Diario de un gatito: fingiendo ser adulto

Benji

¡Hola a todos y a todas los y las seguidores y seguidoras del blog! ¿Qué tal estáis? Por fin es viernes, y por fin ha llegado la hora, mi hora, en la que os cuento cómo me ha ido la semana. ¿Sabéis qué? Estos días he estado fingiendo ser adulto: ya sabéis, no afilarse las uñas en el sofá, ni tirar cosas al suelo, ni… cosas por el estilo. Pero, esto, por supuesto, no va a durar siempre… ¡Espero que los humanos no se hayan acostumbrado! Tengo planeado volver a mi rutina de siempre: todavía soy demasiado joven para portarme demasiado ”bien”.

Pero bueno. Si queréis saber cómo fingir ser adulto… seguid leyendo. ¡No se lo contéis a los mayores!… por si acaso. Será nuestro secreto.

Bebiendo

Lo primero que se ha de hacer es dejar las travesuras. Y, ¿cómo se hace eso? Es muy complicado, más si te gusta estar en diferentes rincones del hogar a lo largo del día. Tengo que decir que el frío que está haciendo me ha ayudado mucho. Así que te recomiendo que finjas portarte bien cuando sepas que no vas a poder hacer grandes trastadas, ya sea porque haga frío o porque vendrán más humanos de visita.

Hace tiempo que me encanta meter la patita en el bebedero. También juego con el grifo. Pero… esta semana ha sido especial. ¡A nadie se le ocurriría bañarse con estas temperaturas!… excepto cuando nadie me ve. Sí, ¡lo sigo haciendo! ja, ja. No puedo evitarlo. Para verano a lo mejor le pediré una piscina a mi mami. Pero, volvamos al tema.

Benji y Susty

Cuando hay muchas, pero muchas ganas de jugar, pero sabes que a tus compis no les apetece, puedes optar por insistirles mucho, algo que mola, o puedes optar por jugar con cualquier otra cosa. En esta ocasión he optado por jugar con el rascador: me relaja y, mientras, Susty se puede dormir.

Así que nada, ahora ya sabes cómo fingir ser adulto… ¡al menos por unos días! Ya me cuentas qué tal te ha ido.

¡Hasta el viernes que viene!


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