuántos de vosotros os referís a vuestro gato como ”mi niño”? ¿Ninguno? No me lo creo… Yo reconozco que les digo ”mi niño/a”, ”mi princesa”, ”mi bombón”, entre otras cosas 🙂 . Pero esto no debe ir más allá, es decir, no hay que humanizarlos. Esto implica que no hay que dejar que coman sentados en la mesa, ni mucho menos ponerle vestidos y pasearlos en cochecitos para bebés. Son gatos, unos animales estupendos, y hay que quererlos por lo que son.

No respetamos su periodo de adaptación

Esto suele suceder cuando tenemos uno o más gatos viviendo con nosotros, y decidimos aumentar la familia. Es importante ir poco a poco, ya que de lo contrario no conseguiremos que se lleven bien.

Gato siamés

El gato… ese animal al que tanto adoramos, nos puede enseñar muchas cosas. Dejemos que sea nuestro maestro.


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