Diario de un gatito: ¡¡a divertirse!!

Benji

¡Hola, hola! ¿Qué tal? Ha pasado una semana más, y súper rápido. Cada vez voy creciendo más, y estoy ganando peso y aumentando de tamaño. Yo diría que ya soy el doble de grande que el primer día que llegué a este, mi hogar. Los días van pasando y ¡¡ya tengo 5 meses!! ¡¡Yupi!! Pero ahora mi mami humana me tiene un poco más vigilado… Dice que como pasan muchos coches, porque son las fiestas del pueblo, pues no quiere que me pase nada. Ahora están las ventanas cerradas todo el día. Menos mal que sólo serán algunos días.

¡Bueno! Y cambiando de tema, ¿estoy guapo en la foto, a que sí? Me gusta mucho tumbarme ahí. Es mi manera de decirle a mi mami humana que me preste atención y me haga mimos. Además, estoy justo encima del cable de ese… ”ratón” (no tiene cola, ni ojos, ni patas… ¿de verdad es un ratón?) que usa para… bueno, para lo que quiera que lo use.

jugando

¡¡A divertirse!! Eso es todo lo que quiero hacer: jugar, divertirme. Cada vez estoy perfeccionando más mis técnicas de caza-juego. A veces le hago daño sin querer a Keisha, pero su manera de regañar es genial, porque siempre acabamos corriendo uno detrás del otro por toda la casa. Y si es por la noche mola más, porque no hace calor y es como si tuviéramos más energía.

Ya sea en el salón, en el dormitorio,… cualquier sitio es bueno para jugar. Además tienen mucha paciencia conmigo, y eso que a veces me encanta hacer travesuras, como por ejemplo escarbar en las macetas o jugar con los hilos que usan para coser. Es algo que todo humano debería de tener: paciencia, ¡y saber dar cariño!

Natilla

Je, je, je… Estos días he estado probando sabores nuevos. Uno de ellos es el de la natilla. Sólo me dejan chupar cuando ya se la han comido toda… Dicen que podría hacerme daño si trago demasiado. Pero bueno, algo es algo.

De todas maneras, está mucho más rica la lata que nos da cada noche. Hoy decía mi mami humana de darnos carne que compró ayer en la carnicería. ¡Tengo unas ganas de probarla…! Seguro que está buenísima.

Durmiendo

Y aquí estoy, en mi cama. Bueno vale, en la cama de mi mami humana (y mía ja, ja, ja). Después de un duro día de correr de aquí para allá, lo mejor es echarse en una cama cómoda, bajo la protección y seguridad del hogar: tu hogar.

¡¡Hasta la semana que viene!!


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