Diario de un gatito: buscando el mejor sitio

Rascador

¡Hola a todo el mundo! ¿Cómo va todo? Por aquí genial. Cada vez soy más grande y más guapo ji, ji, ji (y si no, mirad la foto. Ahí estoy encima del rascador. ¡¡Me encanta echar la siesta arriba del todo!! Así en caso de que me despierten, puedo ver el panorama desde una ubicación segura… Más de una vez Keisha me ha dado un buen susto estando durmiendo, por ejemplo, en la cama…).

De momento mi mami humana me puede coger con una sola mano, pero dice que el mes que viene cree que ya no podrá. ¡Genial! Ya tengo ganas de poder saltar más alto. Espero que no pase mucho más tiempo, que ya tengo tres meses.

Mueble

¿Os he dicho alguna vez que me encanta jugar con todo lo que sea de madera? Muebles, puertas, lo que sea. Además, son un escondite ideal para cuando estás aprendiendo a cazar. Te escondes en un rinconcito, acechas a tu presa, y ¡zas! Echas a correr tras ella. Así me lo está enseñando Keisha, y la verdad es que nos lo pasamos genial juntos.

Como buen gatito que soy, me encanta correr. Nos echamos unas buenas carreras por las noches, cuando todo el mundo duerme. Ah, y al mediodía, cuando comen, también. Mi mami humana no quiere que juguemos entre los cables, porque dice que nos podemos hacer daño… Intentamos evitarlos, pero… a mí me cuesta un poco. Pero seguro que lo conseguiré.

Silla

Con la calor que está haciendo, no hay nada como no hacer nada, ¿verdad? No apetece mucho hacer muchas cosas, así que lo mejor es buscar el mejor sitio para pasar el día. A mí me ha costado encontrarlo, y de hecho no me quedaría sólo con uno, sino con varios. Por ejemplo: el rascador es una cama excepcional para usar durante el día, por la noche uso la silla, y por la mañana temprano no hay nada como la cama, que no uso para dormir sino para despertar a mi mami humana ja, ja.

Pues esto es todo por hoy. El viernes que viene más. ¡Que tengáis un buen fin de semana!


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