Diario de un gatito: vuelta a la rutina

Beni en la escalera

¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal estáis? Yo la verdad que mejor de lo que me esperaba. Los padres de mi mami volvieron el sábado de su viaje, y entre todos parece que se han puesto de acuerdo para que no notemos mucho el cambio, incluso se esfuerzan para que no le echemos de menos, es decir, se esfuerzan para que nos lo sigamos pasando genial.

Y es que desde que han vuelto, Keisha y yo pasamos más tiempo juntos. Sé que suena un poco raro, pues ya pasábamos todo el día juntos casi, pero ahora siento que nuestra relación se está fortaleciendo aún más.

Benji y Keisha

Sólo hay una cosa que no me gusta desde la vuelta a la rutina: que no nos dejan estar en el sofá. Pero… somos gatos, y cuando los humanos no están, nos apoderamos del sofá. Aunque sea sólo por un ratito, aprovechamos el momento al máximo. ¡Se está súper bien ahí!

Claro que… no se puede comparar con la cama, pero ésta es para usar por la mañana y por la noche.

En la puerta

Otra de las ventajas es que, como casi siempre hay gente en casa por las mañanas, podemos entrar y salir tantas veces como queramos. Pero yo sólo me atrevo a ir delante de casa, y porque hay más gatos porque si no… no creo que saliera. Me encanta estar en casa, más que estar fuera. A Keisha sin embargo le gusta mucho ponerse al sol, pero también pasa más tiempo dentro.

Benji y Keisha

¿Que qué estábamos mirando? Un perrito muy simpático. Es uno de esos perros que los gatos podemos hacer con él lo que queramos, ya que le encanta jugar. Yo no puedo evitarlo: cada vez que veo un peludo conocido que se nos acerca siendo agradable, enseguida lo huelo… aunque sea a cierta distancia.

Bueno, esto es todo por hoy. ¡Hasta dentro de siete días navideños! (Espero que nos den algún aperitivo…). ¡Que vaya bien, y felices fiestas gatunas!


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