Diferencias entre el persa y el ragdoll

persia

Puede suceder que el persa y el ragdoll al ser razas muy similares haya veces que puedan darse a las dudas. Las dos razas tienen el pelo largo, y de ahí se puedan confundir o cueste identificar si el gato es de raza persa o ragdoll. Ambas razas son mascotas caseras, maravillosas y cariñosas. Necesitan de cuidados todos los días porque sus pelajes se enredan fácilmente. Sin embargo, tienen diferencias a la hora de identificarlos.

Primeramente hay diferencias en cuanto a su peso. El gato persa pesa entre 4 y 5 kg de promedio, mientras que los ragdolls su promedio está entre los 6 a 8 kg y de ahí su pelaje largo hace que parezcan más grandes y más pesados de lo que realmente son.


Si bien muchas décadas atrás los persas se parecían mucho a los ragdolls que conocemos actualmente. Hoy en día éstos tienen una cara plana similar a un perro pequinés y tiene miel mucho más larga y mullida. Los ragdolls siempre tienen los ojos azules y marcas similares a un gato siamés pero con mucho pelo, mientras que los persas tienen ojos y pieles de numerosos colores y patrones.

En cuanto a su temperamento si bien los dos son una raza amorosa y cariñosa, los persas necesitan mucha más atención, aunque generalmente son gatos apacibles que, disfrutan siendo cuidados y manipulados. Los ragdolls son conocidos por su amabilidad pero, al contrario que el persa no se defienden cuando son atacados.

También hay diferencias en cuanto al nombre y el origen. A pesar de que se los nombre como ‘Persas’, realmente esta raza se cree que se originó tanto en Turquía como en Irán hacia el año 1.500 El ragdoll es llamado así por su tendencia a relajarse cuando es recogido y es una raza creada en Estados Unidos prácticamente en los años 60.


Escribe un comentario