El instituto de cazar

El instituto de cazar

Si vemos a nuestro gato salteando o queriendo rasguñar los talones de una persona nos está demostrando su instinto de cazador. Cuando son cachorros esto puede ser tomados como un juego y los mordiscos no lastiman ni duelen, el problema es si sigue con la conducta cuando son adultos.

Cuando los gatos crecen no debemos permitirles este tipo de juego, el método más seguro es hablarles con voz alta y firme (pero sin gritos), seguramente podrá asociar rápidamente que no debe hacer eso.

Por más que sea un gato muy dulce el instinto puede aparecer en cualquier momento, y si le gusta andar por las calles te podría traer una pequeña presa en cualquier momento, en esto casos no es aconsejable castigarlos porque ellos no lo entenderá ya que siguen un instituto que tienen en sus genes, además este instinto no se vincula al hecho de tener hambre.

Existen algunos consejos que podemos darte para desalentarlos a la hora de salir a cazar. Si él juega a otras cosas o se mantiene entretenido se olvidará por un rato de los pájaros que quiere cazar. Otra alternativa es ponerles un cascabel en su collar, así las aves podrán huir antes de ser cazadas.


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Maria

Trabajo como editora de contenidos desde hace un largo tiempo, disfruto escribiendo acerca de diferentes temáticas y siento una gran curiosidad... Ver perfil ›

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