Diario de un gatito: los cambios llegaron

Benji

¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal todo? Por aquí regularcín, seguimos con la calor y con las ganas de no hacer más que lo justo y necesario. ¿Os acordáis de que la semana pasada os comenté que Keisha estaba muy rara conmigo? Pues estos días las cosas han empezado a cambiar… ¡para mejor! Ha costado, pero ya poco a poco vuelve a dormir otra vez en el dormitorio, y parece que ya no está tan enfadada conmigo porque volvemos a jugar… aunque no tanto como antes. Supongo que es cuestión de tiempo. Están siendo cambios muy buenos.

Por cierto, ¿os dije que ya tengo siete meses? Ya soy casi un adulto, pero hay quien prefiere seguir llamándome cachorro… como mi mami, por ejemplo. Y eso que ya soy mucho más grande que el primer día que llegué aquí.

Benji durmiendo

Sí que es verdad que durante el día hace calor, pero por la noche refresca y donde mejor se está es en la camita, durmiendo con la cabeza apoyada en la almohada. Se está muy bien ahí. Además, no hay mejor sitio seguro y cómodo a la vez que ese. Después de correr, ver a algún gato nuevo y hacer travesuras, apetece echarse una siesta.

Sólo espero que llegue pronto el fresco para poder aprovechar mejor el día.

Benji

Soy grande, ¿no creéis? Mi mami dice que aún creceré más, ¡mola! Ya tengo ganas de estar en igualdad de condiciones en las peleas con Keisha. Cuando termine de crecer, nos lo pasaremos aún mejor, ¡seguro!

Creo que seguiré jugando siempre, porque te lo pasas tan bien haciendo travesuras y mirando inocentemente a tu mami cómo lo recoge todo… Y es que, claro, el ser gato tiene esas ventajas. Pero no os vayáis a pensar que me porto mal… no, no. Lo que pasa es que cuando se corre tan rápido no da tiempo a mirar por donde pisas ja, ja.

Bueno, pues esto es todo por hoy. ¡Hasta la semana que viene chicos/as!


Escribe un comentario