Cortando las uñas del gato

Cuando decidimos cortar nosotros mismos las uñas de nuestro animal, es importante que tengamos mucho cuidado para evitar cortar donde no debemos. Recuerda que debes recortar la porción sobre la parte rosada de cada uña, sin olvidarte de los espolones. Ten en cuenta que en estos animalitos, los espolones se encuentran únicamente en las patas delanteras, exactamente donde nosotros los humanos tendríamos los dedos pulgares. Generalmente los espolones no tocan el piso, por lo que pueden llegar a tener uñas mucho más largas y filudas.

De igual manera, debes recordar que algunos gatos son polidactiles y pueden llegar a tener hasta siete uñas en una pata. Sin embargo, lo normal es que tengas cuatro uñas por cada pata, con un espolón en cada una de sus patas delanteras. EN cuando a las patas traseras, no será tan necesario que las cortes tan seguido ya que no crecen tan rápidamente como las de adelante.

Si durante el corte de uñas, te das cuenta que tienes muchos problemas para sostener a tu gato y este no logra quedarse quieto, es importante que pidas ayuda a alguien para que te ayude a sostenerlo. También puedes levantarle una pata para cortarle las uñas que hay ahí, sin embargo, no es muy recomendable esta posición porque te pondrías de frente con el animalito y correrías el riesgo que te arañara o te mordiera.

No olvides que los cortes de uñas deben hacerse semanalmente, y aunque las garras pueden crecer a diferentes velocidades, es importante que mantengas una atención especial para evitar que crezcan demasiado y que tu gato termine utilizando tus muebles para limarlas. Para revisar las uñas de tu animalito debes tomarlo de la misma manera que lo harías para cortar sus uñas.


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