Diario de un gatito: como en casa, en ningún sitio

Benji

¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal estáis? Por aquí todo va sobre ruedas, o sea, sobre patas. ¡Por fin han llegado nuestros collares nuevos! Son mucho más cómodos que los que llevábamos antes, porque son más delgados y es como si no llevaras nada. ¿Os acordáis que os dije que tenían ojos? Pues tengo que reconocer que son unos ojos geniales. ¡Están muy bien hechos! Como tengo el pelo negro, durante la noche no se me ve, pero con este collar nadie me puede pisar, porque refleja la luz.

¿Cómo habéis pasado la semana? Aquí hace mucha, mucha calor. ¡Es horrible! Con estas temperaturas, no apetece nada salir de casa.

Keisha, Benji y Susty

Foto familiar gatuna, ¡con los ojos reflectantes! La de la derecha es Susty, la cual cada vez pasa algo más de tiempo en casa, aunque sólo viene por la mañana y luego por la noche; come, está un ratito y se vuelve a ir. Espero que pronto os la pueda presentar como toca. Tengo ganas de que seamos verdaderamente una familia feliz y unida.

Por cierto, ¡¡mañana cumplo seis meses!! ¡Y vaya meses! Han sido increíbles. No es que haya empezado muy bien mi vida en aquel restaurante, pero menos mal que está siendo mucho mejor de lo que me imaginé. Nunca pensé que acabaría aquí, viviendo en una casa, con dos hermanas gatunas. A ver si me regalan algo… Yo, desde luego, pondré mi mejor cara y me portaré lo mejor posible para que se acuerden de qué día es mañana.

Benji durmiendo

Y una de mis mejores caras es esta ja, ja, ja, ja. Así saludé a mi mami humana el sábado, cuando volvió de pasear. Con la calor que está haciendo no apetece mucho jugar, ¡¡aunque eso no quiere decir que no lo haga!! Por las noches Keisha y yo disfrutamos corriendo y haciendo travesuras.

Bueno, pues esto es todo por hoy. ¡Hasta la semana que viene!


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