Diario de un gatito: aprendiendo a ser gato

Benji

¡¡Hola a todo el mundo!! ¿Qué tal vais? Por aquí ahora parece que el clima va mejorando, algo que me está haciendo sentir mucho, mucho mejor. Tanto, que estoy aprendiendo a ser gato. Es verdad que ya soy un gato, pero aún tengo mucho que aprender, y qué mejor momento que hacerlo ahora que está a punto de llegar lo que dicen que es la estación más colorida del año.

La primera lección es hacer cosas que en teoría no se tendrían que hacer, como utilizar de cojín un muñeco. Pero si Keisha lo hace…, supongo que es algo que tendré que hacer yo también. Y como está en un sofá muy cómodo que parece que me invita a subir cada vez que paso por ahí, pues allá que voy.

Benji en la mesa

Una lección que me encanta aprender día tras día es la de cazar pelotas, sobretodo si son pequeñas y hacen ruido como esa verde que puedes ver en la esquina inferior derecha de la imagen que puedes ver arriba, sea la hora que sea. Cualquier momento es bueno para seguir perfeccionando la técnica de la caza-pelota. A veces Keisha practica conmigo y nos lo pasamos genial, correteando por la casa convirtiéndonos en dos gatos hiperactivos.

También es muy divertido esconderte en un rincón a esperar a que alguien aparezca y… ¡SORPRESA! Ja, ja, ja. Acostumbro a esconderme varias veces al día, hasta que me encuentran… o encuentro ji, ji.

Benji aseándose

Después de una buena comida y de beber agua del bebedero metiendo la pata para recoger el preciado líquido, no hay nada como un buen aseo para estar limpio y mantener el pelo brillante. El lugar idóneo puede ser o en la cama, o encima del rascador, pero siempre tiene que ser un lugar en donde me sienta seguro y sepa que me van a dejar peinarme tranquilo, sino no sirve.

Bueno chicos y chicas amantes de los felinos, nos vemos la semana que viene. ¡Pasadlo bien!


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