El Rascador: como hacerlo y usarlo

Seguramente nuestra casa habrá padecido alguna que otra vez un repentino afilado de uñas de nuestro gato, y es que esta, aunque nos pese, es una conducta muy natural.

Normalmente, en estado silvestre, los gatos se afilarían sus uñas rasguñando los troncos de los árboles, con lo que además marcarían su territorio, pero en el caso de muchos gatos domésticos, no cuentan con árboles para realizar esta tarea. En cambio, si poseen a disposición cortinas, muebles, alfombras y los predilectos sofás… 

Visto fríamente, esta arraigada conducta de nuestra mascota podría ocasionarnos un gran trastorno en nuestro hogar, que en muchos casos podría cotizarse en varios cientos de euros, por lo que seria mejor proporcionarle a tu gatito un objeto que pueda arañar hasta cansarse y quitarse el estrés. Y este objeto no es otro que el rascador.

Puedes adquirirlo en cualquier veterinaria o tienda para mascotas, pero si eres bueno con las manos, podrías realizar tú mismo y de forma casera un rascador para tu gato.

Una vez que te has puesto a construir, podrías realizarle un verdadero parque de diversiones privado para tu gato, pero para realizar un rascador básico bastará con un tubo plástico medianamente grueso, al que envolverás completamente con una cuerda gruesa y fuerte. Una vez echo esto, unes el tubo a una tabla de madera como basamento, o en algún lugar donde pueda quedar vertical y muy firme. Recuerda que tu gato no es para nada clemente a la hora de cuidar sus uñas.

Cuando ya tengas el rascador, llegará el turno de enseñar a tu gato a utilizarlo. Es conveniente que sea desde cachorro, pero en cualquier edad podrás acostumbrarlo con más o menos facilidad.

En primer lugar, debemos vigilarlo y estar atentos a cuando él comience a afilar sus uñas en algún sitio, y en ese momento debemos tomar al gato y llevarlo al rascador. Una vez ahí, podemos probar tomar sus patitas e inducirlo a rasguñar el rascador.

Parece algo muy obvio, pero si no lo tienes en cuenta puede regresar un día a tu casa y encontrarte con todos los muebles desgarrados, y probablemente te enfades con tu gato. Proporcionándole un rascador y enseñándole a usarlo podrás evitarte todo estos inconvenientes, a la vez que permitirás a tu gato desetrezarse y estar contento.


Un comentario

  1.   Toñi dijo

    Si, me ha parecido muy interesante. Tengo una gatita que me está causando problemillas, pues no deja de orinarse fuera del arenero y estoy intentado aprender lo más posible sobre gatos y darle todo lo posible para que se entretenga y esté agusto. Gracias!!

Escribe un comentario