Diferencias entre castración y esterilización

Gato atigrado gris

Una de las responsabilidades que tenemos como cuidadores de gatos es el de protegerle, a fin de que pueda llevar una vida feliz y saludable. Dedicamos mucho tiempo a quererle, a darle muchos mimos, y él nos lo agradece con esa mirada tierna que tanto nos gusta, o con ese antídoto contra el estrés como es el ronroneo. Nuestro amigo se encuentra bien, pero si no tenemos intención de hacerle criar, entonces es muy recomendable castrarlo o esterilizarlo.

Si bien son dos palabras que solemos confundir, dando por hecho que se trata de la misma intervención quirúrgica, lo cierto es que son distintas. Así, te voy a explicar las diferencias entre castración y esterilización felinas, para que decidas la más adecuada para tu gato y para ti.

Qué es la castración y cuáles son las ventajas

Durante esta intervención un profesional veterinario extraerá las glándulas sexuales del animal. En el caso de las hembras, puede realizar una ovariectomía, extirpando los ovarios, o una ovariohisterectomia, extrayendo además el útero; a los machos se les extraen solamente los testículos.

Las ventajas son muchas y muy variadas, entre las que destacamos la desaparición del celo en las hembras, se previenen las enfermedades relacionadas con las glándulas sexuales como cáncer o infecciones, y, además, suelen tener un carácter más tranquilo y sociable.

Qué es la esterilización y cuáles son las ventajas

En esta operación quirúrgica se mantienen intactas las glándulas sexuales, ligándoles las trompas de Falopio a las hembras, y cortándoles los conductos seminíferos a los machos.

Las ventajas son básicamente que se trata de una intervención mucho menos invasiva, que se realiza en menos tiempo. Se previene además enfermedades relacionadas con el útero o las mamas en las hembras, y de próstata en los machos.

Gato visto de perfil

Castrar o esterilizar es un acto de responsabilidad, no sólo para con tu gato, sino también para con los de su especie.


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