Datos curiosos sobre los gatos

datos curiosos sobre los gatos

¿Sabías que el rango de visión de un gato tiene límite? Aunque aparentemente no sea así, su vista no le llega a alcanzar por debajo de la nariz. Los gatos son tan misteriosos que hay infinidad de datos curiosos que desconocemos.

Por ejemplo, el saludo más típico entre los gatos es unir sus húmedas narices. Mientras que a los humanos tienden a saludarlos con la cola totalmente estirada hacia arriba.

¿Lo felinos maúllan mucho? Esto es debido a que no se están comunicando con otros gatos sino contigo. Es su método más efectivo para llamar la atención y comunicarse con los que no son de su especie, muy en especialmente con los humanos.


Los gatos negros llevan consigo la leyenda de la mala suerte pero a pesar de ello en Inglaterra y Australia representan a la buena suerte. Curioso ¿verdad? Así como que los felinos reducen considerablemente los riesgos a sufrir problemas de corazón y merman el estrés en los humanos.

¿Qué cerebro se asemeja más al del humano, el del perro o el del gato? Aunque no lo creas, es más semejante el de un gato. Por desgracia los gatos callejeros tienen una esperanza de vida mucho más baja que la de los caseros. 16 años de media los que viven en un hogar y de 3-6 años de media lo callejeros.

Los gatos eran considerados dioses en Egipto. Eran adorados y cualquier daño o robo de los mismos podía ser castigado con la muerte. Y si moría por causa natural, su familia se afeitaba las cejas como muestra de su dolor.

¿Es cierto que los gatos ven en blanco y negro? En realidad, esta afirmación es completamente falsa. Perciben un número limitado de colores y dependiendo de la cantidad de luz que haya. Por la noche, ven en blanco y negro debido a la poca o prácticamente nula luz que hay durante el día.

 


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Curiosidades

Rosa Sanchez

Puedo decir que el gato puede ser el mejor amigo del hombre. Rodeada siempre de ellos me impresionan y me maravillan por la gran capacidad que tienen... Ver perfil ›

4 comentarios

  1.   Mercè dijo

    Algunas curiosidades de los míos:
    Cuando vienes de la calle y abres la puerta de casa, vienen corriendo a “saludar” maúllan y algunos se sientan.
    Si quieren que los acaricies vienen maullando, y ponen su carita bajo mi mano, para que la levante y los acaricie. También se acercan, maúllan, ronronean y “amasan” con sus patitas.
    Si les dices cosas bonitas se ponen en plan cariñoso, bajando la cabeza y torciéndola como si quisieran tirarse al suelo y ponerse panza arriba para que los mimes.
    Cuando tienen hambre, y no me he dado cuenta de que se les ha acabado el pienso que siempre tienen a disposición, maúllan y si no les hago caso se ponen de pié y me “agarran” las piernas, para llamar mi atención.
    Cuando alguno sube a mi hombro, le miro, le rozo la mejilla con la mía y a veces me lamen dándome besitos.
    Cuando les gusta como huele algo, abren un poco la boca y la dejan abierta unos segundos, como diciendo Hala! que bien huele.
    Otro detalle, es que cuando les hablas, su manera de decirte “vale, todo bien, me gusta cómo me hablas” es cerrando los ojos, es como su manera de asentir.
    Si les regañas, por ejemplo diciéndoles, deja eso, sal de la habitación, o baja de ahí, se te quedan mirando y abren y cierran los ojos, como diciendo “¿Qué pasa?”
    Por recordar un momento especial, fue el día después de parir mi gata, vino a buscarme, fue hasta la casita donde estaban sus hijitos, que estaban durmiendo plácidamente, pero inmóviles desde su punto de vista, me miró, con los ojos muy dilatados, y maulló como si tuviera la pena más grande del mundo.
    Miré a los gatitos, los toqué, los moví y le dije: “Mira Lucy, están vivos, están todos bien, sólo están durmiendo, ven que te los pongo en la barriguita”, entró en la casita, se acostó, se los puse en las tetillas y empezaron a mamar. Le cambió, la cara, se puso muy contenta. A partir de entonces, me venía a buscar algunas veces para que se los apartara a un lado, se pudiera acostar y se los colocara para amamantarlos.
    La gata se portó muy bien con ellos siempre, y le encantaba amamantarlos (hasta los 2 meses), ronroneaba mucho, los gatitos también le masajeaban empujando con sus patitas para sacar leche.
    Sacarle los gatitos a su madre antes de los 2 meses, es una crueldad, cuando faltaba alguno, lo buscaba y llamaba por toda la casa, da mucha pena. Por eso y algo más, nunca dimos ninguno.

    1.    Monica Sanchez dijo

      Y lo bien que deben de estar ahora los hijos con su mami 🙂
      Estos gatos… se hacen querer como pocos.

      1.    Mercè dijo

        Si, una vez hemos decidido quedarnos con todos, pues ahora a disfrutar de ellos y paciencia. Están en esa fase juguetona que te pueden envestir por cualquier sitio en alguna de sus carreras. Tienen ahora cuatro meses y medio. Pero bueno es un rato, luego duermen mucho, como todos.
        También crean escenas muy graciosas, una gata le dio por chuparle las tetillas a otro, iba probando si había leche en cada una de ellas, jaja, se oía como aspiraba, y también hacía el típico masaje que hacen alrededor del pezón, empujando para que salga leche.
        El gato víctima se retorcía de cosquillas.

        1.    Monica Sanchez dijo

          Jejeje, qué tierno 🙂

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