El sarro en los dientes del gato

El sarro en los dientes del gato

Los gatos también tienen que cuidar los dientes para evitar infecciones y sobre todo el sarro, esa capa que tiene un color amarillo y a veces tirando a gris en los dientes que incluso les produce mal aliento.

No es nada extraño saber que los felinos tienen problemas dentales o dolencias en la boca una vez que tienen más de tres años. Y todo ello porque los gatos, no pueden limpiarse los dientes con tanto esmero como lo hacen con el cuerpo. Para ello y si quieres evitar problemas dentales como el sarro, nada como cepillarle los dientes o darle golosinas dentales para gatos.


Hay ciertos alimentos que eliminan el sarro, entre ellos, los piensos específicos pensados para mantener sus dientes sanos y limpios. El mismo pienso hace de limpiador ya que el gato, a base de mordiscos, lo rompe y esto implica una fricción en los dientes que le hace de limpiador. Para ello es imprescindible que se le oiga chascar el pienso, ya que hay gatos que se lo tragan directamente sin masticar y ello no le ayudaría. Si tu gato lo traga directamente prueba con pienso que tenga el alimento más grande para que le obligue a masticarlo.

El sarro es una de las primeras señales de la aparición de problemas bucales en el felino, aunque tampoco es la única. Se trata de una acumulación de sales como el calcio y fósforo, en la superficie de los dientes del gato que no tarda en concentrar restos de comida y saliva, sustancias que serán aprovechadas por las bacterias malignas para crecer en la boca del gato que puede derivar en mal aliento e inflamación de las encías.

Después está el aseo bucal más adecuado como el cepillado de dientes, una tarea difícil al principio pero que le proporcionará esa higiene bucal óptima para evitar males mayores.


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Enfermedades

Rosa Sanchez

Puedo decir que el gato puede ser el mejor amigo del hombre. Rodeada siempre de ellos me impresionan y me maravillan por la gran capacidad que tienen... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Mercè dijo

    A mi gata, últimamente, le molestaba algo en la boca, cuando comía, sacaba la lengua como si se le hubiera quedado algo atascado. Hacía gestos para intentar sacarlo de la boca con su patita.
    Cuando ya estaba tranquila o durmiendo, asomaba una punta de su lengüita, y pensaba, que quedaba graciosa…
    Retrasaba la visita al veterinario, porque esta gata la rescaté de la calle y es medio salvaje, por lo que aunque se deje acariciar, meterla en el trasportín se convierte en un calvario para todos.
    Pero el otro día no quiso comer, y pensé que si o si la llevaría al veterinario.
    La consulta fue estresante, necesitó dos inyecciones de calmante para poder revisarle la boca.
    Afortunadamente no se trataba de nada importante como cáncer, tumores o otra cosa seria.
    Pero cuál fue mi sorpresa al enseñarme el veterinario que a la gata le faltaban las muelas finales de abajo, y las de arriba se le clavaban en las encías provocándole una infección.
    Le pusieron una inyección de antibiótico, y nosotros debíamos seguir dándole el antibiótico en pastillas, concretamente “Stomorgyl 10 kg para perros y gatos” media pastilla al día.
    El problema es que los gatos son muy “listos” o tienen un buen olfato. Me dijeron que machacara la pastilla y la mezclara con comida (su comida o lata preferida) vigilando que se la acabara.
    Pero ella huele la medicina y no quiere comer, he probado con varias comidas/latas. He partido la pastilla a trozos para que no se mezcle tanto, pero igual huele la comida y tira para atrás.
    Al final la cogimos del pescuezo y se la dimos con una jeringuilla (sin aguja) pero ya no me acordaba que tenía que cogerle las patas de atrás, y mi marido se llevó un buen zarpazo.
    Si no se come la media pastilla mezclada con la comida, la jeringuilla es la solución.
    Y respecto al sarro, recuerdo que hay piensos que llevan azúcar o aceites muy malos. Hay que leer siempre los ingredientes.

    1.    Monica Sanchez dijo

      A menudo no queda más remedio que hacer eso, sujetarla bien sin hacerle daño y abrirle la boca. Son tremendamente listos, y tienen un olfato muy fino. ¡Espero que mejore! 🙂

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