Cómo saber si mi gato tiene estreñimiento

Estreñimiento en gatos

Uno de los problemas más comunes que pueden tener los gatos es el estreñimiento. Si no se trata a tiempo, llega a ser muy peligroso hasta el punto de que su vida se podría ver comprometida. Es, pues, muy importante controlar las deposiciones de nuestro amigo con el fin de detectar a tiempo cualquier anomalía.

Veamos cómo saber si mi gato tiene estreñimiento, y cómo tratarlo.

Cómo detectar estreñimiento en gatos

Un gato sano defeca entre 1 y 2 veces al día. Cuando va a su bandeja, no se le ve estresado ni agobiado, y hace sus necesidades sin problema. Además, no hay rastro de sangre, que en caso contrario nos podría estar indicándonos que tiene una infección, o que al hacer mucho esfuerzo se ha hecho alguna herida -en principio, sin importancia, aunque podría ser debido a hemorroides internas o tumores, por lo que la visita al veterinario es muy aconsejable-.

Teniendo esto en cuenta, sabremos que nuestro gato tiene estreñimiento si:

  • Le cuesta defecar
  • Sus heces son como bolitas, muy duras
  • Presenta sangre en sus heces
  • Pierde el apetito
  • Incluso puede empezar a vomitar

Así pues… ¿cómo tratarlo?

Cómo ayudar al gato a sentirse mejor

Si bien se piensa que lo primero que hay que hacer es cambiarle la dieta, dándole un pienso que tenga mucho fibra o, aún mejor, acostumbrándole poco a poco a la comida cruda, la realidad es que la alimentación es sólo una de las cosas que hay que modificar.

A menudo los gatos con sobrepeso tienen estreñimiento, así que es conveniente dedicar tiempo a jugar con él para que se mantenga activo. Pero además, si ha sufrido algún trauma cerca de la bandeja, lo más probable es que la evite. Para conseguir que la vuelva a utilizar, cámbiala de lugar y atráelo con premios.

Gato naranja

Un gato estreñido lo pasa realmente mal, pero si le das una cucharada pequeña de vinagre seguramente se sienta mejor 🙂 .


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Enfermedades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   Mercè dijo

    Los míos cuando eran más pequeños, según la alimentación que les daba (leche y pienso para gatitos), les costaba más defecar, y pobrecitos se lamentaban. Cuando lo hacían, también se les veía que después del esfuerzo el culito lo tenían bien rojo.
    Al cambiarles la alimentación y hacerles yo el “paté”, simplemente probando y copiando distintas recetas, de los patés ya preparados de calidad, con verduras, cereales y frutas, su acto de visitar el lavabo es mucho más satisfactorio.
    Un buen paté hecho con ave, sin grasa, con verduras, cereales y frutas, les va fenomenal y es muy nutritivo.
    La mayoría de los míos con 4 meses, ya superan en altura a la madre, algunos también en anchura y fortaleza. Increíble pero cierto, están enormes!! y les sobra vitalidad, Cuando no les toca dormir son una verdadera revolución gatuna, correteando y saltando por todas partes.

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