Cómo enseñar a mi gato buenos modales

Gato en el rascador

En cuanto menos te lo esperas, llegas a casa y te encuentras que tu peludo ha hecho alguna que otra travesura. Es posible que te enfades, pero ¿es lo correcto? Por supuesto, él tiene que aprender a comportarse, pero la realidad es que hay veces que los seres humanos actuamos tarde. Y es que los gatos aprenden por asociación, es decir, que si hacen algo mal, se les tiene que hacer saber inmediatamente que eso no pueden hacerlo; de lo contrario, no podremos modificar su conducta.

Hay muchas maneras de educarles, por lo que vamos a dedicar este artículo a saber cómo enseñar a mi gato buenos modales.

Cosas que no funcionan

Hay una serie de cosas que todavía se siguen haciendo y que, además de no funcionar, perjudican al animal (y de hecho, algunas de estas técnicas están consideradas como maltrato hacia el gato). Son las siguientes:

  • Pegar al gato, ya sea con la mano o con un objeto -un rollo de papel, periódico,…-, para hacerle saber que no puede arañar ni morder.
  • Restregarle el morro por la orina para que entienda que no debe hacer sus necesidades fuera de la bandeja.
  • Echarle agua para asustarlo y conseguir que se aleje.
  • Dejarle sin comer un día porque se ha portado mal.
  • Ignorarle para que sepa lo mucho que nos importa.

No tienen lógica, ¿verdad? Pero lamentablemente aún se siguen utilizando estas técnicas.

Tercer párpado en gato

Cosas que sí funcionan

Para educar al gato sólo se necesitan 3 cosas: cariño, respeto y paciencia. Hay que saber que hay gatos que son más activos que otros, pero todos necesitan tener estímulos tanto físicos como mentales. De esta manera, no sólo lograremos que se porte bien, sino que además tendremos a un peludo feliz y sociable.

¿Cómo conseguirlo? Así:

Aprender a usar la bandeja higiénica

Los gatos son muy limpios y aprenderán casi por instinto utilizar la bandeja higiénica. Ahora bien, si tu gatito es muy joven, o te quieres asegurar de que lo va a aprender sin problemas, ponlo en ella cuando pasen 10 minutos después de que haya terminado de comer. Es posible que tengas que repetir esta acción durante unos días, pero al final captará el mensaje 😉 .

Aprender a usar el rascador

Si no queremos tener los muebles con marcas de uñas de gato, tendremos que proporcionarle un rascador (o varios). Al principio puede que lo mire extrañado, como diciendo ”¿qué es esto?”, y es probable que necesite entender que es su juguete. Así, una manera para que empiece a jugar con él es poniendo premios (comida) en él para que tenga que ir a buscarlo. También puedes hacer como que tú te afilas tus uñas en él; de esta manera te verá y querrá imitarte.

Aprender a no subirse en tu cama o en la mesa

Para que aprenda esto lo mejor es no dejarle que se suba, nunca. Si ya lo hace, simplemente se bajará con suavidad y se le ignorará durante 2 minutos, durante los cuales no puede maullar. Pasado ese tiempo se le dará un premio por su buen comportamiento. Habrá que repetir esta acción durante muchos días, pero al final el trabajo dará sus frutos. En estos artículos tienes más información:

Cómo enseñar a mi gato a que utilice su cama

Cómo enseñar a mi gato a no subirse en la mesa

Otros consejos

Para tener un gato feliz, la familia debe de proporcionarle un ambiente tranquilo, agradable. Además de llevarlo al veterinario siempre que lo necesite, y de darle a diario comida y agua, si hay algo que no podemos dejar de darle es cariño y paciencia. Tenemos que hacerle sentir que realmente forma parte del hogar, y eso significa que dedicaremos tiempo a jugar con él, a estar con él.

Enseñar al gato

Convivir con un gato es maravilloso. Disfruta de su compañía.


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Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Mercè dijo

    Un gato, es un gato, si quieres un animal tranquilo y obediente, adopta un perro.
    Si tuviera que regañar a mis 9 gatos por todos los líos que montan, ya me hubiera dado un ataque de ansiedad.
    Conseguir que no subieran al árbol de Navidad, y no jugaran con sus bolas y demás colgantes, era una misión imposible, así que les dimos libertad y nos reímos unos días, más entretenido que ver la tele (Papa Noel incluido, estuviera donde estuviera, al menos el árbol sirvió para algo más que para decorar).
    Compramos un rascador pequeñito con pelotita colgante, al que la gata no le hizo nunca caso, luego un rascador/casa gigante, y tampoco. Se afilaba las uñas en la esquina de un mueble.
    Nacieron los pequeñines y volvimos a sacar el mini rascador (solo es una columnita recubierta de cuerda de sisal, la pelotita ya la habíamos cortamos y si que jugaba con ella) y ha tenido un éxito rotundo, sólo levantarse van a afilarse las uñas allí. Lo escalan, saltan al rascador grande desde él, bueno un juguete muy práctico. Tuvimos que repararlo/reforzarlo porque arrancaron la cuerda, la columna de la base… pero ahora está perfecto y listo para más guerra.
    Desde luego el rascador gigante les va fenomenal para dormir, escalar (les encanta colgarse de las plataformas, saltar de arriba abajo y viceversa, etc.)
    La gata sigue afilándose las uñas en el mismo sitio/mueble, por más que le hemos dicho que ahí no, ella continua. Solución; mi marido ha pegado una madera sobre la esquina del mueble que apenas destaca y cumple su función de rascador.
    Los gatos, dependiendo de su carácter, porque los hay muy tranquilos, tengo una, preciosa, ha salido como si fuera de raza Balinés, que es tan tranquila que mi hija hasta se la pone de bufanda y ni se inmuta, es un peluche que respira.
    El blanco y negro quiere estar en todo, todo, hasta se ducha conmigo, intento no mojarlo, pero es que es una sombra llena de curiosidad. A veces juega a pillar y al escondite con mi hija como si fuera un perrito, hasta le tiras una bufanda de muñeca que tenemos y la va a buscar y te la trae para que se la vuelvas a tirar. Un gatito único.
    Los rayados y multicolor juegan un montón, se persiguen por toda la casa, saltando y correteando, bueno sólo hay que apartar las cosas que se puedan romper.
    Cuando eran pequeñitos trepaban por mi cuerpo hasta mis hombros, me dejaban la piel como un colador, pero no me importaba porque los comprendía, no pueden evitar sacar las uñas para agarrarse y no caerse, es lo que hay.
    Tanto en niños como animales juguetones, la solución es desviarles la atención y mantenerles entretenidos con juguetes.
    Los gatos disfrutan mucho con las cosas que pueden interactuar, que puedan mover, mi gata antes de ser mamá jugaba con pelotitas, hechas de papel mismo (cuidado con juguetes de silicona, espuma o material plástico que se pueda romper porque pueden atragantarse) y hasta nos devolvía las pelotas, jugábamos realmente a fútbol con ella. Ahora no se atreve, pasan junto a ella como una revolución.
    Las cajas de cartón les vuelven locos de felicidad, hay que hacer algún agujero para que saquen las patitas, y puedan entrar y salir.
    Las bolsas de plástico gruesas (para que no las puedan romper) también les gustan mucho, por el ruido que hacen al jugar con ellas.
    Estoy buscando algún tipo de balancín, como los que les ponen a los hámsters, que podría servirles de entretenimiento.
    Para que usen correctamente la bandeja higiénica, al mes casi exacto de nacer, los míos, aprendieron a usarla y también empezaron a comer lata y pienso, increíble esta naturaleza, aunque siguieron mamando hasta los dos meses y algo, y también les daba biberón porque eran 8 y a la madre la dejaban seca.
    A alguno le tuvimos que enseñar dónde estaba la bandeja y ponerlo cerca de algún pipí para que lo oliera y supiera que era para eso.
    De todas formas, sigo recordando que los gatos son muy limpios, hay que recoger pipí (se hace una pelota con la tierra aglomerante dejando el resto limpia) y el popó mínimo 3 veces al día. La tierra ha de estar limpia y seca de pipí bajo sus patas o escogerá otro sitio, algo más limpio.

    1.    Monica Sanchez dijo

      Es cierto: la higiene para ellos es sumamente importante. Si no se mantiene limpia la bandeja higiénica, entonces harán sus necesidades en otro sitio que vean que está más limpio, sea lo que sea. Para evitarlo, hay que retirar las deposiciones cada día y limpiarla con lavavajillas una vez por semana.

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