El gato y el mundo grecorromano

En la antigüedad, dentro del territorio griego, los gatos no eran del todo conocidos, pero si queridos, en cambio, dentro del imperio romano sí eran más populares.

Ni los griegos ni los romanos conocían que los gatos eran cazadores, en ese momento eran usados otros animales, como los hurones, para proteger sus cosechas. Recién en el siglo I los gatos se popularizaron. Fueron los romanos quienes se encargaron redistribuirlos por todo el continente, a medida iban conquistando tierras.

Dentro de los documentos griegos antiguos quedaron muy pocos en los que se hablan de los gatos, únicamente en algunas vasijas, murales o bajorrelieves. Los griegos solían elegirlos como animales de compañía, si bien es cierto que los preferidos seguían siendo los perros y las cigarras (aunque parezca ridículo les construían diminutas y costosas jaulas). Muchos gatos eran vistos como unos juguetes que se les daba a las cortesanas, una forma de regalar algo exótico traído del Nilo.

Los griegos no llegaron a entender el amor que tenían los egipcios por el gato, a pesar de eso los aceptaban. Un claro ejemplo de ello es lo que el poeta griego Anaxándrides le dijo a un egipcio: “Vos os lamentais por un gato enfermo, ¡yo acabaría con él para tener su piel!”.

Si bien en un comienzo los miraban con desconfianza con el paso de los años comenzaron a ver sus cualidades y fueron adoptándolos como animales de compañía. Esopo lo vincula con Afrodita, la diosa de la belleza y del amor.

Los romanos los veneraban, principalmente porque los vinculaban con un objeto venido de Egipto, cultura que ellos admiraban. En un comienzo tener un gato era un lujo que solo podían darse las familias más ricas, pero con el paso del tiempo los gatos se fueron multiplicando hasta llegar a tenerlos las familias más pobres.


Categorías

Curiosidades

Maria

Trabajo como editora de contenidos desde hace un largo tiempo, disfruto escribiendo acerca de diferentes temáticas y siento una gran curiosidad... Ver perfil ›

Escribe un comentario