El cuidado de los ojos

Gata

Los ojos de los gatos son una parte de su anatomía que desde siempre nos ha atraído, otras nos ha asustado, y otras nos han sorprendido. Nadie pone en duda que los ojos son el espejo del alma, y de hecho, nuestros amigos felinos pueden llegar a ser muy expresivos a través de sus globos oculares.

Es por ello que es tan importante mantenerlos limpios, sin lagañas, bien abiertos y sin que esté el tercer párpado visible. Cualquier anomalía que se detecte, debe ser motivo de consulta al profesional veterinario.

Y es que, especialmente si nos referimos a gatitos cogidos de la calle, es frecuente que éstos tengan problemas en sus ojos, como conjuntivitis, la cual tiene la misma sintomatología en los felinos que en nosotros, es decir: presencia de lagañas, ojos entrecerrados (o cerrados completamente), picor o dolor en esta parte del cuerpo,… y a veces puede estar acompañada por otros síntomas como estornudos, fiebre o tos.

Hay varios tipos de gravedad del problema, pero suele ser más común la ”conjuntivitis tradicional”, la que se manifiesta con algunas legañas alrededor del ojo afectado y picor. Pero es conveniente vigilarla pues puede que estemos ante una enfermedad seria como la que podría transmitir un virus. Como decíamos, sólo el veterinario nos dirá cuál es el diagnóstico y cuál es su tratamiento.

Ojos de gato

Para cuidar de los ojos será suficiente con retirarle las legañas con una toallita húmeda especial para gatos una vez al día, o siempre que le veamos alguna. Utilizaremos una toallita por vez y gato, para evitar riesgos innecesarios.

Y si se tiene un gato infectado, es probable que el veterinario nos recomiende mantenerlo separado de los otros animales (si es que se tienen) hasta que la enfermedad se haya curado. Y por supuesto, al igual que cuando somos nosotros los que tenemos conjuntivitis, deberemos lavarnos las manos después de tocar al gato que la tenga.


2 comentarios

  1.   Mercè dijo

    La primera camada que tuve de gatitos, tuvieron problemas con los ojos, era de esperar porque al mamar “se peleaban” por coger “la mejor tetilla” y se apartaban unos a otros dándose zarpazos en la cara para quedarse con el sitio. Y menos mal que les di mucho biberón para ayudar a la madre, pero aún así es su costumbre, ir a buscar la tetilla preferida.

    Yo me asustaba, eran bien pequeños y ya daban unos manotazos potentes, y no paraban hasta que se hacían con el premio. Sobre todo una que nació blanca, grande y fuerte, no parecía una hembra (es la que ahora nos ha dado unos gatitos excelentes y preciosos), no había rival que se le resistiera.

    Con tanto manotazo, se les empezaron a “enfermar” los ojos, probé de limpiárselos con todo lo posible; líquido especial para ojos de gato, manzanilla, suero, agua oxigenada muy rebajada con agua normal, etc. con gasas esterilizadas, con algodoncillos planos individuales, bastoncitos de los oídos, toallitas de bebé. etc. Dos de las gatitas se lesionaron un ojo cada una, han quedado con una mancha blanca en sus ojitos.

    Ahora veo que juegan entre ellos y también van con las patitas por delante y directas a la cara. A una también le rozaron el ojo y lo tenía un poco rojo e hinchado. Esta vez aprendí la lección; el súper espray caro especial para ojos de gato, les picaba y se rascaban, el suero les limpiaba pero no les “desinfectaba” el daño, etc.

    Bueno el caso es que esta vez he prescindido de todos los “extras”, he cogido a la gatita me he ido al lavabo con ella y con la mano le he estado lavando el ojo con agua corriente varias veces hasta que ha quedado; sin legaña, limpio y fresco. Se lo he secado con papel higiénico (decorado delicatessen eh jaja), porque es suave y secante y ha quedado perfecto y la gatita contenta jeje

    1.    Monica Sanchez dijo

      Jejeje, sí, a veces con lo más sencillo es más que suficiente para tenerlos bien cuidados y limpitos.

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