Cómo tener varios gatos

Gatos jugando

¿Te estás planteando aumentar tu familia gatuna? Si es así, es importante que primero tengas en cuenta una serie de cosas que te voy a contar en este artículo, pues aunque nos gusten mucho estos animales y podamos cuidarlos, a veces el gato que ya tenemos no desea tener un compañero. Y si eso ocurre, los problemas surgirán desde el primer momento en el que el segundo felino llegue a casa.

Para evitar esas situaciones es, pues, fundamental que conozcamos bien a nuestro amigo. Sólo de esta manera podremos, al menos intuir, si le podría caer bien un nuevo felino o no. Así, te voy a contar todo lo que necesitas saber sobre cómo tener múltiples gatos.

¿Cómo saber si mi gato podría querer un nuevo amigo?

Gato escondido

No todos los gatos son igual de sociables, y por lo tanto, no todos convivirán igual de bien con otros de su especie. De hecho, muchos de ellos si pudieran vivirían solos con su familia humana, y con nadie más. Sin embargo, si su humano de vez en cuando acoge a gatos que están a la espera de ser adoptados, o si lleva a casa gatitos que han sido abandonados, no les queda más remedio que aguantarse. Pero no es lo que toca; quiero decir, si tenemos a un peludo al que no le gustan las compañías gatunas, no le obliguemos a estar con otros de su especie si no quiere, ya que al final lo que conseguiremos es que se enfade con nosotros, se estrese y se agobie.

En el caso de que nuestro gato sea sociable por naturaleza, que se acerque a las visitas cada vez que las recibís, que le encante jugar y hacer cosas durante todo el día (bueno, excepto cuando duerme 🙂 ), entonces convivir con un segundo felino podría ser una opción muy interesante, especialmente si pasa mucho tiempo solo. Y es que así podrá divertirse todavía más, pues podrá entretenerse con otro de su especie, con un igual a él.

Consejos para tener múltiples gatos en casa

Gatitos en el exterior

Acoge un gato

Antes de buscar otro gato para adoptarlo o comprarlo, te recomiendo que acojas temporalmente a uno de los muchos felinos que, seguro, hay en tu refugio de animales más cercano. Acogiéndolo, no sólo lo ayudarás a que vuelva a estar tranquilo y a sentirse seguro viviendo con los humanos en un hogar, sino que además así te asegurarás de que a tu peludo le gusta la idea de pasar tiempo con un igual.

Además, si al final todo sale bien, puede que incluso te encariñes lo suficiente con él como para querer adoptarlo. Pero eso es algo que sólo tú puedes decidir.

Preséntalos poco a poco

En ningún caso debes de llegar a casa y abrir el transportín para que el nuevo inquilino entre sin más, pues tu gato (el que ya tenías) podría sentir que invaden su territorio. Así pues, lo que te recomiendo hacer es lo siguiente:

  1. Por lo pronto, puedes dejar el transportín con el inquilino dentro en el suelo para que tu ”viejo” amigo y él se puedan ver y oler durante unos minutos.
  2. Si no hay gruñidos, ni se les eriza el pelo, ni hay intentos de morder, ni miradas desafiantes, sólo en esta situación podrás abrir la puerta del transportín y tenerlos vigilados. En caso contrario, te recomiendo pasar directamente al paso 3.
  3. Lleva al inquilino a una habitación en la que tenga una cama, comedero, bebedero y un arenero donde va a estar de 3 a 5 días. Durante ese tiempo, a diario intercambiarás su cama con la de tu ”viejo” gato. Así, poco a poco irán aceptando el olor del otro, lo cual les ayudará a tolerar la presencia del otro peludo.
  4. A partir del cuarto o quinto día el inquilino lo más probable es que tenga muchas ganas de salir y explorar el hogar, por lo que se puede poner una barrera de seguridad para bebés para que los dos gatos puedan verse estando seguros.
    Si hay algún que otro bufido es normal, incluso alguna que otra ”patada”. Lo que no puede haber son intentos de arañar y/o morder al otro; si los hay, tendrás que mantenerlos separados durante un tiempo, hasta que dejen de comportarse así.
  5. Si todo va bien y muestran curiosidad por el otro, puedes quitar la barrera y dejar que jueguen.

Sigue estos pasos también si quieres tener tres o más gatos.

No intervengas a menos que sea estrictamente necesario

Puede resultar obvio, pero el ser humano suele actuar cuando piensa que el gato se está peleando con el otro, cuando lo que ocurre es que están jugando. Así que, ¿cómo diferenciar el juego de la pelea?

  • Juego: cuando un gato quiere jugar puede poner una pata encima de la cabeza del otro mientras lo mira tranquilo, empezar a jugar con la cola de su amigo para ”picarle” y hacer que juegue con él, tirarle una pelota o un objeto de manera que pase justo por delante de él o que choque con él, etc.
  • Pelea: cuando un gato quiere pelear, mostrará una actitud agresiva. Fijará la mirada en el otro gato, se le erizará el pelo, puede mostrar los colmillos y las garras, tendrá las orejas hacia delante, y también puede gruñir y bufar.

Asegúrate de que cada gato tiene lo que necesita

Cada gato debe de tener su propia cama, comedero, bebedero y no nos podemos olvidar tampoco del arenero. Los felinos son muy suyos con estas cosas, y a menos que ya se tengan mucha confianza, no van a querer compartir nada de esto con un segundo gato. Por lo que para evitar sorpresas hay que asegurarse de que todos los peludos tienen sus propios accesorios.

Gatos durmiendo

Hay gatos que necesitan la compañía de otros felinos, pero asegúrate de que así sea antes de acoger para siempre a un nuevo amigo para evitar que surjan problemas 🙂 . Y, por cierto, no te olvides de tener mucha paciencia y de darles mucho cariño a todos para que ninguno de ellos se sienta aislado, y para que todos sean felices.


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Curiosidades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

8 comentarios

  1.   Mercè dijo

    Sin quererlo del todo, me encuentro ahora mismo conviviendo con 20 gatos. Si 20, no sobra un cero. Todo empezó recogiendo una gata muy bonita de la calle, a la pobre le habían arrancado las muelas y la habían abandonado a su suerte, que por la zona donde estaba era cuestión de tiempo que la atropellara un camión de obras.

    Por un lado a veces maldigo el día que la recogí, empujada por la insistencia de mi hija a tener un gato, me lo pedía a todas horas ¿Qué te hago para comer hoy? quiero un gato. ¿Qué ropa te preparo para el cole? quiero un gato. ¿Qué deberes traes hoy? quiero un gato…

    Encontrar un, en principio gatito, se convirtió en una obsesión, en la tienda valían 1000 euros, y en las protectoras no nos lo “vendían” porque tenía una hija de 12 años y no se fiaban, había llegado, algún niño, a tirar al gato por la ventana, jugando, y no cedían gatos a familias con niños…

    El caso es que mi hija quería un gato y yo intenté darle el capricho, siempre he tenido animales y en el fondo yo también tenía ganas de volver a tener otro gato (cosa que mi marido no, pero después de insistir tanto mi hija… medio accedió, pobre es un ángel, hay una parcela de cielo reservada para él, de verdad).

    Pues unos chicos nos ayudaros a coger “el gato que fuera; grande, pequeño, viejo, joven, macho, hembra, negro, blanco, daba igual” un gato es un gato, y cogieron a esta gata, que le hicieron un favor inmenso, no hubiera sobrevivido mucho tiempo por ahí.

    No se dejaba acariciar, el veterinario lo tuvo difícil para desparasitarla, ponerle sus vacunas, el chip etc. 130€ la broma, más la comida, casita, bebedero, comedero, súper rascador, etc. tener un gato supone un buen desembolso inicial, pero si nos ponemos a comparar, adquirir y mantener un perro es peor.

    La gata entró en celo, yo no quería castrarla de momento, es una operación delicada y no quería hacerle pasar por el mal trago tan pronto. Nos la llevamos de vacaciones y se embarazó. Nos quedamos con toda la camada, y otra vez la niña con lloros, este no lo des que es muy bonito, este tampoco que es muy simpático, aquel es muy gracioso, que si el otro muy cariñoso… en fin, y para uno que íbamos a dar la familia no era “apta”, no entraré en detalles, pero no podían tener un gato, así que nos los quedamos todos.

    A la hora de castrar a los 3 machos de la camada, el veterinario no sé en qué pensaba al decirme que los castrara a los 8 meses, tras intercambio de opiniones fui a los 7 y poco, pero la faena ya estaba hecha, se habían quedado 3 hembras adolescentes embarazadas y 16 gatitos preciosos para regalar, hemos dado 5 + 2 que están reservados y seguimos. Que por cierto los nuevos dueños están tan contentos y felices con ellos que sus agradecimientos nos compensan nuestros esfuerzos de mantener tanta fauna.

    Vienen desde 50 km a buscar los gatitos porque en las protectoras les ofrecen los grandes antes que los pequeños, no sé dónde está el fallo, pero hacer pasar al gatito un viaje mareador de 50 km teniendo un montón en el mismo pueblo, pues no lo veo correcto pero en fin…

    Bueno, siento el largo comentario, voy al asunto, “Tener varios gatos”. Hemos acondicionado el balcón/terraza, poniendo una red de esas resistentes casi invisibles, y los gatos (20) teniendo un buen rascador (grande), un par de wc grandes con arena aglomerante (las demás no sirven para nada, se gasta más y ensucian sus patitas), y juguetes (túneles y casitas que no se hundan si se suben arriba) con un bebedero de esos en plan botella/dispensador, el comedero también bote/dispensador siempre con pienso sano a su disposición, dándole comida húmeda tres veces al día (los fiambres de jamón, pavo y pollo del Bon Área son más baratos que las latitas o el pienso, mira precio/kg, son más sanos y sus heces mucho más escasas y sin olor. Los rallo y con sólo un trocito lleno una bandeja grande) y con todo bien limpio, se llevan de maravilla y se lo pasan genial. La abuela gata sigue sin ser sociable pero simplemente se mantiene al margen, aunque a veces los pequeños se le ponen a dormir encima y no se queja jeje.

    Los gatos se pelean principalmente cuando hay disputa por comida o por wc limpio. Si tienen disponibilidad de comida siempre, el wc limpio y mimos por igual no tienen porqué pelearse. Son igual que las personas, sólo se pelean por dinero o por amor ¿No?

    Es mi punto de vista según mi experiencia, pero no sé como irá con los demás gatos, supongo que hay que actuar siempre con precaución hasta que se estabilice la situación.

    1.    Monica Sanchez dijo

      Hola Merçè.
      20 gatos… Casi nada. Por cosas de la vida he acabado con 4 gatos, uno de ellos recién nacido, y ya me parecen muchos jeje Pero claro, ¿quién es capaz de decir que no a esa mirada tan tierna que tienen los pequeños? Y eso por no hablar de lo difícil que es encontrar una familia a un gatito que depende tanto de los cuidados que alguien debe de proporcionarle.

      Eso sí, a los otros 3 no les hace ni pizca de gracia, y eso que lo tenemos en una habitación con la puerta encajada (no cerrada del todo). Pero el primer día era subir las escaleras, simplemente subirlas, y ya empezaban a gruñir. Cuatro días más tarde sólo uno, el que era más joven hasta el sábado (3 años tiene), se ha animado a abrir la puerta y a asomarse a la caja para verlo.

      Pero los demás, que son dos gatas, creo que voy a tener que hacer uso del Feliway.

      Bueno, muchas gracias por tu comentario. Desde luego, para tener tantos gatos… hay que saber.

      1.    Mercè dijo

        Hola Mónica, me alegro de que hagas todos los esfuerzos por reintegrar al recién nacido, ya ves, 4 son llevables, Piensa que si nos han puesto a estos animalitos en nuestro camino pues es porque debe ser nuestra misión, destino o llámalo como quieras, también me está haciendo feliz darlos y ver que están tan contentos con ellos.

        Esta mañana se han llevado a otro, quedan 19, parecía que me arrancaban un trozo de corazón, me temblaba todo, lo he pasado muy mal, ayer hizo el gatito 2 meses, le había cogido cariño, le llamaba Sherlock por lo listo y la carita de espabilado que tenía/tiene.

        El caso es que han nacido como clonados, cada uno tiene un hermano casi idéntico, este tiene un hermano siamés, la chica lo había reservado hace una semana, ha hecho + de 50 km para venir a buscarlo. Pero en el momento de yo meterlo en el transportín para bajarlo al portal donde me esperaba la chica, el gatito ha empezado a maullar, antes de esto, le quise hacer una foto para recordarlo, y su padre y su madre no se apartaban de él, es como si presintieran algo, me ha dado mucha pena y mal cuerpo. Así que he pensado, voy a bajarlo con su hermano para que esté más tranquilo.

        Al coger la chica el “reservado”, este ha empezado a maullar, y giraba la cabeza como diciendo aquí no me gusta estar. Conozco esa actitud, el gatito rechaza a su dueño, es inútil que se lo lleve porque no congeniarán. Son los gatos los que escogen al dueño.

        Lo ha intentado un rato, acariciándole, dejándole que le huela la mano, en fin el protocolo, ella es auxiliar veterinaria, así que sabe lo que se ha de hacer, pero sin éxito, el gatito no le hacía mucho caso. Entonces ha cogido al otro, casi idéntico, y se ha quedado tranquilo en sus brazos. Es curioso pero es así. Ambos estaban tranquilos y confiados, esa es la señal, ya lo he visto antes. A un hombre le tuvimos que dejar tener en brazos a 4, al final el 4º quedó a gusto con él, y ahora se llevan fenomenal, tanto que me ha pedido otro para un familiar, que vendrá mañana.

        Pues bueno, me he quedado sin Sherlock, mi hija hasta le había cortado un poco de pelo de la cola para diferenciarlos, pero la felicidad de los gatitos es lo más importante. El que estaba a disgusto, cuando lo he traído de vuelta con su madre, enseguida se ha puesto a mamar, otra gata lo lamía, y otra gata que es la niñera oficial se ha acurrucado alrededor de él también, es increíble, son como personas.

        Me acaban de enviar una foto con el Sherlock durmiendo, ya lo ha llevado al veterinario y todo bien. Me alegro, me quedo tranquila de que queda en buenas manos.

        Hasta siempre Sherlock, espero haber tomado la decisión correcta.

        1.    Monica Sanchez dijo

          Jo, qué bonita historia. Ojalá todos hicieran como tú, de verdad, y no les diesen el gato al primero que se interesara por él. Con esto seguro que nos olvidaríamos de los ”segundos abandonos” o del ”te lo devuelvo porque…”.

          Seguro que Sherlock tendrá una vida muy feliz con su nueva familia.

  2.   Mercè dijo

    Una casa/cama/juguete rígida, limpia y barata es una “caja de cartón”. Se lo pasan muy bien entrando, saliendo, saltando sobre ella, refugiándose, mordiéndola, sacando sus patitas por los agujeros que le hayas hecho… es barata, te la regalan en el supermercado si la pides y si no, la puedes comprar en una tienda de esas que venden de todo. Puedes pintarla o decorarla si la ves sosa de color marrón, y cuando lo creas necesario la tiras y otra nueva.

    Por cierto que tomen nota y consejo los señores productores de accesorios para gatos; primero de todo antes de vender casas, camas o juguetes para gatos al público, antes pruébenlos por favor;

    • No sirven los juguetes con plumas, hilos o similares, se los comen y se atragantan.
    • Los rascadores grandes, esos de varios pisos tendrían que ser más resistentes, y más por el elevado coste que supone, sus postes rascadores no duran mucho de pie. Y de los rascadores sencillos arrancan las cuerdas del poste al poco tiempo.
    • Las camas/cojín tendrían que venir con fundas lavables, si no, tenemos que lavar todo el cojín/cama/casa, con el consiguiente gasto extra de agua, jabón, secadora, etc, sin contar con que si son muy grandes destroza la lavadora por el montón de agua que absorben.

    Y ya de paso, si tenéis dudas de qué pienso es mejor para vuestro gato, siempre es mejor el que no lleva subproductos de ninguna clase, mejor pavo que pollo que tiene mucha grasa y tampoco el pescado si no sabemos cual le echan, eso leyendo los ingredientes sin abrir la bolsa, y si podemos olerlo, como esos que venden a granel, escoger el que no huela fuerte o ácido, como huela el pienso olerán sus heces fijo. Mejor fiambres del Bon Área (pavo, jamón, pollo).

    Estaría bien también crear una cooperativa o comunidad gatuna para comprar todos los accesorios para nuestros amigos peludos al mejor precio.

  3.   Gatos10 dijo

    Madre mía 20 gatos!! Yo tengo dos machos a los que ya presentamos de casi adultos los dos, aunque hicieron buenas migas y se llevan fenomenal.
    Te admiro por el cuidado y amor que estas demostrándoles a estos preciosos animales, si yo pudiera también tendría un montón, me encantan!!
    Y sobretodo me parece una gran lección de vida para tu hija. No entiendo que las protectoras no quieran dar gatos a familias con niños, mis hijas se han criado con los gatos y se tratan super bien entre todos.

  4.   Mercè dijo

    Gracias por los ánimos. Hoy nos han mandado una foto de Sherlock, dormidito en el regazo de su nueva “mamá”, es precioso, me alegro de que esté así de tranquilito, a su clon, con el que nos hemos quedado, le hemos bautizado como Watson jeje

    Hoy también han venido a buscar otro gatito, un señor que ya se llevó uno de nuestros mininos. Ha venido con su hija, que también quiere otro para ella. Le hemos bajado al portal 2 gatitas, una que es bastante tímida, blanquita/siamés con el aspecto de un Chiguagua, estaba atemorizada y no paraba de maullar, así que estaba descartada.

    La otra, marrón/negra a rayas, con un punto marrón en su frente, como esas mujeres de la India, que es muy pequeñita para sus dos meses, es muy buena, al igual que su madre gata. Se ha quedado muy tranquila en los brazos de la chica, que estudia para zoóloga, mientras la acariciaba casi se dormía.

    Estaba claro, de que se había creado la nueva pareja de convivencia. La han metido en el transportín y ha maullado un poco. Yo le había cogido cariño, era/es una gatita muy cariñosa, no sé porqué pero me ha entrado una pena muy grande y casi me pongo a llorar.

    Por un lado me hace feliz saber que estarán bien, que no tendrán que repartirse los mimos entre tantos felinos. Me cuentan historias muy bonitas de amor gatuno como; que duermen con ellos, la comida que les dan, como juegan juntos, que se hacen mucha compañía, que les distraen más que la tele, que son los reyes de la casa, etc.

    La verdad es que siempre te sacan un sonrisa son unos desestresantes naturales y desde luego desde que trajimos el gato a casa, nos hemos ahorrado un montón de dinero en juguetes !!! (si ya sé que estáis pensando, lo que nos hemos ahorrado en juguetes nos lo hemos gastado en los gatos, pero es un gasto más mejor ¿Verdad?) Me acuerdo de que le compramos a mi hija el perro/robot ese que hace de todo según le dices órdenes (para ver si le quitábamos la idea del gato de la cabeza, cosa que no conseguimos…) y con los gatos, se ha olvidado prácticamente de todos sus juguetes.

    Se les quiere muchísimo, son como personitas, estamos todo el día dándoles besos y abrazos. No tengo nada en contra los perros, que también he tenido dos, pero es que el gato es el animal más limpio que he conocido. No huelen absolutamente a nada, se limpian hasta el último rincón de su cuerpo (llegan a todas partes), hasta se cortan las uñas ellos mismos, es muy gracioso ver como se mordisquean las uñas de los pies, no se dejan nada por acicalar.

    Y por comparar con los perros, además de comer menos (con el consiguiente ahorro de matanza de pollos por ejemplo…) de limpiarse ellos mismos (los perros no se lavan por lo que no es lo mismo si se suben al sofá o a la cama), no se han de sacar a la calle 3 veces al día , y las gatas NO mestrúan como las perras, por lo que NO manchan nada de nada (lo digo porque hoy me lo han preguntado), también un maullido es menos ruidoso que un ladrido…

    En fin, para gustos los colores

    Los gatos también han realizado una labor muy importante a lo largo de la historia como ayuda al humano, que es el librar de ratones, ratas, topos y demás animalillos no deseados a los agricultores, y ya puestos, en casa insecto que entra volando o arrastrándose, no dura mucho vivo, les proporciona toda una fiesta de caza a los gatos, es un espectáculo ver a todos persiguiendo una simple mosca, jaja

    1.    Monica Sanchez dijo

      Qué bien, cada gatito se va con una familia que parecía esperándole jejeje

      Pues yo no sabría decir si soy más gatera o perrera. Sí que es verdad que los perros dan más trabajo, pues los tienes que sacar a pasear, pero eso también te puede servir de excusa para salir y estirar las piernas. Ambos animales dan mucho cariño, el gato más como las personas, el perro… bueno, el perro siempre, aunque te enfades con él enseguida te mira como si te pidiera perdón… y es imposible continuar disgustado/a con él después de eso. Un lametón a modo de beso, un abrazo muy fuerte, y a jugar.

      Y los gatos… Los gatos son muy especiales. En fin, que yo no podría ser feliz sin ninguno de ellos. Imposible jeje

      Un saludo.

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