Cómo educar al gato para ir al baño

Gato en el wc

El gato es muy, muy limpio, tanto es así que no hará sus necesidades si no es en un sitio alejado de donde está su comida y su cama. No le gusta sentir olores extraños, ni siquiera cuando está en su arenero, de ahí que sea tan importante que se mantenga siempre limpia, retirando las deposiciones y micciones diarias, y limpiándolo a consciencia al menos una vez por semana.

Pero ¿qué te parece la idea de que use el WC? No, no es imposible. Puede llevar tiempo, pero al final seguro que lo conseguirás. Sigue leyendo para saber cómo educar al gato para ir al baño.

Lo primero que hay que hacer es colocar su arenero en el cuarto de baño. De esta manera, se irá acostumbrando a los olores, y en tan sólo un par de días ir a hacer sus necesidades en este cuarto le parecerá lo más normal del mundo. Pero… pasadas 48h hay que complicar un poquito las cosas:

Colocar la bandeja a la misma altura que el inodoro

La bandeja y el inodoro están a diferentes alturas, por lo que es muy necesario que le vayamos poniendo un libro o revistas debajo de la bandeja. Cuando veas que se ha acostumbrado, colócale otro libro o revista; así hasta que tenga la misma altura que el inodoro.

Importante: asegúrate de que la bandeja higiénica está estable, de lo contrario el riesgo de que caiga al suelo es muy alto, y si eso ocurre el gato no volvería a entrar en el baño.

Desacostumbrándolo a la arena

Gatito en bandeja higiénica

El gato lleva ya unos cuantos días haciendo sus necesidades en la bandeja, pero claro, nosotros queremos que las haga en el inodoro. Para ello, tenemos que acercarle la bandeja al mismo, y dejarla ahí durante un tiempo, hasta que se acostumbre. Cuando lo haga, será el momento de ir reduciendo el nivel de arena, poco a poco y en cuestión de días, hasta que no quede casi nada.

Pasado ese tiempo, hay que sustituir la caja por una palangana o similar que colocaremos en el váter. Luego, la cubriremos con papel resistente, y le pondremos un poco de arena para que se sienta animado a hacer sus necesidades ahí. Puede que le cueste acostumbrarse; si es el caso, ponle algo más de arena o utiliza algún atrayente de micciones que encontrarás en las tiendas de animales.

Cuando se acostumbre, le quitaremos la palangana y le dejaremos el papel, al que le habremos hecho un agujero para que sus deposiciones y micciones caigan al agua. En esta fase tenemos que tener mucha paciencia, e ir haciendo el agujero cada vez más grande a medida que lo veamos que se siente más cómodo. Asimismo, también tenemos que reducir cada vez más la cantidad de arena que le colocamos sobre el papel, hasta que finalmente no le pongamos más.

Y, ahora, cuando lleve unos días, tocará tirar de la cadena en presencia del gato, y darle un premio (una golosina para gatos que le encante) cada vez que vaya a hacer sus necesidades.

¡Listo! Lleva tiempo, y no es fácil, pero seguro que al final lo consigues 😉 .


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Curiosidades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

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