Diario de un gatito: a los gatos no nos gusta el agua

Benji

¡Hola a todos y a todas! ¿Qué tal habéis pasado la semana? La mía ha sido pasada por agua…, pero no, no, no es lo que pensáis. No estoy hablando de lluvia, sino del agua del bebedero… Ya os lo contaré más abajo. ¡¡Es genial!! ¡Por fin una solución para que no tenga tanta calor! Aunque a los humanos no les gusta mucho, pero si os digo la verdad, no entiendo por qué luego secan el suelo… ¡con lo fresquito que se queda! ¿Vosotros lo entendéis? Para tumbarse luego mola mucho.

Pero la semana no sólo ha estado inundada de agua, sino también de juegos y travesuras. ¿Queréis saber cuáles?

Benji y Keisha

¿Habéis visto cómo está el rascador? Ja, ja, ja. Keisha cada vez que entra en la habitación no sólo afila sus uñas en él, sino también sus dientes. Yo me quedo sentado mirando a ver cómo lo hace, ¡para aprender! Todo lo que me pueda servir para saber cazar mejor… es bueno. Sólo falta Susty, la cual por cierto, ya cada vez pasa más noches aquí en casa, pero no sube a dormir al dormitorio, sino que se queda en la cocina. Pero bueno, algo es algo.

Muchas veces el juego del pilla a pilla empieza en el rascador. A veces empieza Keisha y otras veces yo. Un sólo toque en la cola y ya basta para que echemos a correr el uno tras el otro. Corremos tan rápido, que el otro día no nos dimos cuenta y dejamos caer un altavoz. No se rompió ni nada, pero nos asustamos mucho, y corrimos más para alejarnos de él.

Este es el vídeo que os quería enseñar. ¡¡No puedo evitarlo!! Me encanta el agua. Deberían de ponerme una piscina en cualquier parte. Mi mami humana me dijo que se dice mucho que a los gatos no nos gusta el agua. ¿Que no? Je. Yo disfruto. Y si no me crees, mira, mira:

Bueno, ¡hasta el viernes que viene!


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