Consejos para que tu gato aprenda a utilizar el inodoro

El día de ayer hablábamos un poco acerca de cómo entrenar a tu gato para que empiece a utilizar el inodoro en lugar de la caja de arena. Aunque les parezca extraño y difícil de hacer, es posible educar al gatito para que utilice el baño, es más hasta se le puede enseñar a bajar la perilla, aunque esto sería contraproducente ya que lo consideraría un juego y estaría bajándola constantemente.

Sin embargo, después de seguir los pasos que les hemos mencionado en entradas anteriores para lograr entrenarlo a utilizar el inodoro, es importante tener en cuenta algunos consejos que les traemos el día de hoy, para que el entrenamiento y la enseñanza sean mucho más sencillas y tengamos mejores resultados, así que presta muchísima atención.

Primero que todo, en caso que tu gatito se rehúsa a utilizar el baño, después de haber quitado la caja de entrenamiento, y en lugar de querer utilizar el inodoro parece confundido y no sabe dónde realmente tiene que hacer sus necesidades, es importante que intentes espolvoreando un poco de desperdicio en el agua para refrescar su memoria y así hacerle entender que es ahí donde debe hacerlo.

Es vital que siempre esperes hasta que el animalito esté cómodo antes de cambiar el método. No puedes quitar la caja de entrenamiento, por ejemplo, si tu gato no se encuentra cómodo con ella, ya que en caso de apurar al gato y no ser paciente, lo único que lograrás es que no funcione y tu gato no se adapte a utilizar el baño. Te recomiendo que nunca intentes forzar a tu animalito a que haga lo que no quiera, así que si no desea utilizar el baño en un momento determinado, no lo forcéis, espera e inténtalo de nuevo.


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Curiosidades, Gatos

Viviana Saldarriaga Quintero

Soy colombiana pero actualmente me encuentro viviendo en Argentina. Estudié producción de música en Estados Unidos en donde trabajé algunos años hasta devolverme a mi país para empezar a estudiar periodismo. Hoy en día me encuentro a punto de terminar mi carrera como periodista. Me considero una persona amable y sociable, pero muy psicorígida y perfeccionista. Soy curiosa por naturaleza y siempre tengo afán por aprender cada día un poco más.

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